lunes, 5 de octubre de 2015

Actitud



“Que mala suerte tiene papá cuando bebe” Lisa Simpson.

(tiempo de lectura medio estimado: 2 mins)


Tras el post del lunes pasado he recibido varios emails críticos. A parte de contestar uno a uno, voy a darle una vuelta de hoja más al tema.

La utilidad de este blog es contar lo que se me pasa por la cabeza, enseñar como soy para complementar mi Curriculum y mostrar lo más claramente posible mi perfil. Si una empresa me contrata debe saber que hay detrás de mi CV de dos páginas. Incluso cuando hablo de cosas más técnicas intento valorar el contenido, al fin y al cabo esto no es un pliego de condiciones, ni un proyecto, es un blog personal.

Una de las tónicas generales, una especie de hilo argumental entre mis posts, es la actitud. Es fácil caer en la autocomplacencia y pensar que como para cada oferta de trabajo hay 300 aspirantes, “no busco trabajo porque siempre habrá alguien mejor que yo que se quede el puesto”. Y así muchos se quedan en el paro o en un trabajo que no les gusta.  Pues sí, siempre hay alguien mejor que nosotros, ¿pero por qué no ponérselo difícil? ¿Y si, a base de esfuerzo, llega el momento en el que eres el candidato ideal?

Mi perfil no está mal, tengo idiomas, una carrera y un máster, he trabajado en el extranjero y tengo experiencia en varios sectores. El principal problema es que no tengo experiencia en el sector industrial, cuando terminaba la carrera opté por una beca en investigación en lugar de prácticas en empresas. Después de dos años era imposible mantener mi beca y los recortes hicieron el resto. Ahora pocas empresas dan oportunidades a gente sin experiencia en su sector y con la carrera acabada. No les culpo, sólo tienen un CV entre cientos para valorarme, no saben cómo trabajo, ni mi capacidad de adaptación. Y tampoco es una zancadilla del universo que se esfuerce en pincharme... simplemente hay miles de variables, algunas que controlamos nosotros y otras que no. Y como esto es así, hay que tirar de las que sí queda bajo nuestra capacidad de acción.

No puedo juzgar a nadie, y no era mi intención dar esa sensación, pero sin duda es reseñable que personas adultas, con una situación adversa, con recursos a su disposición, no lo den todo para mejorar algo tan esencial. No saldrá a la primera, ni a la segunda... pero acabará saliendo. Una vez escuché a una persona a la que le faltaba una pierna y que había pasado del sobrepeso a completar un circuito de Iron Man que si quieres algo de verdad, debes soñar con ello, despertarte pensando en ello, comer pensando en ello, salir de casa pensando en ello y respirar pensando en ello. Actitud, actitud y actitud.

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