lunes, 7 de septiembre de 2015

China

  "Dejad que China duerma, porque, cuando despierte, el mundo temblará." Napoleón Bonaparte

 (tiempo de lectura medio estimado: 2 min y 50 segs)


El otro día quedé con algunos conocidos, casi todos ingenieros, algunos con puestos de relativa responsabilidad (y otros en mi situación). Y salió el tema de China, que lleva coleando por los mercados desde hace un par de semanas. Me sorprendió ver que, en general, el conocimiento del tema era nulo más allá de que había bajado la bolsa, que es el titular con el que abrieron los telenoticias.

Hoy en día la formación de un ingeniero debe ser transversal. Salvo que vayas a estar junto a una maquina o instalación, sólo ocupándote del aspecto más mecánico, es necesario un conocimiento amplio del mundo en el que nos movemos. He visto muy pocas ofertas del sector en las que no pidan fluidez en Inglés para proyectos internacionales, habilidades de gestión económica o habilidades de comercial. No tenemos que ser economistas, que hemos estudiado una ingeniería y somos ingenieros, pero sí entender de economía tanto en cuanto afecta a nuestros posibles proyectos.

China ha estado creciendo a un ritmo espectacular durante años, ser la fábrica del mundo les ha dado un buen impulso. Pero desde hace meses se viene hablando del peligro de sus burbujas. La primera de ellas es la burbuja inmobiliaria, buena parte de la población rural ha intentado moverse a las ciudades en busca de oportunidades. Ya sea por cálculos erróneos o por las facilidades administrativas y crediticias (esto debería sonarnos), se ha construido mucho, pero no siempre en buenos lugares, haciendo que en algunas ciudades los precios sean exorbitantes y que en otras se haya construido demasiado, dando lugar a inmensas ciudades fantasma (con equipamientos y servicios, pero sin gente). El nivel de inversión necesario es enorme, y es necesario que esté involucrado un gran banco o el estado. Si una ciudad cuesta X millones en construirse y no tiene retorno de inversión supone que un banco va a dejar de cobrar créditos o que el gobierno va a tener que poner dinero público.

La siguiente burbuja tiene que ver con el sector industrial y los sueldos. El sueldo medio no ha parado de crecer, excepto para el mundo rural, y ha surgido ya la clase media. Por un lado genera tensiones sociales, por otro lado genera deslocalizaciones... Sí, muchas empresas empiezan a mover sus factorías desde China hasta otros países vecinos con menor sueldo medio. No quiero insinuar que la subida salarial sea mala, sería tirar piedras contra nuestro propio tejado, pero es cierto que las expansiones repentinas tienen resultados finales inciertos. Lo natural es redirigir esa mejora del sueldo para aumentar el consumo interno y reactivar la economía basándose menos en exportar y más en satisfacer al consumidor local. Al haber sucedido de forma súbita hay desequilibrios que hacen que esto suponga un reto.

La última burbuja es la bolsa, un país pujante invita a invertir en su bolsa. Generalmente la buena salud de una nación se debe a una buena salud de sus empresas y los inversores extranjeros ven una oportunidad de hacer grandes aportaciones con el fin de recoger grandes beneficios. Hay un efecto llamada, los primeros inversores pronto hablan de beneficios y surgen nuevos inversores que compran más acciones, que hace subir la bolsa y que genera mayores beneficios. Lamentablemente hemos visto que no siempre la economía real coincide con la economía financiera, a veces los inversores se preocupan más de las cifras de beneficio prometidas que de los números de la empresa. Cuando una empresa quiebra, de nuevo, se hace efecto llamada pero a la inversa. En este caso, China, ha intentado compensar la fuga de inversores inyectando su propio dinero.

Nuestra exposición a China es menor al 2% de nuestras exportaciones, no dudo que generará algunos dramas personales de empresarios que hayan dedicado mucho tiempo y dinero en abrirse camino hasta el lejano oriente, pero a nivel nación sólo será un bache (que con suerte taparemos si el precio del crudo se mantiene bajo).

Y aquí es donde surge el peligro para España, China pretende pagar sus medidas con el dinero que obtiene de la venta de dolares que tiene en reserva. Si aumenta el flujo de dolares en circulación su valor disminuye, y al devaluarse se incrementa el valor del euro. Si nos fijamos en la evolución EUR/USD, antes de desatarse la crisis bursátil china el euro iba en caída libre frente al dólar. Al estallar la crisis el euro se revalorizó, y ahora están relativamente estables el uno frente al otro. Para lanzar las exportaciones nos interesa un euro débil frente al dólar, y más ahora que el petroleo está bajo y sería asumible para nuestra factura energética.

Y ya no sólo eso. Mientras nuestra exposición a China es baja, Alemania o gran parte de América del Sur sí tienen más intereses allí. Y dado que ellos sí nos afectan más directamente, puede que el rebote haga desaparecer nuestras cifras de crecimiento (buenas, pero frágiles).

Es posible que me equivoque (al fin y al cabo, no es mi campo y no tengo acceso a todos los datos), o que China consiga rehacerse y retome su senda de crecimiento desmesurado, pero sin duda es un tema del que hay que estar al día.

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