martes, 31 de enero de 2017

Tomates

"Vivimos bajo el control de nuestros sentidos" Diane Ackerman

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 50 segs)

Hay una "carrera" científica entre investigadores de varias universidades de todo el mundo para, y es cuanto menos sorprendente, volver a dar sabor a tomate a los tomates comerciales. Parece un tema menor, pero el equipo que lo logre tiene la llave de una industria de varias decenas de miles de millones de euros. Vender tomates que sepan a tomate de verdad es una ventaja competitiva considerable.

¿Por qué si los tomates del pueblo sí saben a tomate no se usa esa misma especie? No siempre los tomates de pueblo saben a tomate, deben estar en su punto justo de maduración, y eso es una ventana de unas pocas semanas a lo largo del año. Y el consumidor quiere disponer de ellos siempre. Además, los tomates que suelen traerse del pueblo rara vez tienen una forma "bonita", se alejan de los que pueblan las estanterías de los comercios, que son redondos y de piel inmaculada, brillante. La exigencia del consumidor medio a menudo es parte del problema.

Después de años investigando, parece que los grupos de investigación sólo han encontrado el camino en la manipulación genética. Eso tiene no pocas controversias en Europa, y la ciencia no siempre sabe como calmar los ánimos. Varios equipos europeos (entre ellos españoles), estadounidenses y chinos buscan la clave para evitar una de las pequeñas desilusiones del consumidor medio. 

A pesar de que la ciencia china no siempre nos llega por falta de traducción (lo que ha llevado a cuestionar a que el Inglés sea lengua única internacional de la ciencia), en este caso sí ha habido esfuerzos por estudiar los resultados de los genetistas del China’s Agricultural Genomics Institute en Shenzhen. Afirman que lo que realmente da sabor al tomate es el aroma, pequeñas partículas que se liberan cuando mordemos el tomate y que llegan a nuestra papilas gustativas. Estos compuestos apenas suponen partes por trillón, pero son los que consiguen dar la sensación de sabor.

Ya han localizado los mecanismos para conseguir su objetivo, pero no saben como implementarlos sin riesgos para el resto de características que tienen los tomates actuales, conseguidas primero con selección de especies e hibridación por nuestros antepasados y con las modificaciones genéticas más recientes (algunas con experimentos tan extraños como intentar insertar genes de salmón para un mayor aguante al frío, aunque no luego no llegase a comercializarse).

viernes, 27 de enero de 2017

Desde dentro

"En cualquier momento de decisión lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada." Theodore Roosevelt

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins)

Si el martes comentaba algunos tipos de Ofertas de Empleo Público, hoy voy a comentar mi experiencia personal al respecto. En 2016 me apunté a varios procesos, a los tres que comentaba en el anterior post. En AENA apenas percibí esa sensación de estar en un proceso público, al pedir requisitos básicos muy altos los candidatos eramos menos, y los puestos muy específicos, al que opté yo apenas eramos 120 candidatos para 5 plazas. Casi como un proceso de empleo normal.

Como me quedé a las puertas de conseguir plaza me animé y me presenté a la de Correos, aún sabiendo que ni me gustaba el puesto, ni tenía opciones reales por estar dirigida a consolidar empleo más que a buscar nuevo personal. La idea principal era ver un proceso desde dentro, comprobar los tiempos, los trámites, el ambiente. Una toma de contacto real de cara a futuros procesos con más afinidad. He trabajado varios años en colaboración con administraciones y se lo mucho que cuesta mover los temas y la documentación, quería comprobar como era desde otro punto de vista.

A pesar de que me había estudiado el temario por encima (por alguna misteriosa razón fui incapaz de ir sin saber de que iba el tema, a pesar de que no luchaba por ningún puesto), cumplí mi objetivo y hablé con gente, pregunté y me formé una idea de los tipos de candidato. Suena mal, pero cuando hay 1 puesto por cada 100 candidatos, vas a competir, y cada pequeña ventaja puede marcar diferencia. Es donde descubrí que hay candidatos que se dedican a esto a tiempo completo antes incluso de que aparezcan las ofertas de empleo.

La prueba que más en serio me he tomado ha sido la de Adif, el sábado pasado, a pesar de que no estudié todo lo que me hubiera gustado (no siempre se dispone del tiempo cuando hay otras obligaciones), fui más tranquilo al examen con unos conocimientos más sólidos de los que he tenido en muchos exámenes en la ingeniería.

Viendo la cantidad de aspirantes me propuse no salir con menos de un 9, y siendo el examen tipo test quitando puntos por respuestas equivocadas, decidí arriesgar si con las que tenía seguras no superaba esa marca. Al final tuve que arriesgar en ciertas preguntas que no veía claras y creo que me muevo entre el 8,4 y el 9,5.

Sí, el nivel en estos procesos está muy alto.

martes, 24 de enero de 2017

Procesos de Empleo Público

"Aéquitas de íure multum remittit"
("La equidad suaviza el rigor del Derecho")

Aforismo jurídico latino.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 3 mins)

Parece que el sector público se está reactivando, después de varios años sin cubrir casi ni las jubilaciones, varias empresas del sector público han iniciado campañas de contratación. En Junio, salieron plazas de AENA, en Julio para Correos, en Septiembre para ADIF y en Diciembre para Metro Madrid, entre otras. No siempre te aseguran plaza de funcionario, los destinos son relativamente remotos, y el sueldo de entrada suele ser más bien modesto, pero en todo caso suelen ser empleos con mucha estabilidad y una oportunidad para cambiar la trayectoria de una carrera profesional.

Según la Ley de Contratos del Sector Público deben someterse a sus principios los entes, organismos y entidades del sector público, aquellos donde estos tengan más del 50% de participación, e incluso aquellos con entidad jurídica propia, recursos propios y que se ajustan a derecho privado en otros temas pero que tengan en su actividad económica servicios públicos. Y estos principios son que las ofertas de empleo deben publicarse adecuadamente, incluyendo notas de prensa a algún medio de gran difusión, y que el proceso de selección debe ser transparente y accesible a cualquier persona. En el proceso todos deben estar valorados de forma cuantitativa con los mismos requisitos y se elegirá, por lo común, por orden de nota.


Partiendo de esa misma base, luego cada una tiene sus propias particularidades. Todas tienen requisitos previos, pero algunas son más restrictivas que otras para elegir candidatos con determinada formación mínima. Por lo general es necesario un examen de conocimientos generales o específicos para obtener una nota. Y suelen tener tablas con méritos, que pueden sumar puntos a la nota del examen.

En AENA, por ejemplo, había una primera fase por la que vinculaban titulaciones con los puestos ofertados. Si tenías la titulación adecuada pasabas a la siguiente fase, donde sumaban méritos por idiomas, experiencia previa y estudios de posgrado oficiales que otorgaban una serie de puntos. Si llegabas a un mínimo (bastante exigente), había un examen de idiomas y otro psicotécnico, la suma de notas de examen, y méritos previos daban una nota que te abría la puerta, por orden, a una entrevista personal. Un proceso con varias fases, cada vez más restrictivas que busca candidatos muy formados.

En Correos las condiciones de entrada fueron casi inexistentes, los 120.000 solicitantes, casi en su totalidad, pasaron la primera fase sin problemas, y tuvieron acceso a una prueba de conocimientos sobre Correos y un psicotécnico. La peculiaridad es que los méritos contaban el 50% de la nota final, y se otorgaban por experiencia previa y por cursos hechos a nivel interno para trabajadores. A pesar de estar abierto a cualquiera, fue un proceso de consolidación de empleo, es decir, para facilitar una plaza fija a temporales que hubieran trabajado ya en Correos.

En ADIF las condiciones de entrada eran algo más estrictas que en Correos (y se vio reflejado en el número de aspirantes), aunque menos que en AENA. Una vez pasada esa primera fase, se convocó un examen de conocimientos específicos sobre legislación de la Administración Pública, sobre seguridad laboral, sobre legislación ferroviaria y sobre conocimientos de Inglés. La puntuación obtenida con méritos es casi inexistente, pero en algunos puestos existen una serie de requisitos médicos (vista o audición). Un proceso muy enfocado a candidatos con capacidad de aprendizaje que se estudiasen la densa maraña de leyes y normativas.

Cada proceso tiene sus peculiaridades, y aunque es tentador presentarse a todos "por si suena la flauta", es bueno conocer las peculiaridades de cada uno. Generalmente la comunicación con el candidato es nula y es el propio candidato el que debe estar atento a las webs de cada proceso, con visitas frecuentes porque, aunque los procesos se dilaten durante meses, los tiempos de interacción para mandar documentos o reclamaciones son cortos, pocos días, y estrictos. Para presentarse con ciertas opciones hay que tomárselo en serio y es esencial dedicar tiempo a la preparación, hay muchos candidatos, algunos de ellos llevan preparándose meses antes de que se materialice la oferta de empleo, y hay que competir con ellos por las plazas.

viernes, 20 de enero de 2017

Ransomware de la "Policía"

"El placer más noble es el júbilo de comprender." Leonardo da Vinci

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 15 segs)

No conocía la terminología correcta, Ransomware, de la que hablaba el martes pero ya lo había sufrido en mi propio equipo unos años antes. Es quizás uno de los más famosos dado que tuvo repercusión suficiente como para que la Policía Nacional hiciera un comunicado aclarando el tema.

Una mañana encendí el ordenador y al entrar en Windows noté que el sistema iba especialmente lento. Al minuto saltó una pantalla con el anagrama de la Policía Nacional y un mensaje acusador en el que decía algo así como "Desde este ordenador se ha accedido a pornografía, pornografía infantil, descargas ilegales y/o software pirata", luego citaba una serie de artículos del código penal y una reprimenda que advertía de que al ser la primera vez, todo quedaría en nada con una multa de 100€, a pagar mediante un sistema digital de cupones prepago. Daban un plazo y advertían que de no pagar la multa, el ordenador quedaría bloqueado hasta la llegada de los agentes que procederían al arresto.

Reinicié el ordenador y esta vez no tuve ni un segundo, la pantalla saltaba nada más entrar en Windows y bloqueaba el uso del teclado y del ratón, dejando el mensaje acusador con el logotipo de la Policía y el método de pago. Mi primera reacción fue de incredulidad y miedo. Tardé unos minutos en pensar con claridad y analizar la situación. ¿Un sistema de pago de difícil rastreo?. ¿Una "denuncia" genérica? Es cierto que tenía software pirata, pero nada en absoluto de lo demás. Por curiosidad accedí al Código Penal desde el móvil y comprobé que no coincidía ninguno de los artículos que citaban. Tardé 10 minutos en darme cuenta de que era falso, pero fueron 10 minutos horrorosos.

Como no sabía por donde empezar, desconecté el disco duro y lo enganché con una carcasa externa a un portátil viejo para que actuase de disco duro externo, y vi que desde ahí sí podía acceder a mis datos, salvé lo importante y, ya más tranquilo con los datos a salvo, empecé a investigar como solucionarlo. Actualmente hay mucha más información, porque es algo antiguo y existen muchas herramientas, pero en su momento fue un reto que me llevó un par horas, y del que acabé disfrutando porque me hizo aprender herramientas nuevas por la vía rápida (y de paso fue un empujoncito para quitar software pirata del todo y pasarme a OpenOffice).

El mismo virus/troyano se coló en ordenadores de países de toda Europa y en EEUU, en cada caso usando los escudos y anagramas de sus propias policías. Y se va renovando cada cierto tiempo, siendo más sofisticado o simplemente implementando código para evitar ser borrados con la última serie de herramientas de las empresas de seguridad, dando paso a una batalla constante de ataques y contraataques.

Un año después un familiar me pidió ayuda, había aguantado dos días sin decírselo a nadie por vergüenza de lo que pudieran pensar y acabó por recurrir a mi. Estaba dudando si pagar, a pesar de que sólo consultaba el periódico y el email (debe ser de los pocos que realmente no tienen ni una película descargada, ni un software sin haber pagado licencia). Lo que quería era evitar el mal rato de tener que dar explicaciones, y estaba dispuesto a desembolsar los 100€, que, por cierto, no hubiera solucionado el problema. Supongo que como él, muchos dudarían por miedo y un porcentaje de ellos acabaría pagando antes de darse cuenta de la estafa.

martes, 17 de enero de 2017

Ransomware

"El único sistema seguro es aquél que está apagado en el interior de un bloque de hormigón protegido en una habitación sellada rodeada por guardias armados." Gene Spafford

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins)

Hace una semana saltaba la noticia de que MongoDB había sido atacado mediante Ransomware. Mi primera impresión fue levantar una ceja y preguntarme, ¿qué es Ransomware? Es un software malicioso que permite entrar en un ordenador o servidor y encriptar archivos, es decir, ponerles un "candado" y dejándolos sólo accesibles mediante clave. En principio deja inaccesibles los datos salvo que el atacante te facilite la clave, y ellos mismos suelen ponerse en contacto de alguna forma para vendertela. Básicamente secuestran los datos (aunque no los muevan de donde estaban) y piden un rescate por ellos. Su amenaza es que si te niegas a pagar, o se quedan inaccesibles o los borran directamente.

Funciona a todos los niveles, aunque sólo sea noticia cuando afecta a grandes empresas. A nivel personal puede ser incómodo, porque a nadie le gusta perder las fotos y documentos que tiene guardados, pero en función del rescate que pidan, quizás ni dediquemos un segundo a ceder al chantaje, muy pocos usuarios perderían datos realmente esenciales. Pero, ¿qué pasa si es tu negocio el que está afectado? ¿si se borran los datos de todos los clientes, trabajadores y proveedores?

En la noticia con la que abro el post se habla de un ataque a MongoDB, es una empresa cuyos servidores alojan y gestionan bases de datos de Amazon, Movistar o Ebay. El daño que puede hacer a una gran empresa es significativo. ¿Y a un país? En diciembre de 2015 se sucedieron una serie de apagones en Ucrania, un malware llamado KillDisk estaba desconectando centrales eléctricas. KillDisk es un troyano con varias funciones, desde infectar un sistemas (entre ellos industriales) y cambiar código para inutilizarlo hasta bloquearlos y pedir rescates por ellos.

Existen formas complejas de configurar sistemas industriales y empresariales para evitar, o contener, el daño, pero a nivel doméstico hay algunos consejos básicos al alcance de cualquiera:

1. Tanto Cuerpos de Seguridad del Estado, como expertos en seguridad, recomiendan no pagar. A menudo, después del pago, siguen bloqueando los datos, o incluso piden un segundo rescate.

2. En informática todo avanza. Si ya estás infectado, pero es una versión de Ransomware muy antigua, es posible eliminarlo con herramientas específicas. Varias compañías de seguridad ofrecen sus servicios gratuitos y facilitan tutoriales, por ejemplo Kaspersky o AVG. Contra las versiones más nuevas es difícil actuar.

3. Hacer una copia de seguridad con cierta frecuencia. Si te bloquean los datos, o el ordenador entero, sería tan fácil (aunque pesado) como formatear, reinstalar el sistema y volver a copiar los datos guardados.

4. Mantener un buen antivirus siempre actualizado y los firewall activos. Para proceder al ataque deben inocular un software y ejecutarlo, si tu sistema de seguridad lo detecta y lo bloquea, el ataque no se produce.

viernes, 13 de enero de 2017

Impresora 3D

"El placer más noble es el júbilo de comprender." Leonardo Da Vinci

(tiempo medio de lectura estimado, sin links: 1 min y 30 segs)


Este año mi hermano me ha regalado una impresora 3D, una verdadera sorpresa, no recuerdo haberle dicho nada (más allá de compartir algunos avances de la tecnología), pero lo cierto es que ya había pensado en hacerme con una, me echaba atrás su elevado coste y la falta de un proyecto concreto. Pues bien, sigue sin haber un proyecto concreto, pero mi experiencia de momento ha sido estupenda.

Para empezar, la impresora venía completamente desmontada, más de 150 componentes y 400 piezas de tornillería. Dicho así no impresiona mucho, pero cuando no has montado ninguna antes y ves todas las piezas en su caja, sin conexión entre ellas, te asustas un poco. Todo es coger el manual y empezar, plano a plano, a ensamblar secciones. No deja de ser como montar un mueble de IKEA un poco complejo. 

Incluso una versión griposa de mi mismo mantiene las costumbres, y tardé más de las 4 horas que anunciaba el manual porque comprobaba cada pieza, cada sensor y cada uno de los motores. Me da mucha rabia cuando dedicas horas a montar algo y cuando enciendes no funciona, sigo un poco el Jidoka del Sistema de Producción Toyota, algo así como un control de calidad incorporado al montaje. Si haces algo bien a la primera, no tienes que perder el tiempo con reparaciones, y es más fácil solucionar algo cuando están todas las piezas accesibles que cuando ya es un bloque completo.

La primera calibración fue un poco burda, un par de milímetros marcan diferencia, pero en la segunda ya di con los parámetros adecuados. Después de imprimir algunas figuritas decorativas de prueba, averiguar como funciona a nivel básico su software e instalarme un programa de diseño en 3D, ya estoy listo embarcarme en algún proyecto complejo que me lleve a aprender más, en el terreno práctico, sobre esta tecnología.

martes, 10 de enero de 2017

Tecnología 3D

"Mi tenaz y errante espíritu no me permitía permanecer en casa mucho tiempo." William Frederick Buffalo Bill Cody

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 5 segs)

National Geographic está emitiendo un documental de producción propia sobre el viaje de humanos a Marte. La mitad del tiempo es un documental en toda regla, hablan con ingenieros de las agencias espaciales estadounidenses y europeas, hablan con empresarios del sector, con astronautas, etc. La otra mitad del tiempo es un "falso documental", ficciona, con los datos actuales, como sería establecer una colonia en Marte. Varios actores se hacen pasar por el primer equipo científico en pisar el planeta rojo y las posibles contingencias a las que hacer frente.

La semana anterior trataba el tema de la expansión espacial y aventuraba un futuro relativamente lejano, este documental es algo más optimista y da un plazo de 20 años para la primera colonia científica en Marte. Al margen de plazos y costes, hay un detalle en el documental que me llamó la atención, en la parte ficcionada el aterrizaje de la nave con humanos no salió bien y deben llegar a una zona donde se encuentra un envío previo de material. Una de las cosas que repiten es que necesitan llegar para acceder a las impresoras 3D de ese envío para fabricar ciertas piezas de recambio.

Hace un año estuve en una charla sobre este tipo de impresoras, y aunque salí muy sorprendido con la capacidad de esta tecnología, no estaba muy seguro sobre su utilidad real. Es cierto que ya hay materiales avionables que parecen comportarse bien y cumplir los estándares, pero ¿tanto como para ser esenciales en misiones de cierta importancia?

Al margen de usos frikies (como la chica francesa que se quiere casar con un robot que ha diseñado e impreso ella misma), lo cierto es que hay proyectos más serios en juego. Rusia quiere poner en órbita, desde la propia Estacional Espacial Internacional, un satélite impreso en 3D. Desde la Universidad de Tomsk hablan de las ventajas de este satélite, con una importante reducción de costes y velocidad en fabricación, sin sacrificar estabilidad o resistencia.

El ejercito de EEUU, a través del RDECOM, ya empieza a implementar laboratorios portátiles para diseñar e imprimir piezas de repuesto en las bases más alejadas de sus fuentes de suministro y para imprimir células epiteliales con las que tratar quemaduras y heridas. No hace falta ir tan lejos. En Zaragoza, dentro de unas maniobras aéreas militares de mano de la Agencia Europea de Defensa, se van a desplegar varias impresoras 3D con el fin de estudiar su aplicación en el sector.

viernes, 6 de enero de 2017

Espacio

"Tenemos que estar dispuestos a dejar de lado la vida que planificamos a fin de tener la vida que nos espera." Joseph Campbell

(tiempo de lectura medio estimado: 2 mins)

De pequeño no soñaba con explorar el espacio, ni siquiera soy fan de Star Wars o Star Trek, pero desde hace unos años sigo muy de cerca el avance de proyectos cuya finalidad es salir del planeta Tierra. Creo que me atrae el reto, y que haya avances decididos, aún con mucho trabajo por hacer, es el motor de mi interés.

Cuando hablo del tema con amigos o conocidos, porque me sale la vena de divulgador a veces, casi todos piensan que vamos a ir al espacio antes o después y que traeremos los recursos a la tierra para procesarlos. Yo también pensaba así, pero en realidad la idea es que lo que se produzca fuera, se quede fuera. En su día la NASA dijo que mandar una libra de peso al espacio cuesta unos 10.000 dolares, en estructuras y en combustible. Elion Musk y su empresa, spaceX, han hablado de una reducción record y aún así el coste asciende a entre 2.000 y 3.000 dolares por libra, con poco margen para mejora porque ya reutilizan el cohete. No hablamos ni de medio kilo. En cuanto leí las cifras comprendí lo inoperativo que resultaría traer recursos a la tierra.

¿Merecerá la pena mandar equipo pesado, minar asteroides o planetas, traer la materia prima de vuelta, procesarla y usarla para seguir mandando misiones planetarias? La idea generalizada entre los expertos es que lo que se extrae arriba, arriba se queda. Materiales y energía. Si conseguimos encontrar agua, o combustibles en un planeta con menor gravedad, seguramente montaremos la primera gran base operativa desde la que dar el salto. Saltar desde la Tierra es difícil, factible pero tremendamente caro.

Es probable que nuestros primeros pasos en el exterior no sean asentamientos humanos extendidos, si no pequeños grupos de profesionales que diseñen y construyan fabricas desde las que procesar recursos para fabricar nuevos componentes aeroespaciales. Y de ahí buscar planetas para asentarse. Alguna vez me han preguntado si me iría en alguna de esas primeras naves que prepararán al ser humano para explorar el espacio. Llego tarde, tanto por formación, como por edad, pero creo que dudaría poco.

martes, 3 de enero de 2017

La esfera de Dyson

"Dentro de un milenio nuestra época se recordará como el tiempo en que nos alejamos por primera vez de la Tierra y la contemplamos desde más allá del último de los planetas, como un punto azul pálido casi perdido en un inmenso mar de estrellas". Carl Sagan

(tiempo de lectura medio estimado: 2 mins)

La esfera de Dyson es una estructura colosal capaz de envolver el sol en una esfera compuesta de paneles solares para aprovechar al máximo el potencial energético. Surge, con otro nombre, por primera vez en un libro de ciencia ficción en 1937. Se popularizó en los años 60 cuando Freeman Dyson, matemático y físico teórico, apuntó a que era un paso lógico en la evolución de una especie inteligente: El aprovechamiento de la energía de su propia estrella.

Dyson no es el único científico que cree en que se pueda realizar un proyecto tan colosal. Actualmente el aprovechamiento de la energía de la propia estrella se considera el segundo nivel dentro de la escala Kardashev para estudiar la evolución de las especies inteligentes. El ser humano no ha llegado siquiera a alcanzar el primer nivel, el aprovechamiento completo del planeta en el que se ha originado la especie, aunque en ello estamos. El autor de dicha lista,  Kardashev, también es una eminencia en su campo, astrofísico y con un doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas, el segundo director del Instituto de Investigación Espacial de la Academia de Ciencias de Rusia.

Que haya detrás grandes figuras del mundo de la ciencia es importante porque a simple vista cuesta concebir algo tan difícilmente abarcable para nuestra escala actual. Es un nivel de evolución que hace palidecer los proyectos de los que ahora la ingeniería en energías renovables puede estar orgullosa.

En este momento hay una corriente de científicos, expertos y empresarios dispuestos a dar un paso más allá de nuestro planeta. Ya hay estudios, por ejemplo, sobre los costes de lanzar misiones de minería espacial. En el post del viernes me extenderé más sobre el tema desde mi punto de vista, pero la idea general es que si tienes recursos ahí fuera, en el espacio, no es para traerlos a la Tierra, es para procesarlos y seguir expandiéndose. Con la energía seguiríamos el mismo principio.

Volviendo a la esfera de Dyson. ¿Para qué queremos una fuente de energía con tanto potencial, pero con un coste enorme? Lo primero de todo es que hay mucho que lograr antes de poder dar ese paso, es probable que tengan que pasar algunas generaciones antes de siquiera plantearlo de verdad, pero si la meta es expandirse por el Sistema Solar, vamos a necesitar mucha energía. ¿Por qué sale ahora el tema? En la revista Popular Mechanics se lo preguntan, y es que el despegue de robótica con aprendizaje, vehículos autónomos y la minería espacial, dan pie a pensar que por primera vez se puede encontrar la forma de construir dicha esfera. Nos faltan los recursos, pero ya estamos desarrollando las capacidades.