"La democracia es un proceso, no un evento" David Cameron
(tiempo de lectura medio estimado: 2 mins)
La campaña de la salida del Reino Unido se ha creado en torno a dos términos, brexit, para salirse, y bremain, para quedarse. Finalmente ha ganado el brexit con el 52% de los votos. Ya lo comentaba el viernes, que puede que fuera un hito histórico, pero puede que no. Una vez pasen los exabruptos de Europa, como los protagonizados por Juncker, que cuestionaba enfadado a los miembros del UKIP (precursores del brexit) su presencia en la cámara del Parlamento Europeo, e incluso comentando la posibilidad de que el Inglés deje de ser una lengua oficial europea, quizás se pueda llegar a una negociación en la que se mantengan los organismos como hasta ahora pero cambiando palabras en los estatutos.
Reino Unido debe asumir los resultados del referéndum, que no era vinculante, pero que la clase política inglesa no pude obviar. El problema es que nadie sabe muy bien que hacer ahora, no había plan B, nadie contaba con que ganase la opción rupturista, ni siquiera los precursores de la consulta, que admiten haber mentido en las promesas hechas al electorado. En este punto se activa el juego de la gallina. A falta de certezas, Europa quiere poner cortafuegos frente a populismos en otros países como Austria e Italia. Reino Unido de momento esta descolocado, pero cada vez aparecen más voces que reaccionan ante la agresividad de Europa, siendo conscientes de su peso en el tablero político mundial, y con la reminiscencias coleando de su pasado imperial, no van a tardar mucho en sacar su artillería pesada.
En la Cámara de los Comunes, donde habrá que ratificar la desconexión, de los 635 integrantes casi el 80% se declara a favor de seguir en la Unión Europea. Dicen algunos miembros del gobierno británico que quizás, y visto el escaso margen entre ambas opciones a pie de calle, se podría repetir el referéndum. Las declaraciones de Escocia y de Irlanda del Norte, de buscar su hueco en Europa, y por tanto de desgajarse del Reino Unido apremian a tomar posiciones y a utilizar subterfugios para repetir la consulta. En esta ocasión, los jovenes que se quejaban de que sus abuelos habían votado por ellos, podrían ir a votar y cambiar el resultado. ¿Cómo? Convocando una nueva votación sobre los resultados de las negociaciones. Y en caso de que los acuerdos alcanzados no fueran satisfactorios, pedir un borrón y cuenta nueva sobre el brexit, y mantener el bremain.
Este blog forma parte del nuevo proyecto personal de búsqueda laboral: www.mariomonzon.es
martes, 28 de junio de 2016
sábado, 25 de junio de 2016
Priorizar
"Europa no es un lugar, sino una idea." Bernard-Henri Lévy
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 25 segundos)
El post sobre el que quería trabajar el martes era un análisis del Brexit, quizás el mayor hito histórico de esta década. Sólo quizás, porque el Reino Unido ya estaba en Europa con reticencias, y su salida básicamente cambia la libre circulación de personas y mercancías. En realidad, ellos querían mantener la libre circulación de mercancías, y las encuestas son claras, el mayor tema de preocupación era la inmigración. Han votado cerrar sus fronteras a personas, y ahora deben negociar que pasa con las mercancías, intuyo que muchos votaron seguros de que la economía todo lo puede y Europa va a dejarles en un limbo de libertad comercial pero sin las obligaciones de ser un estado miembro. Francia y Alemania, en principio, hacen alardes públicos de que esto no será así, exit es exit. Para ellos es esencial atajar cualquier conato de contagio a otros países. Pero hay que ver hasta donde llegan las negociaciones de la desconexión y hasta que punto es realmente un hito histórico o sólo un tema burocrático-administrativo.
El martes no escribí porque ahora mismo tengo mi día repartido entre varias tareas. Desde ayudar a un familiar, hasta estudiar Alemán e Inglés para un proceso de selección para una entidad pública. No pinta del todo bien, dado que los méritos que piden hay que justificarlos con títulos oficiales y mi carácter autodidacta me impide ganar puntos formales que mis habilidades personales pueden respaldar. Pero son las reglas del juego, y las acepté antes de embarcarme en el proceso de selección.
A veces hay que priorizar, especialmente cuando ya no se puede arañar tiempo del ocio o del sueño, y aunque no siempre se acierta, hay que tomar decisiones y ser capaz de afrontar las consecuencias derivadas.
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 25 segundos)
El post sobre el que quería trabajar el martes era un análisis del Brexit, quizás el mayor hito histórico de esta década. Sólo quizás, porque el Reino Unido ya estaba en Europa con reticencias, y su salida básicamente cambia la libre circulación de personas y mercancías. En realidad, ellos querían mantener la libre circulación de mercancías, y las encuestas son claras, el mayor tema de preocupación era la inmigración. Han votado cerrar sus fronteras a personas, y ahora deben negociar que pasa con las mercancías, intuyo que muchos votaron seguros de que la economía todo lo puede y Europa va a dejarles en un limbo de libertad comercial pero sin las obligaciones de ser un estado miembro. Francia y Alemania, en principio, hacen alardes públicos de que esto no será así, exit es exit. Para ellos es esencial atajar cualquier conato de contagio a otros países. Pero hay que ver hasta donde llegan las negociaciones de la desconexión y hasta que punto es realmente un hito histórico o sólo un tema burocrático-administrativo.
El martes no escribí porque ahora mismo tengo mi día repartido entre varias tareas. Desde ayudar a un familiar, hasta estudiar Alemán e Inglés para un proceso de selección para una entidad pública. No pinta del todo bien, dado que los méritos que piden hay que justificarlos con títulos oficiales y mi carácter autodidacta me impide ganar puntos formales que mis habilidades personales pueden respaldar. Pero son las reglas del juego, y las acepté antes de embarcarme en el proceso de selección.
A veces hay que priorizar, especialmente cuando ya no se puede arañar tiempo del ocio o del sueño, y aunque no siempre se acierta, hay que tomar decisiones y ser capaz de afrontar las consecuencias derivadas.
martes, 21 de junio de 2016
Problemas técnicos
Por motivos técnicos, y personales, hoy no publico post. Por decisión propia he tenido que postergar el documentarme a fondo sobre algún tema interesante.
El viernes espero poder volver con el ritmo habitual.
El viernes espero poder volver con el ritmo habitual.
viernes, 17 de junio de 2016
"Cantadores" de cuentos
"Tagh do chomhluadar ma'n tagh thu do dheoch"
"Escoge tu compañía antes de escoger la bebida".
Proverbio irlandés
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 55 segs)
Cuando hacíamos
excursiones a Dublin teníamos un sistema paralelo de control. Por un
lado, el director del curso y su contraparte irlandesa, organizaban
visitas o excursiones guiadas, quien quisiera apuntarse iba con ellos
y estaba todo el día a su lado. Por otro, especialmente para los más
mayores, les concedíamos más libertad, ir por la ciudad sin la
habitual, sempiterna, compañía de los monitores. Eso sí, cada
monitor se hacia cargo de 10 o 12 personas y establecía checkpoints
cada 2 horas. Uno de los motivos por los que el curso tenía tanto
éxito año tras año era que los estudiantes tenían siempre un
respaldo cercano.
Uno de mis puntos
preferidos para el checkpoint con mis estudiantes era una de las
plataformas sobre el rio Liffey. Un lugar que siempre me ha gustado
especialmente. Dado que todos se movían por esa zona, les era cómodo
y yo les daba una ventana de 20 minutos para aparecer (mientras me
comía mi sándwich), flexibilidad que agradecían mucho porque así
no cortaban ninguna actividad.
Como mi horario con ellos
era muy intensivo a lo largo de la semana, para airearme, y que ellos
se airearan de mi, aprovechaba para deambular yo solo por Dublín.
Dejando anécdotas tan surrealistas como meterme en una cafetería
con forma de Iglesia, en un esquinazo entre dos calles secundarias,
sentarme agradecido en el jardincito soleado y comprobar,
horrorizado, que estaban sirviendo las comandas sobre mesas que eran
viejas lápidas apiladas. Tras preguntar al camarero, me confirmó
que era una Iglesia desacralizada y que su “jardín” era el
antiguo cementerio, que no había nada simulado y todo era real,
antiguo, pero real.
Otra de las veces debí
meterme, sin ser consciente de ello, en un barrio más deprimido, muy
desgastado, donde se mezclaba un aire más añejo con algunas
pinceladas de modernidad que seguro respondía a intentos de
revitalización del barrio. Un viejo cartel señalaba un pub pequeño
y estrecho entre dos edificaciones recién pintadas. Mi sorpresa fue
ver que era bastante acogedor, con olor a cerveza y a madera vieja.
Pedí una Guiness, la mejor que he tomado nunca, y me senté en una
mesa para degustarla. Poco a poco fue llegando gente muy variopinta,
hasta que un par de tipos, aparentemente jubilados, me pidieron
permiso para sentarse conmigo. Después de que rompieran el hielo,
empezamos a charlar. En un momento dado alguien se puso de pie varias
mesas más allá de la nuestra. Se hizo el silencio. Ni siquiera se
escuchaba el tintineo del cristal por el trasiego de jarras. Y
arrancó a cantar en gaélico algo extremadamente melancólico con
voz rasgada. No lo entendí, pero pude observar que hasta el barman,
un tipo fornido con la nariz deformada, intuyo que por los golpes, y
con el ojo morado de una pelea reciente, se bebió medio vaso de
Jameson de un trago y dio un significativo golpe sobre la mesa con la
palma abierta.
martes, 14 de junio de 2016
Oportunidades
“El valor de una idea radica en el uso de la misma” Thomas Edison
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 55 segs)
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 55 segs)
Con la crisis, que no
parece terminar de pasar a nivel mundial y que trae replicas de menor
intensidad periódicamente, lloviendo sobre mojado, surge la necesidad de emplear más imaginación y buscar nuevos empleos. Leía el otro día en la BBC que desde Irlanda llegan aires de una nueva profesión.
Bueno, mejor dicho, una vieja profesión remasterizada: Los contadores de historias. Tienen su cabida en locales alternativos donde es más fácil encontrar un zumo de verduras orgánicas que la tan simbólica cerveza negra en tierras irlandesas. Buscando la simbiosis de negocio enfocado a Millenials, un publico objetivo distinto y muy determinado, con ciertas diferencias respecto a generaciones anteriores.
No se si ha sido suerte, o detrás hay una cuidadosa planificación, pero lo cierto es que han elegido un público objetivo excelente, en un momento estupendo, de la mano de un tipo de negocio que reclama su parte en el sector de la hostelería. Realmente analizarlo en frio quita magia al tema de los contadores de historias, pero lo cierto es que si se pretende sacar un rendimiento (y poder pagar gastos con ello), hay que saber donde y cuando lanzarse.
A pesar de la fiebre emprendedora que se ha intentado insuflar en España, lo cierto es que muy pocas empresas tienen éxito y duran más de un año. Y buena parte del fracaso viene, no por el riesgo de hacer cosas innovadoras (que rara vez es reprochable), si no por la mala gestión y falta de formación del emprendedor. Se quejaba el Banco de España de una menor formación de los cuadros directivos respecto a otros países cercanos. Eso, y la mala gestión de los fracasos de la sociedad en general, alguien que falla una o dos veces en EEUU es considerado como alguien normal, con derecho a reintentarlo, mientras que en España se trata como poco de inútil.
Antes de lanzar a la gente a emprender con lo primero que se le pasa por la cabeza (o lo segundo, o lo tercero), es necesario formar a esos emprendedores para encontrar y analizar los indicadores de un probable éxito de su negocio.Y si fracasan (o fracasamos), aprender de ello y volver a hacer estudios para el siguiente posible negocio. Aunque se trate de contar cuentos en los lugares adecuados.
viernes, 10 de junio de 2016
Ingeniero
"Es preferible obtener una respuesta razonablemente aproximada pero
rápida que le indique si el diseño funciona o no, que invertir más
tiempo y obtener el mismo resultado sólo que con más decimales"
Robert L. Norton (Libro Diseño de Máquinas pag. 11 ISBN:970-17-0257-3)
(tiempo de lectura medio aproximado: 1 min y 45 segs)
Cuando tengo que reparar algo, o cambiar alguna pieza, del ordenador por ejemplo, deslizo la mano suavemente por la zona dañada, como si se tratase de un paciente vivo en lugar de una pieza de metal. Por el simple tacto sabes si un condensador ha explotado, si un cable esta suelto, si la temperatura no es adecuada o si una pieza no encaja bien.
Tenía un profesor que siempre decía que nunca te podías fiar al 100% de lo que dijese una máquina, no por temor a la tecnología, si no porque esta se nutre de los datos que introduces y "si metes mierda sin darte cuenta, obtienes mierda sin saberlo". Un ingeniero de la vieja escuela que defendía que el trabajo de ingeniero va más allá de saber usar un ordenador, totalmente necesario, pero también saber analizar si los resultados son lógicos.
Sus exámenes eran sin calculadora, y los resultados debían ser aproximados. Con ofrecer un orden de magnitud correcto era suficiente, según él siempre habría tiempo después para utilizar la informática, pero primero tenía que trabajar el ingeniero para que nuestro gremio no acabase por ser prescindible. Si el resultado esperable es de miliVoltios, había que saber que algo fallaba si el Voltimetro ofrece Voltios.
Por mucho que me gusten los temas administrativos, la informática y la precisión, si algún día me puedo llamar ingeniero, más allá del título que ya tengo, será gracias a su concepto.
(tiempo de lectura medio aproximado: 1 min y 45 segs)
Cuando tengo que reparar algo, o cambiar alguna pieza, del ordenador por ejemplo, deslizo la mano suavemente por la zona dañada, como si se tratase de un paciente vivo en lugar de una pieza de metal. Por el simple tacto sabes si un condensador ha explotado, si un cable esta suelto, si la temperatura no es adecuada o si una pieza no encaja bien.
Tenía un profesor que siempre decía que nunca te podías fiar al 100% de lo que dijese una máquina, no por temor a la tecnología, si no porque esta se nutre de los datos que introduces y "si metes mierda sin darte cuenta, obtienes mierda sin saberlo". Un ingeniero de la vieja escuela que defendía que el trabajo de ingeniero va más allá de saber usar un ordenador, totalmente necesario, pero también saber analizar si los resultados son lógicos.
Sus exámenes eran sin calculadora, y los resultados debían ser aproximados. Con ofrecer un orden de magnitud correcto era suficiente, según él siempre habría tiempo después para utilizar la informática, pero primero tenía que trabajar el ingeniero para que nuestro gremio no acabase por ser prescindible. Si el resultado esperable es de miliVoltios, había que saber que algo fallaba si el Voltimetro ofrece Voltios.
Por mucho que me gusten los temas administrativos, la informática y la precisión, si algún día me puedo llamar ingeniero, más allá del título que ya tengo, será gracias a su concepto.
martes, 7 de junio de 2016
A400M
"Los hombres, aunque han de morir, no nacieron para morir, sino para innovar" Hannah Arendt
(tiempo de lectura medio estimado: 2 min)
El título del post comparte nombre con una de las joyas de la corona, o eso se esperaba, de la industria aeronáutica militar europea. Ni más ni menos que un avión para logística: su misión es hacer las veces de transporte militar o incluso de tanquero para repostaje en vuelo, y así sustituir a los viejos Hércules C130.
Ocho países europeos, entre ellos España, solicitaron de entrada 194 aparatos para sus flotas. A lo largo de los años del desarrollo del programa, varios países, comunitarios y extra comunitarios han entrado y salido del proyecto. El A400M de Airbus Defense & Space (Airbus Military antes de la reestructuración) pretende convertirse en la columna vertebral de distintos ejércitos europeos, no en vano, duplica la capacidad de carga del ya mencionado C130 o de otro antecesor, el C160.
Tras una maraña de problemas y retrasos en las entregas, ha surgido un nuevo problema, las hélices de los motores deben cambiarse cada 200 horas, un tiempo, quizás, excesivamente corto para aparatos que no siempre van a recalar en pistas completamente abastecidas. Aunque la empresa intenta quitarle importancia, por otro lado culpa directamente a algunos gobiernos que, intentando proteger la industria europea, les sugirieron confiar los motores a un nuevo consorcio, y no al socio tradicional.
En estos temas es raro que no surjan problemas, EEUU sigue atascado con su F35, un avión de combate del que esperan adquirir más de 2400 unidades (básicamente, remodelar toda su fuerza aérea). Y tenemos cerca, dentro de nuestra industria naval, otro ejemplo de la dificultad de impulsar ciertos proyectos.
(tiempo de lectura medio estimado: 2 min)
El título del post comparte nombre con una de las joyas de la corona, o eso se esperaba, de la industria aeronáutica militar europea. Ni más ni menos que un avión para logística: su misión es hacer las veces de transporte militar o incluso de tanquero para repostaje en vuelo, y así sustituir a los viejos Hércules C130.
Ocho países europeos, entre ellos España, solicitaron de entrada 194 aparatos para sus flotas. A lo largo de los años del desarrollo del programa, varios países, comunitarios y extra comunitarios han entrado y salido del proyecto. El A400M de Airbus Defense & Space (Airbus Military antes de la reestructuración) pretende convertirse en la columna vertebral de distintos ejércitos europeos, no en vano, duplica la capacidad de carga del ya mencionado C130 o de otro antecesor, el C160.
Tras una maraña de problemas y retrasos en las entregas, ha surgido un nuevo problema, las hélices de los motores deben cambiarse cada 200 horas, un tiempo, quizás, excesivamente corto para aparatos que no siempre van a recalar en pistas completamente abastecidas. Aunque la empresa intenta quitarle importancia, por otro lado culpa directamente a algunos gobiernos que, intentando proteger la industria europea, les sugirieron confiar los motores a un nuevo consorcio, y no al socio tradicional.
En estos temas es raro que no surjan problemas, EEUU sigue atascado con su F35, un avión de combate del que esperan adquirir más de 2400 unidades (básicamente, remodelar toda su fuerza aérea). Y tenemos cerca, dentro de nuestra industria naval, otro ejemplo de la dificultad de impulsar ciertos proyectos.
viernes, 3 de junio de 2016
10 km, una hora
"Muchos fracasos de la vida han sido de hombres que no supieron darse
cuenta de lo cerca que estaban del éxito cuando se rindieron." Thomas Alva Edison
(tiempo de lectura medio apróximado: 1 min y 40 segs)
Uno de mis propósitos de año nuevo fue ser capaz de correr la San Silvestre de 2016, un recorrido mayormente suave de 10 km. Un corredor no avezado puede encontrarse en serias dificultades para acabar en un tiempo razonable, pero alguien con un entrenamiento medianamente decente podría marcarse un objetivo de tiempo de una hora como algo perfectamente factible. Así que me marqué ese reto: 10 km, una hora.
Empecé prácticamente desde cero. Y los dos primeros meses fueron para coger ritmo y costumbre. Salí 4 días todas las semanas de Enero y Febrero, andando rápido, haciéndome a los horarios y al terreno. Reprimiendo mis ganas de forzar (siempre he tenido especial afinidad por sprints cortos de alta intensidad). Un buen hábito tarda 21 días en consolidarse, sólo hace falta saltárselo un par de ellos para empezar a perderlo.
Pues bien, lo cogí y lo perdí al poco de empezar a trotar en Marzo. No soy un tipo ultra competitivo, pero tengo mi orgullo personal que intenta impelerme a mejorar siempre, y que puede resultar malherido si las cosas no salen como uno quiere. Mi orgullo personal es razonable, no espera ganar a Gabi o Griezmann (los jugadores que más km han corrido en la Champions), pero el factor decisivo fue que dos días seguidos me adelantase un abuelete, que iba tan contento trotando, mientras yo luchaba por respirar.
Cuando se me acabe de pasar lo del pie pienso volver a salir en serio, a perseguir mi objetivo. Ya no empezaré desde cero, puede que sólo desde un escalón más arriba, pero es un escalón menos que subir. Al final, todo se trata de aprovechar el impulso de las pequeñas victorias, ganando terreno con el trabajo día a día, y de aprender de las grandes derrotas. Si el objetivo realmente merece la pena, rara vez se triunfa a la primera, o a la segunda.
(tiempo de lectura medio apróximado: 1 min y 40 segs)
Uno de mis propósitos de año nuevo fue ser capaz de correr la San Silvestre de 2016, un recorrido mayormente suave de 10 km. Un corredor no avezado puede encontrarse en serias dificultades para acabar en un tiempo razonable, pero alguien con un entrenamiento medianamente decente podría marcarse un objetivo de tiempo de una hora como algo perfectamente factible. Así que me marqué ese reto: 10 km, una hora.
Empecé prácticamente desde cero. Y los dos primeros meses fueron para coger ritmo y costumbre. Salí 4 días todas las semanas de Enero y Febrero, andando rápido, haciéndome a los horarios y al terreno. Reprimiendo mis ganas de forzar (siempre he tenido especial afinidad por sprints cortos de alta intensidad). Un buen hábito tarda 21 días en consolidarse, sólo hace falta saltárselo un par de ellos para empezar a perderlo.
Pues bien, lo cogí y lo perdí al poco de empezar a trotar en Marzo. No soy un tipo ultra competitivo, pero tengo mi orgullo personal que intenta impelerme a mejorar siempre, y que puede resultar malherido si las cosas no salen como uno quiere. Mi orgullo personal es razonable, no espera ganar a Gabi o Griezmann (los jugadores que más km han corrido en la Champions), pero el factor decisivo fue que dos días seguidos me adelantase un abuelete, que iba tan contento trotando, mientras yo luchaba por respirar.
Cuando se me acabe de pasar lo del pie pienso volver a salir en serio, a perseguir mi objetivo. Ya no empezaré desde cero, puede que sólo desde un escalón más arriba, pero es un escalón menos que subir. Al final, todo se trata de aprovechar el impulso de las pequeñas victorias, ganando terreno con el trabajo día a día, y de aprender de las grandes derrotas. Si el objetivo realmente merece la pena, rara vez se triunfa a la primera, o a la segunda.
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