lunes, 8 de junio de 2015

Deuda

“Una deuda nacional, si no es excesiva, será una bendición nacional.” Alexander Hamilton

“Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas.” Benjamin Franklin

(tiempo de lectura medio estimado: 2 min y 5 segs)


El FMI lanzaba la semana pasada un informe sobre la reducción de deuda. Emplazaba a países como Grecia o Japón a reducir sus ratios de deuda frente al PIB para evitar crisis a medio plazo. Se prevé que España aumente hasta algo más del 100% hasta 2017, y luego empiece a reducir el porcentaje de deuda aproximadamente un 3% en los siguientes 5 años, comportándose mejor que la mayoría de las grandes economías. En principio es una buena noticia, no entiendo del todo bien como pretenden hacer que cuadre ese informe, pero de ser cierto, será atacar una de las obsesiones económicas más recientes.

Para aclarar términos. Tener déficit es gastar más de lo que se gana y se mide en un plazo de tiempo generalmente anual. Si un año gano 90 y gasto 100, mi déficit es del 10%. La deuda es un valor acumulativo, alguien debe dejarme esos 10 de diferencia para poder costear los gastos de ese año, si tengo una deuda de 70 años anteriores, y alguien me deja 10, ese año mi deuda acaba en 80. Por así decirlo, el déficit es el crecimiento anual de la deuda.

Estos son términos absolutos y las agencias internacionales prefieren usar términos relativos, no es lo mismo que yo, joven parado con trabajos eventuales, deba 80, a que lo haga un alto ejecutivo con un gran sueldo y gastos controlados. Esto último se mide con un ratio de deuda/capacidad de pago (se considera que la capacidad de pago de los estados tiene que ver con su PIB, algo que creo erróneo).

Bien. Hay varias formas, más o menos ortodoxas, de lograr bajar ese ratio pero las más habituales son subiendo los impuestos para recaudar más (que suele tener efectos secundarios en la economía), recortar el nivel de gasto con el consiguiente malestar ciudadano o manteniendo el déficit por debajo del crecimiento del PIB... Es decir, la deuda absoluta no se reduce, pero a efectos contables el ratio mejora sin tener que toquetear los impuestos y los servicios que demandamos los ciudadanos. Intuyo que el FMI prevé que baje el ratio de deuda con esta última opción.

Antes del Master MBA no era consciente de la cantidad de deuda que se mueve en el mundo. Y desde mi punto de vista más ingenieril me costó especialmente entender que es casi un producto más, o un stock, con el que jugar en los balances contables. Apple, por ejemplo, emitió bonos en 2013 y 2014 por valor de varias decenas de miles de millones de dolares, lo más curioso es que tenían un flujo de caja de 134.000 millones de dolares, ¿quién emite deuda teniendo liquidez suficiente para comprar buena parte del resto de empresas del planeta simplemente con lo que tiene disponible en "efectivo"? No es la única, aunque sí el ejemplo más vistoso. Actualmente endeudarse se considera una fuente casi obligatoria de financiación para las empresas, y los países que deben hasta un 60% de su PIB se consideran sanos.

Uno podría pensar que nada de deuda es mejor que algo de deuda, pero no. Demasiado conservador. Parece que en economía, como en física de partículas, las cosas no siempre siguen la lógica.

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