jueves, 15 de octubre de 2015

Camino de Santiago. Camino Primitivo. Día 2.

"La cosa más espantosa, es una hoja de papel en blanco". Hemingway

 (tiempo de lectura medio estimado: 1 min)



¡Y lo hay! Siempre hay un mañana. Tambien salimos de noche del albergue. Me encantan las rutas nocturnas... El silencio del entorno sólo roto por los mugidos de las vacas, el cacareo de algún gallo madrugador que canta a nuestro a paso... Y al que seguramente el dueño quiera estrangular por despertarle antes de las 6...

Ruta cortita y facililla hasta Salas, y allí nos cruzamos con una pareja cordobesa que habiamos conocido en el anterior albergue y que piensan seguir despues de comer, con ellos viene una nueva peregrina que decide quedarse con nosotros. Hay sonrisas que ya dicen mucho desde el primer momento.

La ruta de hoy ha atravesado bosques, y la de mañana tambien. Rondan las historias a la puerta del albergue, viejas leyendas gallegas y asturianas. Mi favorita, la que una señora temblorosa me contó hace años en otro viaje por el mundo rural gallego y asturiano. Una fila de almas en pena portando velas, la Santa Compaña gallega o la Güestia asturiana.

De día suelo ser bastante reacio a creer en estas cosas, de noche en mitad de un bosque lleno de árboles cuajados de sombras... digamos que tengo una mentalidad mucho más abierta. Pero mucho mucho más abierta. A ver si mañana cuando empecemos a andar, a en la última hora de la noche, vemos alguna hilera de llamitas zozobrando en la oscuridad. 



miércoles, 14 de octubre de 2015

Camino de Santiago. Camino Primitivo. Día 1.

"Los mares en calma no dan buenos marinos". Proverbio africano.

(Tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 10 segs)

Esto empieza en el día 0.

Cogemos el autobús por la noche con la intención de llegar a Oviedo de madrugada... El Camino Primitivo es, según dicen, de los más duros, "apenas" 210 km de espectaculares paisajes. Es bastante más corto que otras variantes pero es durillo, con un perfil de subidas y bajadas del que ya me avisaron mientras me sacaba las credenciales.

En el autobus voy nervioso, como un niño con zapatos nuevos. Apenas duermo un par de horas acurrucado en mi no del todo cómodo asiento, tampoco ayuda la rotunda señora de al lado que me empuja contra el pasillo en su profundo sueño. Pero la verdadera razón de estar despierto es que me apasiona la sensación de enfrentar nuevos retos, de experimentar nuevas emociones. No puedo evitar ser tan intenso. No me convencen los mares en calma.



Hacemos tiempo en la ciudad, no vamos a dormir y acabamos por salir de noche, con ganas de avanzar rápido... Cruzamos las primeras aldeas de las afueras en plena noche, a buen ritmo, pero pasan las horas y acabamos por chocar contra nuestra resistencia en Grado, con 30 km de etapa y 4 km de turisteo madrugador a nuestras espaldas. Nos venimos un poco abajo al descubrir que no hay albergue y que tenemos que andar otros 3 km por una cuesta empinada para encontrar una ansiada litera en la que reponer horas de sueño.

Casi abrazo a un señor de sonrisa comprensiva cuando se ofrece a llevarnos con su propio coche hasta arriba.

Por mucho que el albergue estuviera lleno, las camas fueran incomodas o sólo hubiera un par de duchas para la veintena de personas que estábamos allí, dormí y descansé como si no hubiera mañana...

martes, 13 de octubre de 2015

Camino de Santiago. Camino Primitivo. Día 0.

"La más larga caminata comienza con un paso". Proverbio indio.

(Tiempo medio de lectura estimado: 35 segs)


Hace un par de años por estas fechas llegaba a casa cansado y dolorido tras completar una de las variantes más duras del Camino de Santiago. Durante los días de camino escribí unas lineas cada vez que terminábamos la etapa y, cuando volvimos a Madrid, decidí publicarlo en mi blog personal, día a día como si fuese una especie de reposición de aquello que ya había vivido.

Voy a reproducirlo aquí como experimento, quiero comprobar como se comporta el flujo de visitas del blog si publico a diario. En su momento logré una buena visibilidad en google gracias a Facebook y Twitter, no aspiro a lo mismo, pero al menos deduciré como funciona el posicionamiento.

Por otro lado, aunque el final no fue todo lo satisfactorio posible, estoy orgulloso de este hito. 

lunes, 5 de octubre de 2015

Actitud



“Que mala suerte tiene papá cuando bebe” Lisa Simpson.

(tiempo de lectura medio estimado: 2 mins)


Tras el post del lunes pasado he recibido varios emails críticos. A parte de contestar uno a uno, voy a darle una vuelta de hoja más al tema.

La utilidad de este blog es contar lo que se me pasa por la cabeza, enseñar como soy para complementar mi Curriculum y mostrar lo más claramente posible mi perfil. Si una empresa me contrata debe saber que hay detrás de mi CV de dos páginas. Incluso cuando hablo de cosas más técnicas intento valorar el contenido, al fin y al cabo esto no es un pliego de condiciones, ni un proyecto, es un blog personal.

Una de las tónicas generales, una especie de hilo argumental entre mis posts, es la actitud. Es fácil caer en la autocomplacencia y pensar que como para cada oferta de trabajo hay 300 aspirantes, “no busco trabajo porque siempre habrá alguien mejor que yo que se quede el puesto”. Y así muchos se quedan en el paro o en un trabajo que no les gusta.  Pues sí, siempre hay alguien mejor que nosotros, ¿pero por qué no ponérselo difícil? ¿Y si, a base de esfuerzo, llega el momento en el que eres el candidato ideal?

Mi perfil no está mal, tengo idiomas, una carrera y un máster, he trabajado en el extranjero y tengo experiencia en varios sectores. El principal problema es que no tengo experiencia en el sector industrial, cuando terminaba la carrera opté por una beca en investigación en lugar de prácticas en empresas. Después de dos años era imposible mantener mi beca y los recortes hicieron el resto. Ahora pocas empresas dan oportunidades a gente sin experiencia en su sector y con la carrera acabada. No les culpo, sólo tienen un CV entre cientos para valorarme, no saben cómo trabajo, ni mi capacidad de adaptación. Y tampoco es una zancadilla del universo que se esfuerce en pincharme... simplemente hay miles de variables, algunas que controlamos nosotros y otras que no. Y como esto es así, hay que tirar de las que sí queda bajo nuestra capacidad de acción.

No puedo juzgar a nadie, y no era mi intención dar esa sensación, pero sin duda es reseñable que personas adultas, con una situación adversa, con recursos a su disposición, no lo den todo para mejorar algo tan esencial. No saldrá a la primera, ni a la segunda... pero acabará saliendo. Una vez escuché a una persona a la que le faltaba una pierna y que había pasado del sobrepeso a completar un circuito de Iron Man que si quieres algo de verdad, debes soñar con ello, despertarte pensando en ello, comer pensando en ello, salir de casa pensando en ello y respirar pensando en ello. Actitud, actitud y actitud.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Planteamientos

"Jamás el esfuerzo desayuda a la fortuna." Fernando de Rojas

(tiempo de lectura estimado: 1 min y 10 segs)


Hoy un post un poco atípico, pero es que no he podido evitar escribir sobre el tema. Estoy haciendo el curso de programación en JAVA que me ha facilitado el SEPE, no he faltado ni un sólo día, y hago lo posible por mover a las mañanas todo lo imprescindible que tengo que hacer para poder ir cada tarde durante todo lo que dura el curso. En su día me dieron la opción de declinar la asistencia sin ningún tipo de penalización, sólo debía indicar que no se ajustaba a mi perfil. Por tanto es una formación que de verdad quiero recibir, no es algo a lo que te obliguen y vayas refunfuñando.

Tambien nos dijeron que podiamos aprobar mientras acudiesemos a un 75% de las clases. Pues bien, tengo un par de compañeros que hacen cálculos para ver cuantos días se pueden quedar en casa, y piden ejercicios faciles y examenes aún más faciles. Intuyo que ese 25% de margen para faltar se concibió para personas con problemas de horarios o temas de índole más personal, no para quedarse en casa un viernes.

No pretendo ser un inquisidor, cada uno debe ser responsable de lo que hace y de como afronta sus retos vitales, pero es dificil salir de situaciones adversas si la tendencia es al inmovilismo.


lunes, 21 de septiembre de 2015

Tercera "pata"

"Si tuvieras que arar un campo, ¿qué preferirías usar, dos fuertes bueyes o 1024 pollos?" Seymour Cray

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 15 segs) 


A quien haya leído mi CV en los ultimos meses verá que he estado cursando un master online en JAVA. Realmente no se ajusta a mi trayectoria profesional, siendo ingeniero técnico eléctrico y habiendo estudiado un máster MBA, esta opción parece poco obvia para seguir forjando mi perfil. Pero mi intención es precisamente esa, establecer una tercera "pata" en mi formación que añada versatilidad a mis candidaturas, mientras que busco cursos y empleos que añadan profundidad. No quiero picotear demasiado pero sí establecerme en varios posibles sectores antes de seguir construyendo mi carrera profesional.

Pues bien, el master en JAVA se ha quedado a medias. Han llegado los 6 meses y se ha cancelado mi matrícula. He buscado y rebuscado si había alguna clausula de tiempo (aunque 6 meses me parece apretado para un máster de 450 horas que presume de ajustarse a tu ritmo) y no he encontrado nada. He mandado varios emails a la empresa y no he tenido respuesta, y las llamadas por teléfono siempre han quedado sin contestar. Intuyo que al haber adquirido el máster via oferta soy una especie de alumno de segunda, a pesar de que hacer según que tipo de distinciones suele ser muy poco beneficioso para una empresa.

No suelo creer en la suerte pero a los dos o tres días de darme por vencido el Servicio de Empleo me ha ofrecido un curso de certificación donde la programación en JAVA tiene cierto peso. Y además, de hacer el curso completo, obtengo un título con una oficialidad que el máster no tenía. No voy a recuperar los 6 meses que he perdido, pero lo que he aprendido va a hacer que este curso sea más fácil.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Deformación semi-profesional

"El placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga." Horacio

 (tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 15 segs)



El sábado salí de noche por Madrid con media docena de amigos, dos de ellos nos invitaron a cenar por su cumpleaños a una cerveceria en Callao donde ponen hamburguesas y cosas así. El local estaba bastante bien, no muy grande, una mezcla entre rockero y pub irlandés y la comida estaba buena. La unica pega es que llegamos a falta de un tiempo para que acabase el partido de futbol entre Atlético y Barcelona, y el audio estaba demasiado alto. En cuanto acabó el partido, se despejó un poco el local y la acústica mejoró ostensiblemente.

Desde nuestra mesa, cerca de la puerta, teníamos un lugar privilegiado para otear prácticamente todo el local. Y un amigo me dio un codazo cómplice para que me fijase en una chica que estaba en la barra tomándose media pinta, justo frente a nosotros, y por tanto casi en la puerta. La chica en cuestión charlaba con el camarero cada vez que este no tenía pedidos, y no tardaron en unirse a ella otras dos chicas más. Eran innegablemente atractivas. Pero más que en eso, me fijé en que otros cuatro individuos, más bien del montón, y que también tenían bastante relación con el camarero, pero que estaban al otro lado del local. Y me empecé a preguntar si sería una sutil forma de añadir atractivo al pub (chicas guapas bebiendo cerca de la puerta, y los chicos normales al otro lado del local) o es que simplemente la distribución de los clientes habituales correspondía al capricho de estos o a sus costumbres. Generalmente estas cosas están más que estudiadas con productos y empleados, pero ¿cómo le dices a un cliente que se siente al fondo porque es normalito? Si a mi me lo dijeran, siendo normalito y seguramente destinado al fondo del local, probablemente cambiase de lugar de encuentro.

Pues sí, en lugar de recrearme en el atractivo de las chicas, como pretendía mi solidario amigo, estaba pensando en cómo gestionar un reto logístico. También me pasa con las esculturas de arte moderno, que en lugar de intentar dilucidar que quiere transmitir el autor, me suelo sorprender a mi mismo pensando en los materiales de los que está hecho, como se trabajarían y en posibles opciones en las que voy calculando cual es más rentable en una escala esfuerzo vs costes.

De momento voy a dejarlo en deformación semi-profesional... Cuando vuelva a tener un trabajo remunerado ya lo subiré de categoría.