martes, 29 de marzo de 2016

Estado de emergencia

 "Cuando miras mucho tiempo el interior de un abismo, el abismo también mira tu interior." Nietzsche

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 10 segs)

Los lamentables atentados en París y Bruselas han adquirido dimensiones que, por ejemplo, no tuvieron los de Madrid o los de Londres, en gran medida por la actual existencia de redes sociales que emiten mucha más información más transversal, con menos control y filtros. Actualmente se pueden documentar los atentados de forma muy cruda, desde el minuto cero, y desde el mismo origen. Imágenes, vídeos y testimonios que impactan en nosotros antes incluso de haber asimilado que ha sucedido.

Tanta difusión obliga, hasta cierto punto, a emplear muchos más recursos en seguridad, y ya no es tanto una necesidad real para evitar atentados (que se evitan con servicios de inteligencia más que a pie de calle de forma espontánea), como algo necesario para dar tranquilidad a una población que debe seguir su día a día para mantener el sistema, siempre en un frágil equilibrio de suministro. Es visible en Atocha, por ejemplo, parejas de policías con armas largas. Imagino que Bruselas debe parecer una ciudad militarizada de otros tiempos más oscuros para Europa. 

Hace unos días un alto mando español de la lucha antiterrorista confirmaba en televisión que estos niveles de alerta son insostenibles a largo plazo, ni la gente, especialmente los no acostumbrados europeos, ni los presupuestos policiales aguantaban tanta presión. Después de cada atentado se hace un esfuerzo extra para aumentar la visibilidad de presencia policial, pero que se va diluyendo al mismo ritmo que se atenúa el impacto social. Incidió en que el trabajo se seguía haciendo, pero que un estado de emergencia no era lo idóneo ni para ellos, ni para el ciudadano medio.

martes, 22 de marzo de 2016

Sobre el papel

"Planear: preocuparse por encontrar el mejor método para lograr un resultado accidental." Ambrose Bierce

(tiempo de lectura medio estimado: 4 mins y 15 segs) 


Esta semana sólo publicaré una vez, hoy, aprovechando la Semana Santa y mi viaje en curso. Así podré explayarme y romper la regla de los 2 minutos (espero que no me pase factura a la hora de mantener la atención del lector).

Hyperloop, un proyecto esbozado por Elion Tusk y con medio centenar de ingenieros trabajando gratis, está suscitando ilusión y escepticismo a partes iguales. Ya he hablado de ello aquí. Un proyecto con tantas incógnitas supone un reto que todo ingeniero sabe apreciar, y una oportunidad de negocio que todo empresario debería admirar. En mi caso, y sin desmerecer los dos aspectos anteriores, lo que de verdad me apasiona es la logística que hay detrás, tanto para su construcción como para su funcionamiento, quizás porque es el campo que más dificultades entraña y al que más le doy vueltas.

Una parte importante del proyecto reside en que será rápido porque las estaciones de carga y descarga de viajeros estarán perfectamente sincronizadas y los viajeros tardarán 3 minutos en llenar las cápsulas. Por la estructura que hay que construir los viajes demasiado largos son inviables, y si el tiempo de carga es largo, los viajes cortos no merecen la pena dado que el tiempo ganado en el trayecto apenas compensaría el tiempo extra en la carga frente a otras opciones ya consolidadas.

Este sábado, en Atocha, el tren de Media Distancia que me llevaba a mi destino ha duplicado el número de vagones frente a lo que sería un día normal. No añaden vagones sin más, si no que si una composición normal consta de 5 vagones, unen dos composiciones independientes para formar una sola.

Alguien ha debido cometer un pequeño error en el sentido de la marcha, o quizás simplemente ha tenido que ser así por capacidad técnica de maniobra, pero en lugar de unir del 1 al 5 y del 6 al 10, han unido del 1 al 5 y del 10 al 6.... Un simple matiz que ha desatado el caos. No siempre funcionan los indicadores externos del vagón, especialmente cuando unen convoyes, por tanto debes confiar en que sigan un orden para llegar a tu asiento.

Personas mayores desorientadas preguntando a todo el mundo, gente corriendo y arrastrando maletas, por megafonía anunciando la salida inminente (ya con retraso), un tipo que intentaba entrar en el vagón 8, cuya puerta estaba defectuosa, intuyo que contagiado por el nivel de tensión del entorno ha empezado a aporrear la puerta pensado que el tren se iba sin más. 
 
Tanto era el caos en el anden que me fue más sencillo subir por escaleras mecánicas hasta la plataforma superior que hay en Atocha-Cercanías, cambiar de anden, recorrerlo hasta mi vagón, y volver a usar la plataforma para llegar de nuevo al andén de mi tren. Antes de subir, ayudé a dos personas mayores con el equipaje que no paraban de quejarse por el caos organizativo. En los vagones la gente se apiñaba por cruzar de uno a otro buscando su asiento, bregando con las maletas de otros que llenaban un, ya de por si, estrecho espacio para ir en dirección contraria.

Viajo cada 2 o 3 semanas y esta situación no es usual, ni remotamente, pero al extra de pasajeros por el período vacacional se le ha añadido que viajan personas que no lo hacen habitualmente y su falta, comprensible, de seguridad para afrontar imprevistos ha ralentizado todo. No se si el que ha calculado el tiempo de carga en 3 minutos ha tenido en cuenta que a veces los errores suceden, y que el usuario final no siempre ha adquirido ciertas pericias para actuar como una máquina, pero a menudo lo que planeas sobre el papel no funciona en la realidad.

viernes, 18 de marzo de 2016

Miniaturas

"La ley de la necesidad hace elocuente." Honoré de Balzac

(tiempo de lectura medio estimado: 2 min)

Con 16 años jugaba a Warhammer, un juego de estrategia con miniaturas de 27 milímetros. Una variante famosa y muy comercial de los wargames, un hobbie que tiene su origen en las salas de alto mando de los militares prusianos en el siglo XIX. 

La compañía que está detrás de esta serie de miniaturas es un gigante de la distribución con tiendas exclusivas y cuyo mayor merito es el haber popularizado que la materia prima más usada para estas miniaturas sea el plástico extruido. Mucho menos consistente que los habituales soldaditos de plomo, pero más barato y menos tóxico.

Con mi economía frágil, un hobbie caro y bastante más tiempo libre que ahora, me dio por buscar como replicar aquellas miniaturas tan caras. Cada miniatura costaba en torno a 5 euros y el ejercito diseñado para jugar tenía dos centenares de miniaturas, había margen para prueba y error antes de que fuera rentable comprarlas sin más.

Me puse en contacto con una tienda en Madrid que vendía siliconas de todo tipo. Opté por una ligeramente rígida que mantendría los detalles de una miniatura y con alta resistencia al calor para lidiar con varios materiales. Hice el primer molde en dos piezas con un resultado lamentable, pero el segundo ya tenía una calidad bastante aceptable. Coincidió con una excursión del instituto a una serie de plantas de reciclaje, y allí vi una máquina que era capaz de fundir plástico. Hablando con el técnico me dijo que era una locura, que el nivel de detalle iba a ser ínfimo, hicimos la prueba y el resultado fue bastante pobre... el material no estaba en escamas o en polvo, por lo que al fundir se creaban burbujas y la potencia de la extrusión estaba bien para llenar un molde rectangular y plano para crear recuerdos a los estudiantes que se pasaban por allí, pero demasiado baja como para rellenar huecos finos de un molde con detalles.

Aunque las pruebas con estaño fundido fueron bastante mejor, dejé el proyecto a medias porque me enteré de las implicaciones legales y morales de clonar miniaturas que no has diseñado tú, incluso aunque fuera para uso personal (ayudó mucho conocer a un tipo, tercera generación de una familia que se había dedicado a vender miniaturas toda su vida, y tenía que cerrar el negocio por el descenso brutal de ventas). Aún así, la experiencia de trabajar con distintos materiales fue enriquecedora.

martes, 15 de marzo de 2016

Evolución

“Ahora que finalmente nos hemos dado cuenta del terrible daño que hemos ocasionado al medio ambiente, estamos extremando nuestro ingenio para hallar soluciones tecnológicas.” Jane Goodall
 
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 35 segs)
 
Unos investigadores japoneses han descubierto, en mediciones rutinarias en plantas de almacenamiento de residuos, una bacteria que se alimenta exclusivamente de agua y plásticos PET.

¿Que significa esto? El PET como tal se inventó en 1941 para uso textil, pero que acabó formando parte esencial en nuestros hábitos de consumo en forma de botellas. Esta bacteria ha aparecido en un único lugar, por lo que se puede hablar de evolución pura y dura en unas décadas. El origen parece ser otra bacteria con la que comparten un 51% de carga genética, lo que supone un importante cambio y que intriga profundamente a los investigadores.

Más allá de la satisfacción científica, también supone la apertura de un interesante abanico de opciones en plantas de reciclaje. Los plásticos son un quebradero de cabeza ambiental, un obstáculo en un mundo de consumidores y productores (de motu proprio o por necesidad) concienciados, y la opción de reciclarlos, o deshacerse de ellos, de forma limpia y barata sin emplear complejos procesos químicos supone un salto cualitativo en el siempre en proceso de mejora mundo del reciclaje, muy activo a la hora de tratar los envases (aproximadamente un 30% del uso total), pero con grandes costes en el terreno textil (el 60%).

Y sí, la noticia habla exclusivamente del plástico PET (sólo un 18% de producción total de todos los plásticos), pero los investigadores confían en averiguar el mecanismo que ha llevado a esta bacteria a alimentarse de PET para hacer evolucionar, ya en laboratorio y de forma guiada, a otras bacterias específicas que depuren el resto plásticos.

viernes, 11 de marzo de 2016

Administración del tiempo

"Fugit irreparabile tempus." ("El tiempo se va para no volver.")
Virgilio

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 45 segs)



Ahora tengo varios proyectos en marcha que me ocupan 12 horas del día, incluyendo un módulo de 100 horas de AutoCad y que me estoy preparando el alemán que recuerdo para afrontar un curso muy exigente en cuanto a esfuerzo y tiempo el mes que viene, todo lo que lleve adelantado mejor. No recuerdo haber tenido una semana entera de vacío desde los 19 años, laboral o formativamente hablando. Así que aprender a organizarme ha sido fundamental para que, a estas alturas, no me haya quedado del todo calvo por el estrés.

Por mi situación personal, sin la posibilidad de aislarme (¿quién puede hoy en día?) para aprovechar al 100% mi tiempo y con varios temas de distintos campos entre manos, si quiero dormir necesito cuadrar mi tiempo como si de un tetris se tratase, no me queda otra que usar algún sistema que me facilite la vida. 

Soy consciente de que ciertos sistemas de gestión de tiempo pueden parecer rebuscados y que es un esfuerzo inútil, especialmente a los que están acostumbrados a la vieja escuela de ir solucionando los problemas según van apareciendo, pero ¿por qué no aplicar mejoras si están disponibles? Se gana tiempo y calidad de trabajo, sólo es cuestión de implementarlo una temporada para comprobarlo. Se trabaja más intensamente, hay menos pausas y menos momentos de "asueto", quizás no cuadre del todo en un sistema más presencialista como el mercado laboral español, pero cuando depende de ti, si puedes hacer el trabajo en 7 horas en lugar de en 9, es tiempo ganado para hacer deporte, aprender otro idioma o para simplemente sentarte en el sillón con una cerveza tras un día de verdad provechoso.

martes, 8 de marzo de 2016

Sistema GTD

“Dame seis horas para cortar un árbol y pasaré las primeras cuatro afilando el hacha”. Abraham Lincon

(tiempo de lectura medio estimado: 3 mins)


Siempre he centrado los posts en la eficiencia industrial, con procesos y personal más enfocados a un proyecto fabril con varias piezas y una cadena de producción más tangible. El 100% de formación pero sólo aproximadamente el 25% de mi experiencia laboral va en ese sentido más industrial, ¿pero qué sucede cuando el puesto es más administrativo donde te llegan proyectos distintos y no puedes estandarizar tu tiempo?

Hace unos meses leí un estudio (siento no poder poner las fuentes) que afirmaba que no somos multitarea. No fue una sorpresa, no podemos fijar la atención a varias cosas a la vez, lo que sí podemos es cambiar nuestro foco de atención de forma muy rápida, de tal forma que parece que realmente somos capaces de afrontar varias tareas. En el artículo se sugería un experimento, adoptar tareas en exclusiva durante un par de días, es decir, si estoy redactando un informe, dedicar el tiempo necesario a escribirlo antes de revisar el correo, echar un vistazo al whatsapp o comentar algo a un compañero. Esto, que parece lógico, se convierte en algo difícil en un entorno con muchos estímulos (*).

Hoy esbozo sobre el sistema GTD (Getting Things Done), se basa en 5 puntos básicos que nos permitan organizar nuestro trabajo y no estar de “apagafuegos” en varios proyectos a la vez, sin ser capaz de profundizar lo necesario en cada uno para obtener resultados de calidad de forma eficiente. Si trabajo en alguna empresa obviamente me adapto a lo que ellos pidan, pero el GTD es el que adopto cuanto tengo cierta libertad o trabajo desde casa:

1. Recopilar: Se trata de revisar todas las fuentes potenciales de tareas. Emails, mensajes, lista de tareas de días anteriores, etc.

2. Procesar: La parte más difícil. Lo principal es ir analizando tema a tema, y cerrarlo antes de pasar al siguiente. Existe un diagrama de flujos que nos indica como afrontar las tareas recopiladas. Básicamente es descartar lo que no es procedente, realizar inmediatamente las tareas que duren menos de 2 minutos, delegar aquellas cosas que no podemos hacer nosotros y apuntar las tareas más complejas para posponerlas. De esta forma nos quitamos gran parte de los inputs.

3. Organizar: Una vez nos hemos quitado lo más superfluo, toca atender los asuntos más complejos del día. Las tareas complejas, o proyectos, requieren de varias acciones, es el momento de desglosarlo y apuntar aquellas que puedes ir haciendo ya, o las que tienes que programar (por ejemplo, si alguien debe facilitarte información).

4. Revisar: En el apartado anterior existe la posibilidad de posponer tareas porque dependen de una fecha o de otra persona, hay que comprobar si algo de lo que dejamos pendiente en días anteriores se puede hacer hoy.

5. Hacer: Esto es lo más importante, de nada sirve organizarse si luego no llevamos a cabo el plan de acción con las tareas o subtareas que hemos programado para hoy.

Parece algo tedioso, pero es cuestión de asimilarlo y llevar una rutina. Y, sin duda, no conlleva tanto tiempo como afilar el hacha de Lincon, pero ahorra tiempo de trabajo no productivo y de despistes que acaban por devaluar la calidad de nuestro trabajo.

* Tardo aproximadamente dos horas de trabajo real en buscar información, seleccionar un tema para el post, volver a buscar información, redactarlo y publicarlo. Durante este tiempo, he mirado el móvil 7 veces porque estoy esperando una llamada (como si no estuviera diseñado para sonar). Otro par de veces más lo he cogido porque me han entrado varios mensajes de whatsapp, no lo miro según llegan, pero si suena varias veces le echo un vistazo. Tengo una aplicación que me avisa de los emails que recibo y he recibido una docena de ellos, casi todo spam que he ignorado, pero ha llegado un email de trabajo y he cambiado de pestaña para leer el nuevo email. He prestado especial atención a las microinterrupciones, 14 en dos horas. Menos mal que no uso facebook o twitter.

viernes, 4 de marzo de 2016

Planificación y logística

“Un plan no es nada, pero la planificación lo es todo”. Dwight D. Eisenhower
(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 30 segs)



El otro día leí una noticia sorprendente, la mayor reserva de crudo en Europa está situada en Holanda, concretamente en Roterdam, y ahora mismo hay 50 petroleros esperando para bombear su preciada carga en unos tanques que están a punto de desbordarse. Incluso algún político ha llegado a bromear con que los ciudadanos podían ofrecer sus piscinas para almacenar temporalmente el crudo. De esas veces que parecen que bromean pero están tanteando las reacciones.

Estas noticias me llaman especialmente la atención... me encanta el tema de la logística como un fin en si mismo. Es decir, más que una simple herramienta, lo veo como un interesante reto. Igual que cuando estás programando código, lo primero es que funcione, aunque sea poco elegante, y a eso le dedicas poco tiempo, pero luego lo analizas una y otra vez buscando como hacerlo más eficiente, más esbelto (de ahí el lean manufactory), menos falible. La idea es, ya no sólo hacer que funcione, si no que sea bueno y potente. Y me gustan ese tipo de retos.

Desde luego, que haya 50 petroleros es un error en la cadena. Tener un barco parado, incluso el pesquero más humilde, supone costes de una tripulación ociosa y un lucro cesante. ¿Dónde está el problema? ¿Están fallando las previsiones de consumo o de producción? El sector eléctrico (en el que estoy formado), ha mejorado con el tiempo la respuesta a este tipo de problemas debido a que si produce de más no puede almacenarlo y es dinero que se pierde, tendrán que hacer ajustes y correcciones a diario para afinar al máximo, pero han logrado minimizar las pérdidas. Las curvas de Red Eléctrica Española de consumo previsto, que es el que decide como, cuando y donde se produce electricidad en España, suelen ser casi calcos de lo que luego es el consumo real.

martes, 1 de marzo de 2016

Comercio mundial

"Ninguna nación fue arruinada jamás por el comercio." Benjamin Franklin

(tiempo de lectura medio estimado: 2 min y 5 segs)


Esta mañana he tenido que escribir a un antiguo profesor para consultarle unas dudas sobre un proyecto que estoy revisando. Aprovechando la cordialidad del segundo email (acordándose de mi paso por Investigación) le he preguntado sobre su visión sobre una posible segunda crisis mundial. La desaceleración de China, la caída del comercio mundial, el Brexit, etc.

En primer lugar me ha confirmado lo que ya he comentado en un par de ocasiones, si bien es cierto que China desacelera, es debido al crecimiento de otros países satélite donde se deslocaliza la producción del gigante asiático. Y, aún con todo, nuestra exposición es más limitada. Más le preocupa el Brexit, pero confía en que en el referéndum opten por quedarse o, en caso contrario, que la sinergia que se destruye con ellos surja con más fuerza entre otros países. Si, tal y como vaticinan algunos, su economía se deprime un 10%, la economía europea cubra ese crecimiento con la creación de relaciones comerciales entre países todavía europeos.

Y sobre la caída del comercio mundial me ha pedido que relea bien las noticias, y si no, que vaya a las fuentes. Pues bien, una lectura más aproximada, y sutil, desvela que ha caído el dinero total en movimiento, en torno al 15% o 20%, igual que sucedió justo al principio de la crisis de 2008 pero si nos fijamos en el volumen de mercancías, estas han aumentado un 3%.

Por tanto, el tema es más el precio que el volumen comerciado. Antes de 2008 veníamos de un crecimiento continuado y una expansión salvaje debido al crédito fácil. Mientras en España nos dedicábamos a construir y comprar viviendas al mismo ritmo que el resto de Europa en conjunto, otros países mejoraban las técnicas de minado, de extracción de petroleo o de reciclaje. Así que aunque la demanda de materias primas y productos crece por debajo de las expectativas, sigue haciéndolo a un ritmo adecuado, pero la oferta es enorme y por encima de las necesidades reales, por lo que el precio se desploma. Se comercia lo mismo, pero a mejor precio, por tanto el dinero en movimiento, a menudo sólo reflejado en pantallas de ordenador, es menor. Pero la economía real sigue fabricando.

El ejemplo más claro es el petroleo, el crecimiento de consumo se ha moderado pero no ha caído. Algunos países, como España, consumen menos, pero se compensa con el mayor consumo de los países emergentes. Se ha distribuido su consumo, por así decirlo, y aumentado el total ligeramente, sin embargo el precio por barril se ha desplomado a un tercio de su valor reciente. Las mejores técnicas de extracción permiten alcanzar a menor coste aquellas capas de crudo que hace unos años eran inviables o la entrada de nuevas formas de extracción que hasta ahora no existían.

Mientras que el consumo ha aumentado, aunque sea en un par de puntos porcentuales, realmente el dinero que mueven es bastante inferior. Una mala noticia para productores que tardarán más en amortizar inversiones, una buena noticia para países industrializados que pueden obtener materias primas a mejor precio para revitalizar el parón forzado por la crisis que todavía colea.