“Cada vez que el hombre realiza un
experimento, aprende más. Es imposible que aprenda menos”. Richard
Buckminster Fuller.
(tiempo de lectura medio estimado: 1
min y 20 segs)
El otro día alguien cercano me pidió
que le echase un vistazo a la instalación eléctrica de su casa y
debo reconocer que, avergonzado, tuve que reclinar su petición por
falta de conocimiento. Es decir, hasta ahora he hecho lo típico,
cambiar un enchufe por otro, sustituir algún cable partido y poco
más. Yo, ingeniero técnico especializado en electricidad, tuve que
aguantar las mofas por no saber sobre instalaciones eléctricas
domésticas.
En mi mente tengo claro los esquemas de
grandes distribuciones, protecciones de centrales, puedo diseñar
sobre el papel circuitos monofilares y suelo tener claro cuales son
los errores de ciertas máquinas sólo por ver su comportamiento al
darles potencia, me gusta y lo sigo estudiando una vez obtenido el
título.... pero algo relativamente sencillo se me escapa. Y aunque
no es algo que se enseñe en la carrera, donde la única práctica
parecida fue instalar un sistema de iluminación sobre un simulador
de domótica (todo en software, excepto las bombillas ya
preinstaladas), hirió mi orgullo. Y en la herida está el motor.
El jueves repasé el manual RGBT y me
hice con un manual de instalador. Fue un alivio comprobar que conocía
todos los aparatos y toda la teoría, y que simplemente me fallaba la
práctica. Es decir, el problema era el miedo a no ser capaz, no por incapacidad. Me estudié a fondo las peculiaridades de cada elemento
para saber cómo y porqué de cada instalación. Bajé a comprar
algunos elementos electrónicos, y cogí mis herramientas (que me
guste el bricolaje y el trastear en electrónica siempre ayuda) y
monté un pequeño circuito a 24 V y 2.4 A con un transformador de un
electrodoméstico... Sentí cierta euforia al ver que los sistemas de
seguridad que había instalado (muy sensibles) se mantenían
abiertos, y que los leds se iban encendiendo como debían al accionar
los interruptores.
Esta mañana, después de hacer las rozas en la pared, le he instalado un punto
de luz con 3 llaves conmutadas, en 10 minutos y funcionando a la
primera... un pequeño éxito para un ingeniero.
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