martes, 10 de enero de 2017

Tecnología 3D

"Mi tenaz y errante espíritu no me permitía permanecer en casa mucho tiempo." William Frederick Buffalo Bill Cody

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 5 segs)

National Geographic está emitiendo un documental de producción propia sobre el viaje de humanos a Marte. La mitad del tiempo es un documental en toda regla, hablan con ingenieros de las agencias espaciales estadounidenses y europeas, hablan con empresarios del sector, con astronautas, etc. La otra mitad del tiempo es un "falso documental", ficciona, con los datos actuales, como sería establecer una colonia en Marte. Varios actores se hacen pasar por el primer equipo científico en pisar el planeta rojo y las posibles contingencias a las que hacer frente.

La semana anterior trataba el tema de la expansión espacial y aventuraba un futuro relativamente lejano, este documental es algo más optimista y da un plazo de 20 años para la primera colonia científica en Marte. Al margen de plazos y costes, hay un detalle en el documental que me llamó la atención, en la parte ficcionada el aterrizaje de la nave con humanos no salió bien y deben llegar a una zona donde se encuentra un envío previo de material. Una de las cosas que repiten es que necesitan llegar para acceder a las impresoras 3D de ese envío para fabricar ciertas piezas de recambio.

Hace un año estuve en una charla sobre este tipo de impresoras, y aunque salí muy sorprendido con la capacidad de esta tecnología, no estaba muy seguro sobre su utilidad real. Es cierto que ya hay materiales avionables que parecen comportarse bien y cumplir los estándares, pero ¿tanto como para ser esenciales en misiones de cierta importancia?

Al margen de usos frikies (como la chica francesa que se quiere casar con un robot que ha diseñado e impreso ella misma), lo cierto es que hay proyectos más serios en juego. Rusia quiere poner en órbita, desde la propia Estacional Espacial Internacional, un satélite impreso en 3D. Desde la Universidad de Tomsk hablan de las ventajas de este satélite, con una importante reducción de costes y velocidad en fabricación, sin sacrificar estabilidad o resistencia.

El ejercito de EEUU, a través del RDECOM, ya empieza a implementar laboratorios portátiles para diseñar e imprimir piezas de repuesto en las bases más alejadas de sus fuentes de suministro y para imprimir células epiteliales con las que tratar quemaduras y heridas. No hace falta ir tan lejos. En Zaragoza, dentro de unas maniobras aéreas militares de mano de la Agencia Europea de Defensa, se van a desplegar varias impresoras 3D con el fin de estudiar su aplicación en el sector.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.