"El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura." Miguel de Unamuno
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En los últimos meses he ayudado a un familiar con el control de cuentas, seguros y temas administrativos varios. Su idea era hacer unas tablas en Microsoft Excel con el fin de llevar un control muy visual de sus bienes y de la evolución de estos. A mi Excel me gusta si es para hacer cálculos directamente y usar fórmulas que saquen porcentajes, por ejemplo, pero este familiar sólo quería la visualización en formato tabla. Los cálculos los hace de forma manual, de la vieja escuela, y no hay forma de que cambie de opinión.
Dicen que si haces un plan B, es porque tu plan A no te convence, o porque no estás seguro de tu capacidad. Pues yo estoy seguro de mi capacidad, pero me gusta tener un plan B y un plan C. Siempre. En casi todos los aspectos. Dejando de lado que la seguridad al 100% no existe, y que al 99% suele ser muy cara, lo cierto es que es absurdo pretender controlar todos los aspectos ajenos a tus planes, especialmente si estás dando servicio a un cliente o si tienes que interactuar con otras personas.
El plan A era, obviamente, seguir su criterio, aparentemente inamovible. Pero siempre busco alternativas, por si acaso hay alguna forma de hacerlo mejor, más rápido, más barato. Cuando los protocolos son los protocolos, o si tienes poco tiempo y debes dar martillazos a un tornillo, el sistema está cerrado, pero en este caso en particular había margen de mejora y es absurdo no plantearse otros caminos por si sale uno mejor.
El plan B era usar el mismo Excel, pero implementando una serie de macros y formulas que añadiesen funcionalidad a la tabla. El plan C fue esbozar un informe de los que suelo hacer en Word en el que se mezclaban tablas con texto donde, a parte de la potencia visual de la tabla, se pueden añadir párrafos con información extra o con anotaciones importantes. El plan D se me ocurrió en mitad de la noche y lo puse en marcha en plena madrugada, programar un código en JAVA para que una aplicación visual le fuese pidiendo los datos que él quería meter, confirmase con un cuadro de dialogo si la cantidad no estaba dentro de un rango lógico (variaciones superiores al 5% respecto al valor anterior), este los ordenase y lo imprimiese en un documento en formato tabla, misma funcionalidad que el plan A, un poco menos intuitivo en principio pero con un extra de seguridad a prueba de fallos humanos.
No hubo manera. Siempre ha utilizado Excel porque ya te vienen las lineas de la tabla hecha y al final nos quedamos con el plan A, sin funciones ni macros. Un martillo de oro en toda regla.
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