martes, 29 de diciembre de 2015

Año nuevo y vacas

"La fortuna favorece al valiente" Virgilio.

(tiempo de lectura medio estimado: 4 min y 30 segs)

Bueno, esta semana habrá post único porque el paso de año lo haré lejos de casa y lejos de un ordenador donde escribir, por tanto este será más largo de lo habitual.

Aprovecharé la semana para trabajar con papel y boli sobre lo que toca estas fechas:  hacer el obligado examen de conciencia para ver cómo ha ido el año. El ser humano, generalmente, tiende a la comodidad, a quedarse en los círculos de confort, pero hay ciertas fechas clave en las que despierta y hace intentos por salirse de esos círculos. Por ejemplo, en este artículo del New York Times donde analizan varios datos, se observa en una gráfica donde clasifican por edades que las edades clave son los 30, 40, 50 e incluso 60, donde son evidentes picos de participación de gente con esa edad respecto a las tendencias de gente de edad similar.

Hay un texto, fábula o leyenda, no conozco el origen, que habla de un maestro Zen con su alumno en peregrinación. No se si lo habré contado ya en el blog, pero si es la primera vez, seguro que no será la última:

El maestro y el alumno llegan cansados a una aldea. Llaman a varias puertas sin respuesta, hasta que finalmente se presentan ante la casa más humilde de todas. Allí un hombre delgado y con sonrisa cansada les da la bienvenida y les invita a entrar. Se sientan, sin hablar mucho, en la mesa donde el resto de la familia se prepara para cenar, les ofrecen leche y algo de trigo... el resto de la familia, también delgados, la completan una madre con varios hijos. Aunque no parecen desnutridos, sus ropas y el deterioro de la casa ayudan a dar esa sensación.

El maestro habla con el padre de la familia, y le pregunta sobre el origen de la leche. El hombre le sonríe y le indica que su posesión más preciada es una vaca que alimenta a su familia todos los días, y con la leche sobrante pueden permitirse comprar algunos cereales ocasionalmente. No les da para algo exagerado, pero les mantiene medianamente alimentados y vivos.

La casa es pequeña, y la familia comparte una habitación, la otra es un establo improvisado para su bien más preciado, y es el sitio que les ofrecen a los peregrinos. El lugar más cálido de todos. Duermen allí y el maestro despierta a su pupilo antes del amanecer... antes de salir por la puerta, coge un cuchillo y mata a la vaca. Insta a su acompañante a darse prisa y desaparecen del pueblo. El alumno está horrorizado, su maestro acababa de matar a lo único que sostenía a aquella familia. Este le pide paciencia, y le dice que lo acabaría entendiendo.

Tres años más tarde, bastante cambiados por los avatares del camino y volviendo de la peregrinación, pasan por el mismo pueblo. El maestro decide volver a la casa donde se alojaron tiempo atrás. Está recién pintada, y parece que tiene nuevas dependencias. El hombre que les abre la puerta es el mismo, pero esta vez más relleno y con mejor ropa. Les invita a entrar.

A la mesa se sienta la misma familia, más lustrosos y con ropa nueva. La cena está compuesta de arroz, verduras y algo de carne. Humilde pero más nutritiva que un tazón de leche. El maestro les agradece que les hayan dado cobijo en tiempos tan difíciles, y el anfitrión reconoce que dan cobijo a todos los peregrinos desde que hace unos años uno de ellos mató a su vaca. Gracias a eso, tuvieron que aprovechar la carne, secaron lo suficiente para aguantar varios meses y cambiaron lo sobrante por provisiones, herramientas sencillas y semillas. Reconoció que fue duro pero pudieron plantar sus propias verduras. No fue el mejor año de cosechas, pero suficiente como para alimentar a toda la familia y cambiar lo sobrante por algo de queso. El siguiente año fue mejor, ampliaron su huerto, consiguieron más herramientas y ampliar la casa para criar gallinas. Tenían previsto comprar nuevas tierras y criar un par de cerdos. Paradojicamente, perder a la vaca había sido una suerte.

Cada uno tiene su propia vaca metafórica, o vacas. Algunas veces incluso un aparente éxito puede ser nuestra propia vaca, no hay que pensar sólo en situaciones evidentemente negativas. Tenemos que ser cuidadosos para saber qué quitar de nuestras vidas y no liarse en una escabechina sin sentido, pero sí hay que ser firme con ello y ser capaces de asumir que todo cambio conlleva riesgo. Supongo que el cambio de año es un buen momento para analizarnos y hacer nuevos propósitos.

A la vez que haces un propósito debes hacer un plan de actuación creíble. Uno de mis propósitos más fáciles de plantear es ser capaz de correr 10 km en 58 minutos, marca simbólica porque es mi mejor marca, cuando estaba más en forma hace años. Estoy en baja forma, he cogido peso y conozco mis problemas, el principal es que me cuesta horrores salir a hacer ejercicio si creo que tengo la agenda llena (aunque luego pierda el tiempo en cosas superfluas). Ahora mismo puedo hacer 10 km en 1h28m, básicamente andando rápido. Se de donde parto, se hasta donde quiero llegar, se que puedo llegar y tengo 12 meses para ello. A partir de aquí cada uno debe saber lo que le funciona... los dos primeros meses los tengo muy rígidos, no correré, pero saldré 4 veces a la semana a andar para coger el hábito, y debo ser rígido porque coger el hábito es para mi lo más difícil. Y luego tengo una serie de marcas a las que quiero llegar cada mes, estas más flexibles, basadas en una progresión pesimista, una optimista y una adecuada.

Para mis propositos menos evidentes, este año voy a analizar mi situación con la herramienta DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades), generalmente usada a la hora de crear una nueva empresa, un nuevo producto o de renovar algo que ya existe, y voy a intentar encontrar las vacas que me mantienen cómodo en una situación que dista de ser ideal. Para estas cosas, no se por qué, siempre he preferido un papel y un bolígrafo.

Feliz año a todos.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Mining Industry Simulator

"Ninguna prueba, ninguna rectificación ni desmentido puede anular el efecto de una publicidad bien hecha." Hermann Keyserling

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 40 segs)


Hablaba el martes de los ratios y de como analizan, de forma teórica, la empresa. Parafraseando a un profesor de la ingeniería que nos obligaba a calcular los nodos de tensión de una red de distribución a mano cuando hay software que te permite hacerlo diez veces más rápido: "La mayor parte del software no analiza la lógica de las cosas, simplemente aplica normas y fórmulas. A un ordenador le metes mierda, y te devuelve mierda debidamente procesada."

Me gusta dedicar mis ratos libres a los videojuegos, es una forma catártica de liberar tensiones y desconectar un rato. Desde que tengo memoria mi género favorito ha sido la estrategia, puedo pasarme horas y horas con mis amigos en largas partidas gestionando recursos y tropas. Pero, cuando estoy solo, suelo optar por los simuladores empresariales. Y ahora estoy probando el que titula el post.

El juego se basa en gestionar una empresa de minería. No tienes acceso a nada físico, no manejas los camiones, ni bajas a la mina... estás en una oficina desde la que diriges la empresa. Tienes que gestionar una parte técnica que consiste en la cadena de producción (desde la excavación hasta la refinería), el mantenimiento de la maquinaria, los niveles de calidad y los recursos humanos. Y otra más comercial, donde debes cuidar las relaciones con la administración, los medios de comunicación y las propias ventas (en mercado libre al precio del momento o con contratos).

El precio de venta del producto oscila entre 4 y 17 unidades monetarias por tonelada, y la duración de los contratos oscilan entre 30 y 180 días. Me atrae precisamente por ese factor oscilante de precio variable, y por la gran importancia del estado de la maquinaria. Máquinas más viejas suponen que incluso con un buen equipo de mantenimiento haya más paradas no programadas, o máquinas recién compradas pueden fallar en pocos meses si has descuidado el departamento de mantenimiento.

Dentro del juego te proponen varios retos, diferentes escenarios con empresas con problemas que debes intentar solventar en un periodo de tiempo determinado. Antes de iniciar cada partida pauso el tiempo y analizo los datos, aplico algunos ratios y decido el camino a tomar. Precisamente, en uno de los escenarios, partes con gran cantidad de activos, con una capacidad de producción enorme, con decenas de máquinas y cientos de empleados, pero un precio de venta inusualmente bajo (y las previsiones mantienen el precio a la baja), los contratos que te ofrecen para vender son a muy largo plazo pero con precios que apenas cubren el coste de explotación y una deuda bancaria enorme que debes solventar antes de un año para evitar la quiebra.

En este escenario los ratios salían tremendamente adversos, y sigo sin saber exactamente qué hacer. Si intento mantener la empresa tal cual, el balance negativo sigue incrementándose porque los costes fijos superan con mucho al rendimiento que saco del mineral extraido. Si intento desinversiones ostensibles, salvo el balance en un par de años y con la venta de maquinaria controlo mi deuda, pero la mala prensa de despedir trabajadores y el nuevo ritmo de producción (mucho más lento) me impiden llegar a tiempo al objetivo de beneficios impuesto para 10 años más tarde.

Lo ideal sería un ajuste más suave, una refinanciación de la deuda y una buena campaña para salvar la imagen de la empresa... pero el simulador no es tan completo.

Mientras sigo pensando cómo lograrlo, felices fiestas a todos.

martes, 22 de diciembre de 2015

Ratios

"A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas." Marcel Proust 

(tiempo de lectura medio estimado: 3 min y 30 segs)


Hace unos días saltaba la noticia de un chico de 17 años había predicho la caída de Abengoa, y en varios medios generalistas le trataban, como poco, de genio o visionario. Si lees un poco más, descubres que él mismo reconoce que aplicó varias formulas que le habían dado en clase y que a partir de los resultados descubrió que el patrimonio neto era lamentable.

Destacan los medios que, él solo, había descubierto algo que una consultora como Deloitte, con todos sus expertos financieros, no. Cualquiera que haya estudiado unas bases de economía hubiera llegado a la misma conclusión que él. No quiero quitarle méritos porque a su edad yo no tenía ni idea de economía más allá de no gastarme el dinero del abono transporte mensual en cine y videojuegos (y me hubiera encantado saber más del tema en el colegio o en el bachillerato), pero ya en la universidad había una optativa que daba las herramientas básicas para este análisis y en el máster aprendí a usarlas en condiciones y a hacer recomendaciones en base a ellas.

Las formulas en cuestión se llaman ratios. Hay varias decenas de ratios, potentes herramientas, pero que son sólo eso, herramientas. La mayor parte de ellas trabaja con valores contables de la empresa, juega con activos, pasivos, a corto y a largo plazo, con el capital inicial, el volumen de negocio, etc. El resultado de relacionar los valores adecuados puede dar pistas sobre la situación de una empresa, vamos a fijarnos en el ratio "Solvencia":

Solvencia = (Activo no corriente + Activo corriente) / (Pasivo no corriente + Pasivo corriente)

Los activos son el conjunto de bienes de una empresa y los derechos a cobro (es decir, lo que tenemos) y los pasivos son el conjunto de deudas y obligaciones (es decir, lo que debemos). El termino "corriente" o "no corriente" sólo hace referencia a un marco temporal, "corriente" es que el valor es convertible en menos de un año.

Como acabo de terminar de ver la serie The Office, el ejemplo será con resmas de papel. Muy simplificado:

- Pido un crédito de 10.000 € a un banco a 3 años para comprar papel. Es un pasivo no corriente, lo debo y debo pagarlo en 3 años.

- En mi cuenta ingreso los 10.000 € del préstamo. Activo corriente porque puedo disponer de ello cuando quiera.

- Pido 5000 resmas de papel. A 2€ la resma, tengo un activo corriente (en principio) de 10.000 €.

- Llego a un acuerdo con el proveedor para pagarle en un mes. Pasivo corriente. Debo pagar 10.000 €. Todavía no le he pagado, y en mi cuenta bancaria tengo el dinero del préstamo intacto. Pero lo suyo es pagarle.

- Un comprador me compra 1000 resmas a 4 €, pero promete pagarme en 3 meses. Activo corriente 4000 €. No tengo el dinero todavía, pero confiamos en que nos va a pagar.

- Le envío las resmas ya, así que debo deducirlas del activo corriente. Le restaré 2.000 € (precio de compra a proveedor).

Por norma: Activo = Pasivo + Resultado

Activo = 10.000 € + (10.000 – 2.000) € + 4.000 € = 22.000 €
Pasivo = 10.000 € + 10.000 € = 20.000 €
Resultado = 2.000 €

El ratio de solvencia nos devuelve un valor de 1.1, por encima de 1 es solvente, y nuestra pequeña aventura demuestra ser solvente. De hecho, tenemos 2.000 euros de beneficios antes de impuestos.

Ahora bien, en la mayoría de libros recomiendan tener un ratio de solvencia de entre 1.2 y 1.5 como valores ideales para evitar que mi empresa sea insolvente si, por ejemplo, un comprador se queda el papel pero no me paga. En nuestro ejemplo el ratio caería por debajo de 1.

Al igual que hay eventos que pueden hacer que el ratio se modifique a peor, puede haber elementos que lo modifiquen a mejor. No hemos incluido intereses de deuda (que iría a pasivo), pero una refinanciación con mejores condiciones, o una ayuda del estado, o si las acciones suben de valor, capitalizando la empresa por encima de las previsiones, pueden hacer que el ratio mejore (no tan fácil para el vendedor de resmas... pero sí para Abengoa). Los ratios por si solos no son suficientes, no al menos sin el estudio de su tendencia.

No he mirado los datos particulares de Abengoa, pero hace menos de un año recibió una inyección de 1.400 millones de euros en un préstamo sindicado entre varios grandes bancos. Aunque fuese por pura casualidad, alguno debió mirar los ratios y debió parecerle que la serie de datos anuales era coherente con una empresa en plena expansión internacional. Y quizás simplemente esperaban que el estado inyectase dinero, o que iba a tener una mejor aceptación accionarial, y por eso a ninguno le escandalizaron los ratios... no por que no fueran conscientes de los resultado que arrojaban, si no porque esperaban algo más.

Hace unos años le pasó a Pescanova, entró en suspensión de pagos por falta de liquidez, su crecimiento había sido excesivamente rápido y aunque tuviera activos suficientes, el flujo de caja no era capaz de asumir la presión de los nuevos costes. Los ratios también daban resultados negativos y se asumió cierto escenario, se equivocaron. Muchas otras veces, otras empresas con ratios puntuales nefastos, asumen el análisis y no protagonizan más que algún titular suelto porque la expansión sale bien y los ratios se equilibran a medida que se "digiere" la expansión.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Datos

"Discutir con un ingeniero es como hacer lucha libre en el barro con un cerdo. Al cabo de un par de arduas horas te das cuenta de que está disfrutando." Anónimo. (Traducción aproximada).

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 25 segs)

Hace unos años, cuando trabajaba en investigación, un director de proyecto me pasó un link sobre un tema de mi campo, el articulo no tenia desperdicio, un grupo de expertos había desarrollado un pequeño generador de energía de fusión. 

No publicaron ningún paper antes, no dejaron que ninguna organización revisara su trabajo, ningún científico ajeno al equipo había podido revisar sus apuntes. Decían que no querían dar pistas a las corporaciones para que no pudieran patentar ideas que les encorsetasen en el futuro. Simplemente reunieron a los grandes medios científicos en una sala de conferencias prometiéndoles que verían, in situ, un generador de fusión de pequeñas dimensiones, pero de generación sostenida, rentable y seguro, la solución al problema de la energía. 

Algunos de los profesionales de revistas más serias se negaron a perder el tiempo si antes no podían echar un vistazo al contenido de la investigación. Grandes compañías y universidades llevaban años trabajando con resultados bastante modestos debido a la enorme complejidad técnica. ¿Cómo un pequeño grupo de investigación había conseguido llegar tan lejos? Ellos lo achacaban a su capacidad de trabajo y motivación.

Lo cierto es que llenaron la sala de conferencias, nadie quería perderse la posible noticia del siglo, incluso del milenio. Yo mismo estuve bastante atento a los resultados de aquella exposición... Es decir, me encantan los datos. Me gusta enfangarme en discusiones llenas de datos. Aquí no los había, pero aún así pensaba que debía estar atento.

Allí se plantaron dos científicos denostados por este y otros proyectos. Con una caja de plástico totalmente opaca, del tamaño de un microondas... Y lo cierto es que en las bornas de salida había tensión. Imagino la respiración contenida en la sala.

Tiempo después algunos colegas calificaron esa hazaña de timo. Dentro de la caja había otra fuente de energía (algo muy sospechado desde el minuto uno, quizás unas simples baterías), y perdieron toda la atención mediática. 

Desde entonces, lo primero que miro son los datos. A estas alturas ya hay prototipos dignos de mención, no quitéis ojo al CFR de Lockheed Martin, por ejemplo.

martes, 15 de diciembre de 2015

Hyperloop

"If nothing else, we are committed to failing in a new way". Elon Musk

(tiempo de lectura medio estimado: 2 mins) 


Hace unos meses leí una noticia sobre el que, prometían a bombo y platillo, iba a ser el medio de transporte del futuro. En EEUU donde no se estilan los trenes de alta velocidad, quizás por ser una infraestructura cara de mantener y allí cuentan con espacios demasiado amplios, la idea de un nuevo transporte irrumpió con entusiasmo. Eso sí, negaron rotundamente la idea de que fuese un monorraíl... Específicamente mencionaron los monorrailes. Algún día investigaré al respecto.

Aunque la fuente de la idea es relativamente solvente, Elon Musk (PayPal, Tesla y Space X), lo cierto es que no queda del todo claro como va a funcionar. Hay infografias e imágenes, sí. E incluso algunos detalles operacionales bastante específicos como que la carga de pasajeros será en 30 segundos. Pero les falta números que justifiquen tanto entusiasmo. 

En todo caso hablan de una plantilla de 420 personas, bastantes ingenieros de grandes empresas tecnológicas, que trabajan voluntariamente durante unas 10 horas semanales, lo que es una buena fuerza laboral para un proyecto que, de momento, sólo ofrece stock options. En uno de sus últimos comunicados ofrecían una recompensa, "el trofeo más chulo de la historia" (en serio, tal cual), para quien ofreciese ideas innovadoras que ayudasen a solventar algunos problemas básicos del proyecto. No se el nivel de ingeniería que había detrás del asunto al principio, pero están consiguiendo que su proyecto sea comentado y suscite curiosidad y empeño de trabajo.

Ya hay alguna idea muy básica, como que pretenden guiar un vehículo de unos 5000 kilos con un raíl (véase la gracia del asunto) dentro de un tubo de acero con una pared de 18 milímetros de grosor sustentado en grandes columnas de hormigón, gran parte de esta tecnología lleva décadas funcionando. Conseguir un entorno de vacío es caro hablando de esas dimensiones, por tanto simplemente quieren reducir la presión atmosférica todo lo posible alimentándose de energía renovable que instalaran a lo largo del recorrido, a menor presión, menor energía para acelerar el vehículo y menor energía para mantenerlo a los 1200 km/h que prometen. Hablan de rentabilidad en 8 años si ofrecen billetes baratos, ya que estiman que la propia producción de energía será menor que la requerida y servirá como fuente de ingresos. El primer prototipo, no más allá de 2020.

Leo optimismo. Y siento curiosidad. Mucha.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Normativas

"Casa con ventanes mala ye de guardar" Proverbio asturiano

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 30 segs)


Ocasionalmente, cada dos o tres meses, llega a mis manos un proyecto para que lo revise y corrija tanto estilo como contenido. Así me mantengo a la vanguardia de temas de ingeniería porque me obliga a estar al día en los últimos avances y normativas.

El último que revisé tuvo más de elaboración que de revisión, pues gran parte del contenido me llegaron en brutos. El tema era la implantación de una actividad fabril en una pequeña nave disponible en un entorno industrial de los años 80, y el proyecto se dividía entre la parte técnica, donde trataba los posibles cambios técnicos a nivel eléctrico para adaptarse a los niveles de exigencia actuales, y la parte administrativa, donde establecía una estructura preliminar de una empresa capaz de explotar la instalación.

Afortunadamente la parte más eléctrica del proyecto, mi campo, está bastante claro en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), que además se adapta casi por completo a normativas europeas (EN) e internacionales (CEI). Y que he usado tantas veces ya que puedo moverme con agilidad por sus páginas.

Pero la parte administrativa fue algo más compleja. No puedo decir que esté acostumbrado a ninguna estructura, porque desde que acabé el máster MBA sólo he tenido que usar la normativa de Madrid un par de veces, pero el resto de normativas regionales son un misterio para mi. Y dado que la nave del proyecto está situada en Extremadura, estuve varios días recopilando información. A grandes rasgos no hay diferencias notables, si acaso más en temas de tributación o personal, pero son suficientes como para que el proyecto en cuestión, en su parte administrativa, no sea válido para otra región.

Sí, es más laborioso el estudio del entorno físico para adaptar la seguridad de la instalación eléctrica a las capacidades de suministro de la zona, aún así tiene algo de placentero el saber que sin tantas consideraciones no sería posible operar la fabricar con unos costes de protección asumibles. Pero cuando los escollos son administrativos, no hay magia ninguna.

martes, 8 de diciembre de 2015

Leyes

"Las leyes inútiles debilitan a las necesarias." Montesquieu

 (tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 30 segs)


Cualquiera que lleve unos años al mando de una empresa, o como autónomo, y que opere en varias comunidades sabrá el caos administrativo que supone la legislación en España. Hay más de 100.000 normas y leyes regulatorias en vigor, de las que el 5% (aproximadamente) derivan del estado, y el 95% restante corresponde a comunidades autónomas. Según datos de ECONLAW STRATEGIC CONSULTIC.

Esto, más allá de quebraderos de cabeza a directivos y trabajo para consultoras y gestoras, supone un coste enorme a las empresas. Y, por tanto, el encarecimiento de los productos o servicios que ofertan. Se pierde competitividad. Menos competitividad supone que las empresas se trasladen a otros lugares y haya menos trabajo.

¿Eliminar todas las normas? Pues no. Yo mismo comentaba hace unos días que, mientras que aceptaba arboles transgénicos para biomasa o uso industrial, no me resulta nada apetecible el consumo de salmón transgénico recién aprobado en EEUU. No dudo que si en el futuro se muestra inocuo y la necesidad se impone, todos acabemos comiendo ese tipo de salmón... pero exigiremos una normativa fuerte para asegurarnos de una calidad mínima. Cómo exigimos que no se alimente con piensos cargados de antibióticos a las vacas que luego dan leche con trazas de antibióticos.

Ahora bien, países nórdicos como Holanda y Dinamarca empiezan a estudiar el impacto de cada normativa, y Canadá ha empezado una campaña por la que obliga a eliminar una ley por cada nueva ley promulgada (y estiman un recorte de 9.500 millones en gastos anuales). No son países sospechosos de tener una calidad deficiente o un mercado descontrolado. Quizás en España podamos empezar por unificar normativas entre comunidades, ¿realmente hace falta marcos regulatorios tan distintos para un murciano que para un gallego? Está bien reconocer los sesgos de cada región porque, por ejemplo, los materiales de construcción no se comportan igual antes diferentes climas, pero se podría unificar todo en una misma ley y no tener que revisar una docena de legislaciones distintas para operar dentro de un mismo país.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Biomasa

"La abundancia es tranquila, pero el hambre no descansa". Proverbio zulú

(tiempo de lectura medio estimado: 2 min y 40 segs)




En el post del martes hablaba sobre la cumbre de París, y de la necesidad de aportar soluciones que, siendo realistas y mirando la economía para convencer hasta a los más remisos, pudiera ir sustituyendo a las tecnologías actuales.

Siempre he sido muy favorable a las energías renovables como la eólica, la solar y la hidráulica. Son las más conocidas, las que más extensamente se estudian en mi carrera (o estudiaban, no se como está el temario ahora) y las que más desarrolladas están. Pero los problemas técnicos son evidentes, en España la energía hidráulica está casi saturada, y la energía solar y la eólica no siempre funcionan a gusto de todos. La energía se produce y se consume al instante, es muy difícil guardarla, las baterías actuales tienen poca capacidad y son muy costosas de mantener. Sin duda funciona a nivel doméstico, pero a nivel industrial es más difícil. Se podría sobredimensionar las instalaciones y situarlas en muchos puntos de la península (que casi casi funciona como una isla energética) pero eso acarrearía otros cuantos problemas técnicos.

Este fin de semana he estado en la sierra de Madrid. Me he fijado en la multitud de arbustos que ni los animales se comen y que son potenciales peligros en épocas de incendio. Recordé los comentarios sobre la biomasa en una conferencia, ¿por qué no aprovechar esos arbustos y ramas caídas para generar electricidad? Sí, se quema y produce CO2, que es lo que queremos evitar, pero la ventaja de quemar biomasa es que el CO2 que se libera es el que ha captado antes en su ciclo vital. Digamos que es una especie de suma cero. Quemar carbón es distinto, estamos liberando CO2 fijado hace 300 millones de años, y sus resultados a largo plazo son más imprevisibles. Además, se podrían aprovechar bastantes instalaciones ya construidas para terminar de amortizarlas.

Con envidia observaba la profusión de arboles que rodeaban el entorno y lo comparaba con las grandes extensiones más bien vacías de la zona sur, donde vivo. Y la posibilidad de plantar arboles de rápido crecimiento que no fueran muy agresivos con los suelos... incluso fantaseando con la posibilidad de que se crease en laboratorio (como el salmón transgénico que ya se empezará a comercializar en EEUU y que gracias a genes de anguila crece al doble de velocidad que otras especies de salmón), si pudiera elegir optaría por salmones no tratados genéticamente en laboratorio, al menos hasta que pasen unos años y se vea si son inocuos de verdad, pero para producir electricidad por biomasa soy menos puntilloso. Plantar grandes extensiones de árboles que capten ese CO2 del efecto invernadero... aunque luego lo liberen de nuevo al producir energía, la necesidad operativa de tener arboles siempre creciendo sería un almacén constante de CO2 fijado.

Buscando sobre el tema, he visto opiniones de internautas que, sin llegar a sugerir la modificación genética, hablaba de plantaciones industriales de arboles. Es decir, elegir arboles de rápido crecimiento y buen comportamiento mecánico que no sean agresivos con el suelo, subespecies de ciprés y cedro, que además podrían usarse para impulsar la construcción con madera y fijar ese CO2 durante décadas en forma de vigas o estructuras, abaratando el coste energético de la construcción y aprovechando los restos para biomasa. Esto último lo he consultado con mi arquitecta "de cabecera" (bueno, hay quien tiene abogados siempre a mano... a mi me es más útil una arquitecta) y me ha planteado serias dudas sobre su viabilidad en España por tema de variaciones de temperatura a lo largo del día y de la inercia térmica de los materiales, incluso en los casos de maderas más tratadas. Aún así, hasta que despegue la fusión nuclear, una de las soluciones más definitivas en la generación de energía, no sería mala idea empezar a pensar en reactivar el uso de madera siempre y cuando conlleve reforestaciones masivas para ser sostenible.

martes, 1 de diciembre de 2015

Voluntad

"Lo que el espíritu del hombre puede concebir, su voluntad debe controlarlo." Thomas Alva Edison

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 55 segs)


Hay gran consenso, incluso entre aquellos países que suelen adoptar posturas más escépticas, sobre la importancia de esta Cumbre del Clima. He llegado a leer en varios medios que es la última oportunidad del ser humano para solucionar el problema. Y aunque intuyo que no es tan extremo, entiendo que es necesario ponerse manos a la obra ya, en el sector industrial el mantenimiento preventivo suele ser más barato que el mantenimiento correctivo. Vayamos trabajando antes de que se rompa definitivamente y los costes sean realmente inasumibles.

El problema está en que el mundo marcha a varias velocidades, tenía un profesor en la ingeniería que se movía a caballo entre el derecho y la técnica de las energías renovables y siempre comentaba que desde Europa tomábamos una posición cómoda. Ahora que estamos desarrollados y tenemos un nivel de vida estable, obliguemos a recortar las emisiones, pero ¿qué piensa de esto un chino cuya economía está creciendo, aunque todavía sin llegar a nuestro nivel económico, y que necesita esos procesos baratos pero contaminantes para seguir aupándose a nuestro nivel de vida? Si nosotros contaminamos lo que quisimos hace décadas para establecer nuestras sociedades modernas gracias a la energía facil y barata de la combustión de petroleo y carbón, ¿Como obligar a otros a aceptar recortar esa fuente de energía y progresar a otras más caras, aunque limpias, recortando su crecimiento?

En el mundo de la energía los plazos son muy amplios. Construir una central eléctrica es caro, tender cables de alta tensión y montar transformadores son inversiones con una tasa de retorno ROI que dura muchos años... las mejoras se van implementando muy lentamente, sólo cuando ya se ha rentabilizado la instalación anterior. No se existe una autoridad moral suficiente desde occidente como para obligar a China o a India a cambiar todas sus centrales de carbón, algunas recién construidas, porque todavía no han amortizado sus instalaciones.

Es decir, poder se puede, pero el problema, compartido con la lucha antiterrorista contra ISIS (o Daesh), es que hay intereses encontrados. Existe un doble discurso basado esencialmente en términos económicos, si se sabía que el Daesh mercadeaba con adolescentes para uso sexual, entre otras atrocidades, y que estaban introduciéndose comandos en Europa, ¿por qué se ha dejado durante meses que sus camiones salieran cargados de crudo y volvieran cargados de suministros y armas?

Es la economía la que suele marcar agendas políticas. Actualmente existen los medios para hacer la producción de energía más limpia y con menos impacto para el medio ambiente, pero los costes son altos, especialmente si añadimos el efecto amortización del sistema actual, y podría afectar a un 25% del PIB europeo (no que vaya a reducirlo, pero la exposición y sensibilidad es alta), por tanto hace falta voluntad política. Y aquí es donde la ciencia y la ingeniería deben dar un golpe sobre la mesa y exponer soluciones que permitan asimilar los riesgos, soluciones que convenzan de forma unívoca. Es el reto de esta generación.