"Tenemos que estar dispuestos a dejar de lado la vida que planificamos a fin de tener la vida que nos espera." Joseph Campbell
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De pequeño no soñaba con explorar el espacio, ni siquiera soy fan de Star Wars o Star Trek, pero desde hace unos años sigo muy de cerca el avance de proyectos cuya finalidad es salir del planeta Tierra. Creo que me atrae el reto, y que haya avances decididos, aún con mucho trabajo por hacer, es el motor de mi interés.
Cuando hablo del tema con amigos o conocidos, porque me sale la vena de divulgador a veces, casi todos piensan que vamos a ir al espacio antes o después y que traeremos los recursos a la tierra para procesarlos. Yo también pensaba así, pero en realidad la idea es que lo que se produzca fuera, se quede fuera. En su día la NASA dijo que mandar una libra de peso al espacio cuesta unos 10.000 dolares, en estructuras y en combustible. Elion Musk y su empresa, spaceX, han hablado de una reducción record y aún así el coste asciende a entre 2.000 y 3.000 dolares por libra, con poco margen para mejora porque ya reutilizan el cohete. No hablamos ni de medio kilo. En cuanto leí las cifras comprendí lo inoperativo que resultaría traer recursos a la tierra.
¿Merecerá la pena mandar equipo pesado, minar asteroides o planetas, traer la materia prima de vuelta, procesarla y usarla para seguir mandando misiones planetarias? La idea generalizada entre los expertos es que lo que se extrae arriba, arriba se queda. Materiales y energía. Si conseguimos encontrar agua, o combustibles en un planeta con menor gravedad, seguramente montaremos la primera gran base operativa desde la que dar el salto. Saltar desde la Tierra es difícil, factible pero tremendamente caro.
Es probable que nuestros primeros pasos en el exterior no sean asentamientos humanos extendidos, si no pequeños grupos de profesionales que diseñen y construyan fabricas desde las que procesar recursos para fabricar nuevos componentes aeroespaciales. Y de ahí buscar planetas para asentarse. Alguna vez me han preguntado si me iría en alguna de esas primeras naves que prepararán al ser humano para explorar el espacio. Llego tarde, tanto por formación, como por edad, pero creo que dudaría poco.
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