“La ignorancia es el padre del miedo.” Herman Melville
(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)
No soy geólogo, y los descubrimientos del pozo SG-3 me parecen
apasionantes tanto en cuanto son avances científicos, pero ni son mi
campo, ni captan mis pasiones más ingenieriles. Mientras leía sobre
el proyecto lo que estaba buscando eran detalles técnicos, el cómo
se había llegado tan profundamente.
Para empezar, la mayor parte de la documentación sobre la excavadora
Uralmash-4E está en ruso. Y el traductor de google me pone muy
nervioso y nunca lo utilizo. He intentado lanzar cabos en alemán y
francés, que son idiomas que no domino pero entiendo, y es posible
que mi falta de pericia haya hecho que se escapen matices que en
Inglés o español no. Por otro lado, las excavadoras (una estructura
de 27 plantas) que se usaban de mitad de proyecto en adelante, las
que realmente me interesan, se iban mejorando casi mes a mes, no
siempre reflejando los cambios, aunque hay cierto consenso en que
gracias a este proyecto mejoró bastante la capacidad técnica
prospectora de las empresas rusas.
Indagando un poco más llegué a un libro cuyo precio es de 200$,
intuyo que merece la pena porque en el breve extracto de 7 páginas
dan mucha información interesante,
pero se escapa de mi presupuesto. En este extracto cuenta como
solventaron, por ejemplo, el problema de transmitir la fuerza de
torsión desde la base hasta el extremo de la “pala” excavadora
para que girase la punta. Es posible que tenga ya aspectos
desfasados, pero seguro que merece la pena echar un vistazo.
Como contrapartida, y me ha parecido muy interesante, he encontrado
multitud de información sobre las terribles voces humanas que se
grabaron casi al final de la excavación. Aunque sería digno de
estudio, lo cierto es que se trata de una invención con diferentes
versiones, casi todas propuestas por grupos religiosos
estadounidenses. La más curiosa afirma que a 14.000 metros
encontraron una cámara de aire y, curiosos, mandaron un micrófono
que soportaba el millar de grados que salían de la excavación (¿?).
Un mito, claro,
pero es desalentador ver que en foros generalistas interesa más esto
que los avances técnicos y científicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.