lunes, 23 de febrero de 2015

Eficiencia

"La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos."  Henry Ford

(tiempo de lectura medio estimado: 50 segs)


Leo en la revista “Emprendedores” de Noviembre de 2014 un interesante artículo sobre cómo mejorar la eficiencia. Explican algunos trucos y consejos que usan emprendedores de cierto éxito, e incluso comentan las directrices de grandes CEOs como Larry Page (Google) o Jeff Bezos (Amazon). Enumeran prácticas como la necesidad de limitar reuniones masivas, generalmente improductivas. O focalizar el esfuerzo en las tareas de una en una para no acabar abarcando mucho y solucionando poco.

Después de leer el artículo completo, varias páginas, saco algunas conclusiones. La primera de ellas es que no todo tiene porque valer a todos. Hay teorías demasiado "creativas" que dudo que funcionasen conmigo, por ejemplo, pero la mayor parte de ellas apuntan cosas lógicas que parece que cuestan asumir en el entorno laboral.

Especial atención a una de mis carencias: Existe un amplio consenso en algo tan básico cómo es saber desconectar, no leer emails a partir de determinada hora, crear listas de cosas "por hacer" para que dejen de rondar por la cabeza, establecer huecos libres a lo largo del día para actividades ajenas al negocio o trabajo... Gran parte de estas recomendaciones van encaminadas a saber cómo y cuando parar para recuperar energía. Básicamente, todo hacha necesita afilarse para seguir cortando leña.

martes, 17 de febrero de 2015

Idiomas

"Cada estudiante que se inicia en una búsqueda científica, sobre todo si es en un período un tanto avanzado de la vida, encontrará no sólo que tiene mucho que aprender, sino también mucho que desaprender". John Herschel.

(lectura media estimada: 1 min y 20 segs)


Después de años de estudio de inglés en el colegio, en los que aprendí gramática, pensaba que sabía suficiente inglés, el apoyo de una academia y mi 9 en selectividad daban fe de ello... hasta que mi primer día en Irlanda como monitor me perdí y no fui capaz de preguntar. En la mente tenía las frases y las palabras, pero al no haberlo escuchado nunca, no tenía ni la más remota idea de como ponerlo en práctica. Solté unos balbuceos que poco a poco se convirtieron en palabras, que el pobre irlandés que tenía enfrente no pudo casi comprender. Finalmente conseguí hacerme entender mediante palabras sueltas y gestos. Algo ridículo en alguien que ha estudiado un idioma durante 8 años.

A final de ese mes ya tenía soltura suficiente como para hablar con la policía sobre un problema que tuvimos con un grupo de irlandeses con algunas copas de más. No era una conversación del todo fluida, pero ya construía frases y con un poco de esfuerzo (y algunas repeticiones) entendía lo que me contaban. Año a año fue mejorando y ahora puedo ver series o películas en versión original sin (casi) problemas.

Según varios estudios, el cerebro humano tiende a llenar huecos. Es probable que muchas veces nos hablen en nuestro propio idioma y realmente no entendamos palabra por palabra, pero lo comprendemos perfectamente porque tenemos interiorizada la cadencia del lenguaje (memoria fonética) y hagamos, automáticamente, la separación de una frase larga sin pausas y con golpes de voz ininteligibles en palabras conocidas que podemos asimilar. Así que, para estudiar alemán, estoy estudiando gramática, escribiendo emails y a la vez escuchando la radio aunque sólo entiendo una mínima parte de lo que dicen, o aunque no le preste atención en absoluto. Para aprender un idioma hay que entrenar la memoria fonética, y lo mejor de todo es que nuestro cerebro puede hacerlo en segundo plano.

lunes, 9 de febrero de 2015

Gripe

"Fácil se nos hace la cura, por grave que sea, si se siente provecho en ella". Séneca

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min)


El otro día estuve hablando con un antiguo compañero que lleva casi dos semanas de baja por una gripe pertinaz. Tengo un par de familiares también en cama. Y suman media docena más de conocidos con la misma situación. El otro día una epidemióloga me dijo que la semana pasada fue el punto álgido de la gripe estacional, y que en teoría debería empezar a remitir en breve.

Hablando del tema me vino a la memoria mi segundo año en Irlanda. Tres días consecutivos llegando a casa empapado y el estar trabajando rodeado de gente hizo que cayese enfermo (el frío y el agua no dan gripe, pero facilita que otros te contagien). Mi compañera española también cogió algo y estuvo 3 días en cama, y yo no me fiaba del todo de mis dos compañeros irlandeses (que la mitad del tiempo llegaban con resaca) para vigilar a 60 adolescentes. Así que me las apañé para trabajar 4 jornadas de 12 horas con casi 39 de fiebre y con el cuerpo dolorido, hasta que pude tomarme un día de descanso y mi compañera, ya recuperada, me tomó el relevo.

La familia irlandesa, preocupada, me daba todas las noches un vaso de whisky caliente con dos cucharadas de miel y el zumo de un limón que me hacían dormir profundamente, y yo me tomaba las cápsulas de panadol (una versión del paracetamol) de dos en dos. Fue una paliza tremenda, pero volvería a hacerlo sin duda. Fue gratificante.

lunes, 2 de febrero de 2015

Programación

"Si deseas empezar y desarrollar algo grandioso, no necesitas millones de dólares de capitalización. Necesitas suficiente pizza y Diet Coke en la nevera, una PC barata y trabajo y dedicación para realizar tu idea". John Carmack

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 10 segs)


Hace un par de semanas pidieron a mi hermano uno de mis CV's para determinada empresa. En varias plataformas de búsqueda de trabajo vi que esa empresa necesitaba cubrir 110 puestos en toda España, un amplio porcentaje de ellos para ingeniería, cómo no me gusta dejar todo a la suerte (o poner en un compromiso a alguien) revisé más detalladamente las ofertas que tenían con el propósito de adecuar mi perfil y realmente optar como candidato interesante.

Antes de esto casi todos los puestos como ingeniero que había visto son para entrar como comercial, gestionar llamadas de clientes o intentar ventas a “puerta fría”. Obviamente, yo no hago ascos a nada a estas alturas de mi carrera, cuando sólo llevas unos pocos años trabajando y el mercado laboral está muy parado no puedes poner demasiadas pegas, pero me sorprende la cantidad de comerciales necesarios en puestos técnicos.

Pues bien, para esta empresa que comentaba, la mayor parte de sus ofertas van dirigidas a ingenieros que sepan programar, y que puedan demostrar experiencia al respecto. Me resulta interesante trastear con códigos, de momento me gusta, al menos en el nivel en el que me muevo, es uno de mis turbios secretos, y a pesar de que no es realmente mi sector (la industria de la energía) he escrito algunos programitas sencillos por ocio. Pero ni tengo formación específica ni ningún título que avale mis conocimientos. Así que esta semana me he apuntado a un par de cursos de java y php, que profundizan más allá de lo que yo he visto por puro interés personal. Esta semana se presenta intensa, en mi Curriculum tengo puesto que tengo una gran capacidad de aprendizaje, y estoy dispuesto a demostrarlo.