"La curiosidad y el afán de resolver dilemas constituyen el sello distintivo de nuestra especie" Carl Sagan
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En las tomas de decisiones grupales, en las que hay que debatir un tema, es difícil llegar a un acuerdo común, especialmente si el número de asistentes es alto. Jeff Bezos instauró la regla de las dos pizzas, si una reunión necesita más de dos pizzas para comer es que hay demasiada gente, precisamente para evitar grandes reuniones improductivas.
Pero incluso en pequeños grupos hay situaciones en las que se llega a un punto muerto por la incapacidad de llegar a entendimientos. Habrá ocasiones, especialmente en negociaciones económicas, en las que la mejor decisión es simplemente levantarse de la mesa, pero dentro de la misma empresa eso no es tan fácil, ni recomendable.
Para llegar a puntos de acuerdo el psicólogo Edward de Bono ha diseñado un sistema en el que prima una especie de empatía a la hora de exponer nuestra ideas. El sistema de los seis sombreros establece unas reglas para aportar ideas a la reunión de forma ordenada y coordinada. Se reparten seis sombreros de distintos colores, y cada color tiene asignada una función, que el portador del sombrero debe intentar desarrollar lo mejor posible.
El portador del sombrero blanco, por ejemplo, debe aportar datos y hechos concretos. Mostrar las facetas del problema más técnicas, sin opiniones propias.
El portador del sombrero rojo expone el problema desde el punto de vista más visceral, aludiendo a emociones y basándose casi en intuiciones.
El sombrero negro tiene un tinte un poco más peculiar y cuesta más definirlo. Responde al juicio negativo, y no significa que haya que ser negativo, ni poner pegas a todo, pero sí analizar el problema y buscar los posibles fallos para construir soluciones en torno a aquellas debilidades que hay que buscar a conciencia.
El sombrero amarillo es el contrapunto, se fija especialmente en lo positivo, y lo exterioriza. Se aísla de lo negativo, para presentar sólo en las ventajas.
El sombrero verde lleva a su portador a tener que esforzarse en el pensamiento lateral, a la búsqueda de alternativas más creativas, a lanzar ideas más creativas.
El sombrero azul lleva al pensamiento analítico sobre la propia reunión, si se está haciendo correctamente, cuando debe intervenir cada tipo de sombrero, recopilar la información que haya ido saliendo. Su función es la de un moderador.
Este sistema se puede usar de forma que cada asistente lleve un tipo de sombrero y se debata, cambiando el tipo de sombrero entre los asistentes para ir variando los puntos de vista. O bien se puede aplicar secuencialmente, todos usan el mismo sombrero metafórico a la vez, si toca actuar desde el sombrero blanco, todos los asistentes intentarán ser asépticos y si se usa el verde, todos creativos.
No hay sistema perfecto, pero existen opciones distintas que ir probando con distintos grupos para ver qué funciona y qué no funciona de cara a mejorar las decisiones que redunden en un mejor rumbo de la empresa.
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