"Jamás el esfuerzo desayuda a la fortuna." Fernando de Rojas
(tiempo de lectura estimado: 1 min y 10 segs)
Hoy un post un poco atípico, pero es que no he podido evitar escribir sobre el tema. Estoy haciendo el curso de programación en JAVA que me ha facilitado el SEPE, no he faltado ni un sólo día, y hago lo posible por mover a las mañanas todo lo imprescindible que tengo que hacer para poder ir cada tarde durante todo lo que dura el curso. En su día me dieron la opción de declinar la asistencia sin ningún tipo de penalización, sólo debía indicar que no se ajustaba a mi perfil. Por tanto es una formación que de verdad quiero recibir, no es algo a lo que te obliguen y vayas refunfuñando.
Tambien nos dijeron que podiamos aprobar mientras acudiesemos a un 75% de las clases. Pues bien, tengo un par de compañeros que hacen cálculos para ver cuantos días se pueden quedar en casa, y piden ejercicios faciles y examenes aún más faciles. Intuyo que ese 25% de margen para faltar se concibió para personas con problemas de horarios o temas de índole más personal, no para quedarse en casa un viernes.
No pretendo ser un inquisidor, cada uno debe ser responsable de lo que hace y de como afronta sus retos vitales, pero es dificil salir de situaciones adversas si la tendencia es al inmovilismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.