martes, 28 de febrero de 2017

Guerra de precios

"Porque además de homo sapiens y homo faber, el hombre es también, y sobre todo, homo ludens." Arturo Pérez Reverte.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links:  2 min y 25 segs)

Hace 20 años en el mundo de los juegos de rol de mesa, con el mítico Dungeons and Dragons luchando contra decenas de nuevos competidores en EEUU y el salto al gran mercado en España, los manuales de juego se presentaban como libros casi enciclopédicos, con papel de buen gramaje, a color, con ilustraciones de calidad y tapas duras. Los precios habituales rondaban los 30 euros.

El mercado era limitado, y el precio alto, pero las ventas se desarrollaban relativamente bien por ser el público objetivo un sector fiel que dedicaba buena parte de su poder adquisitivo a su hobby. Las distribuidoras se excusaban sobre el alto precio del producto aduciendo también a su alto coste de producción y, aunque esto no acababa de convencer, la ausencia de competencia dejaba pocas opciones. Mientras tanto, una distribuidora española de juegos de rol y mesa con base en Barcelona y productos fundamentalmente españoles, Jocs Internacional, luchaba sin éxito por cuadrar sus cuentas. Tras su cierre ocupó su lugar una recién creada editorial, fundada también en Barcelona, y con intención de tomar el relevo.  

La caja de Pandora decidió coger uno de los buques insignias de su predecesora y re-editar un juego de rol con un gran trabajo de documentación histórica, que jugaba con los mitos y leyendas del norte de la península, con un toque oscuro, más maduro, escrito y desarrollado íntegramente en España por Ricard Ibañez. Su reto a las grandes distribuidoras internacionales era demostrar que podía hacer un producto de gran calidad, con buen papel y a todo color, para venderlo a 18 euros, un 40% menos que otros productos a su nivel. Aprovechando los canales de distribución de su antecesora, consiguió ponerlo en el mercado en 2001. Era un producto muy cuidado, un ejemplar digno de hojear, pero las cuentas no salieron y tuvieron que echar el cierre.

Una tercera nueva editorial se haría cargo de sus proyectos pero acabaron, de nuevo, por cesar la actividad tan sólo dos años después a pesar de haber logrado saltar la frontera y publicar el material en francés en el país vecino. Ya fuese por seguir una saga de editoriales quebradas, con los posibles vicios heredados de una mala gestión, o por una apuesta excesivamente audaz, lo cierto es que no pudieron seguir el ritmo y quebraron.

Actualmente el proyecto sigue vivo gracias a otra editorial española, independiente de las tres anteriores, que dispone de un catálogo más amplio y con precios similares a los que tienen sus competidores internacionales. Ha conseguido dar el salto al mercado anglosajón a pesar de tratarse de un entorno plenamente ibérico con leyendas e historias locales. El juego se había ganado el rumor de estar maldito y que cerraba editoriales, pero lo cierto es que hay una explicación más empresarial a la sucesión de quiebras que salpica su pasado. Es difícil entrar en batallas de precios si no eres un gigante que pueda asumir los costes de ese enfrentamiento.

viernes, 24 de febrero de 2017

Control remoto

"Ser autodidacta es, estoy convencido, el único tipo de educación que existe." Isaac Asimov
"El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos." Proverbio Chino

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 3 mins y 20 segs)

Esta entrada apenas se relaciona con la del martes, pero me agarro a un clavo ardiendo para meter mi propia experiencia que, a fin de cuentas, es de lo que se trata en un blog dedicado a dar a conocer mi perfil. Bueno, tiene que ver con drones y con nuevos proyectos, incluyendo estudio de costes.

Llevo unas semanas dando vueltas a qué hacer con mi nueva adquisición, una impresora 3D. No tendría sentido usar un sistema costoso, y con tanto potencial, para hacer figuritas decorativas o cosillas que mejoran el día a día pero que puedes comprar ya hechas por pocos euros. Y finalmente he encontrado algo que me motiva.

La base

Voy a usar un mando antiguo de consola y su receptor específico, conectados por radiofrecuencia, para diseñar un robot manejado a distancia, una especie de araña que hará las delicias de los pequeños de la familia. Gracias a Arduino sólo necesito desempolvar mis conocimientos de electrónica, y aprender un nuevo lenguaje de programación (partiendo de mis conocimientos en JAVA, no debería ser difícil). La parte del diseño voy a realizarla con un programa de diseño en 3D compatible con impresoras, Autodesk Fusion 360, gratuito para actividades sin ánimo de lucro y con un entorno bastante intuitivo si ya has manejado Catia y con multitud de tutoriales para dar los primeros pasos.

El presupuesto

El coste del mando y el receptor asciende a 40€, pero ya dispongo de ellos y puedo asegurar que he amortizado con creces su coste en años anteriores. Lo que sí he tenido que comprar son dos placas electrónicas y unos cuantos elementos (tornillería, resistencias, motores eléctricos, capacitores y LED's), cuyo coste total asciende a 50€.

Autdesk Fusion 360 es gratuito, pero puedes añadir add-ons de pago para añadir nuevas funcionalidades, así que le dedicaré un gasto de unos 10€, que voy a imputar al 50% a este proyecto porque es muy probable que no sea el único que realice. Total 5€

Por no hacer pesado el post, resumo mis cálculos de coste eléctrico. Estimo que mi impresora necesita 240W de potencia en condiciones normales y que el proyecto, incluyendo pruebas y piezas desechadas, va a emplear 200 horas de impresión. No le imputo ninguna partida en costes indirectos porque es un proyecto extra que no implica nada a la carga normal. A 0,14€/kWh, son 6,72€. El gasto eléctrico del ordenador y pantalla es superior, 300W con carga de trabajo media/alta, y el tiempo de uso será similar, unos 8,4€, le imputo el 75% porque no será uso exclusivo ni cuando me dedique sólo a ello (responderé emails en ese tiempo, por ejemplo). Redondeando al alza 14€ en energía eléctrica.

Uso filamento PLA para imprimir el cuerpo (casi todo lo que no es electrónica), unos 250 gramos incluyendo piezas de prueba, unos 5€.

Afinar el desgaste de la propia impresora con mi poca experiencia sería temerario, así que le asignaré un simbólico 2% de su coste aproximado que ya podré corregir en el futuro, 12€.

Con un cálculo conservador en consumo de energía y material, el coste total será 86€. Siendo las tarjetas y elementos electrónicos recuperables para futuros proyectos o versiones mejoradas de este.

Consideraciones

Hay algunos drones más baratos en el mercado, aunque sin la calidad y funcionalidad que yo pretendo conseguir. Es cierto que el coste de un prototipo como el mio no tiene nada que ver con el coste de un producto hecho en masa, la escalabilidad de los costes es distinta, pero me puede la formación y necesitaba hacer un estudio previo aunque no fuese exhaustivo.

Tampoco incluyo costes en personal, porque básicamente soy yo y la finalidad es aprender. Se puede recortar el tiempo empleado por alguien que ya sepa manejar el software de diseño y el lenguaje de programación específico. Formar a un técnico que requiera herramientas específicas tiene un coste, y en este caso lo asumo porque me gusta el tema y porque añade valor a mi perfil laboral. 86€ y unas cuantas horas de mi tiempo es un precio más que aceptable.

martes, 21 de febrero de 2017

Drones desechables

"Inventar un avión no es nada. Construir uno ya es algo. Pero volar lo es todo." Otto Lilienthal

(tiempo medio de lectura, sin links: 1 min y 45 segs)

La agencia DARPA, Defense Advanced Research Projects Agency, ha financiado el proyecto que titula este post y que es muy autodescriptivo: Buscan un dron barato de un sólo uso capaz de portar hasta dos kilos. El prototipo parece un avión de papel hecho en cartón, material barato y abundante, que sólo incluye un sistema de GPS y electrónica básica para guiarlo al lugar adecuado con una precisión de 10 metros.

Transporte remoto de ayuda por aire no es un concepto innovador dado que empezó a funcionar en la Segunda Guerra Mundial. Se usaba para mandar recursos, incluso ayuda canina, en aquellos puntos de difícil acceso por carretera, ya fuera por accidentes geográficos, ya fuera por lineas enemigas. El sistema era poco sofisticado, se establecía por radio una zona más o menos despejada, se dejaban caer los paquetes con paracaídas y se cruzaban los dedos porque los enemigos que lo vieran no llegasen antes que los soldados a los que estaban destinadas las ayudas.

Actualmente se utiliza el mismo sistema con ciertos avances técnicos, grandes paracaídas con GPS, que pueden modificar ligeramente su trayectoria para llegar al punto de destino. Pero cuentan con dos problemas, el primero de ellos es de costes, para que sea rentable debe ser una carga grande, los paracaídas no son baratos ni siquiera en su concepto más simple (volviendo a la Segunda Guerra Mundial, hubo una crisis con el tema de los paracaídas que consumían mucha tela y que llevó a incluir ropa en las cartillas de racionamiento) y el segundo es que el rango de desplazamiento del paracaídas es limitado, es decir, es necesario sobrevolar la zona específica. Sólo los aviones militares pueden llevar estas grandes cargas y lanzarlas en vuelo y en el reciente conflicto de Siria los militares aconsejaron no desplegar ayuda humanitaria sobre Alepo por aire por las implicaciones diplomáticas y la seguridad que ello conllevaba.

Este nuevo prototipo tiene la intención de solventar algunos de los inconvenientes de su hermano mayor. La reducción de coste frente a los drones viene de la ausencia de propulsión y baterías, y la idea es lanzarlo desde una "nave nodriza" que pueda acercarse a distancia de seguridad, sin necesidad de sobrevolarlas, de zonas que lo necesiten. No servirá para grandes cargamentos, pero sí podrá hacer llegar discretamente pequeños paquetes de medicinas o comida.

viernes, 17 de febrero de 2017

Holografías y VR

"¿Y si Ahab abandona de súbito la búsqueda?. Es probable que la pierna inexistente le duela para toda la vida." Moby dick

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 50 segs)

Del mensaje de la ballena que motivó el post del martes saco dos lecturas distintas. Por un lado, que nos creemos casi toda la información que leemos sin tener un filtro crítico. En este caso en concreto no me lo creí, tengo una buena base científica y técnica, y la curiosidad de saber como están los avances en distintos campos. No estaré al tanto de cada avance, pero los grandes saltos cualitativos no pasan desapercibidos como para tener de repente una tecnología muy avanzada, muy madura y enterarte de ello por un Whatsapp (en un caso extremo, ¿nos enteraríamos de la llegada a Marte por un vídeo en un colegio?). Me preocupa más otros sectores que no domino en absoluto y la de veces que habré leído sobre otros temas y haya aceptado como cierto un contenido que no lo es.

La otra vertiente es que este tipo de tecnología, crear elementos visuales donde no los hay, va a tener un recorrido espectacular. Por un lado la holografía estará más limitada al sector servicios, a espectáculos estáticos y a entornos educativos/laborales. Un holograma difícilmente va a sustituir a la recepcionista de un hotel o a la posibilidad de ver un motor físico en una clase, pero en ciertos casos puede ser un apoyo visual con un coste relativamente bajo. Cuando uno trabaja en diseño 3D suele conocer las medidas y se hace una idea del volumen de las piezas, pero poder proyectarlas en el aire en mitad de una reunión y ver su tamaño real, y en qué puntos exactos podría tener fallas de diseño, es todo un avance que ahorraría mucho tiempo, y muchos emails.

Por otro lado, la Realidad Virtual ya está enseñando parte de su potencial, y es casi todo enfocado a un ocio bastante friki de momento. En mi grupo de amigos hay opiniones divididas sobre la viabilidad de su implantación pero, en general, todos querríamos probar sus avances comerciales. La opinión más extendida es que si uno llega cansado de trabajar, no le apetece estar dando saltos en un juego, o ver películas inmersivas que te obliguen a andar girando la cabeza. En mi caso sí que acabaría por hacerme con un aparato de estos para disfrutar un ocio activo durante el fin de semana.

martes, 14 de febrero de 2017

Ballenas en gimnasios

"En este mundo no existe cualidad alguna que no proceda del contraste." Moby Dick

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 50 segs)

Está circulando por Whatsapp un vídeo de un ballena emergiendo del suelo de un gimnasio de colegio para volver a caer salpicando agua a los asistentes. El público, que parecen estudiantes del centro, hace gestos de sorpresa al verlo. Aunque ahora ha tenido un repunte, el vídeo original es de principios de 2016.


No pretende hacernos creer que hay una ballena real, y en el mensaje que se manda en cadena junto al vídeo lo dejan claro. La idea es anunciar un sistema holográfico que, gracias a dos haces de luces, puede dibujar imágenes en 3 dimensiones. La primera vez que lo vi, en el móvil de un familiar, me aseguraba que eran hologramas muy bien logrados, como advertía el texto. Algo no encajaba.

Aunque no es algo imposible, los últimos avances en el sector generan imágenes muy logradas, pero todavía no llegan al nivel de perfección de las imágenes del vídeo en cuestión y, desde luego, no son capaces de hacerlo sin un elemento de apoyo (agua, humo, espejos o superficies). Ya hay algunos prototipos en estudio que prometen un nivel parecido al de Star Wars, con una imagen saliendo desde una base y proyectados hacia arriba, pero uno de los problemas es colorear la imagen.

Un poco de investigación lleva a revelar que el origen del vídeo es una campaña de una empresa, Magic Leap, y que es evidentemente falso. La empresa comercializa un set de gafas de realidad aumentada, ni siquiera hologramas de verdad, que básicamente consiste en un proyección sobre la lente que tenemos delante. Nadie sin esas gafas podría ver nada más allá de una cancha vacía. Raya el concepto de publicidad engañosa porque el público está aleccionado para que haga como que realmente ve algo que no puede ver y que resulta mucho menos espectacular de lo que muestra el vídeo, la ballena está incluida en posproducción del vídeo.

Aún así, ambos sectores (holografía y realidad aumentada) cuentan con un amplio recorrido en la maduración de su tecnología y va a dar no pocos elementos comerciales, especialmente en ocio.

viernes, 10 de febrero de 2017

Revancha

"Dios creó el alcohol para que los irlandeses no dominasen el mundo."  Dicho irlandés

 (tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs)

Mis compañeros irlandeses tenían un sentido del humor y de la justicia un tanto particular, y cuando se diluían en alcohol eran capaces de dar anécdotas que, aún hoy, cuento para romper el hielo cuando estoy de cañas frente a personas a las que acabo de conocer.

Dos de ellos llevaban una rivalidad de bromas vengativas que había llevado a que uno de ellos se levantase, después de una noche de fiesta, con un tatuaje nada artístico. Afortunadamente en una zona poco visible. Lejos de escandalizarse (como mi compañera española y yo hicimos), se lo tomaron con humor, diciendo que por un tatuaje más no pasaba nada y el recién tatuado amenazó entre risas con buscar una broma acorde.

Le dije que mi "broma acorde", si me hubieran tatuado sin mi consentimiento, sería delito con total seguridad. A lo que, negando con la cabeza y en un tono paternalista como quien da un consejo a alguien mucho menor, me dijo que había que saber aceptar las bromas.

Ya no estaba en Irlanda cuando sucedió la venganza, pero me lo contaron con todo lujo de detalles por teléfono. Aprovechando que el "tatuador" estaba trabajando, se colaron en su casa y desplazaron todos los muebles de sitio. Exactamente 3 centímetros, todos en la misma dirección, de tal forma que parecía que no había cambiado nada.

Al llegar a casa, completamente sobrio, y de forma inexplicable, se empezó a dar golpes con mesas y a tropezar con sillas, no le dio mucha importancia porque había quedado y tenía prisa. Esa misma noche volvió ebrio a casa y se dejó caer en el sofá, como tantas veces había hecho antes, para dormir un rato, pero acabó en el suelo por primera vez, con una brecha en la cabeza por golpearse con la mesa. El sofá, me dijo, estaba más lejos de lo habitual y se dio cuenta mientras caía. No se si fue presa de una trampa cognitiva medieval o si esa noche le falló su instinto irlandés para acabar indemne tras decenas de pintas, pero lo cierto es que juró, entre risas, tomarse la revancha.


martes, 7 de febrero de 2017

Primeras impresiones

"La experiencia es el mejor de los maestros, sólo que la matrícula es muy pesada."  Thomas Carlyle

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Aunque ya se comentaba desde hace tiempo, hace unos años la Universidad de Nueva York llevó a cabo un estudio para certificar que la primera impresión es la que marca nuestra impresión a largo plazo de alguien. Los primeros 30 segundos son esenciales, a partir de ahí podemos cambiar las impresiones, pero poco a poco. Algunos artículos reducen ese primer lapso de tiempo a 7 segundos para analizar si  la otra parte es viable como socio de negocios.

Ese mecanismo surge en la amígdala, una de las partes más primitivas del cerebro. Es la misma que nos hace estar alerta ante desconocidos que se acercan mucho o la que dispara nuestra agresividad para ponernos a la defensiva. Recibe buena parte de los datos de nuestro entorno, recogidos por nuestros sentidos (ojos, oídos, piel...) y lo procesa todo. Necesita respuestas rápidas, instintivas, para enfrentarse peligros, algo muy útil en nuestros antepasados remotos donde la seguridad era una quimera.

Esa rapidez para asimilar datos y tomar decisiones inmediatas tiene grandes ventajas, pero también inconvenientes. El mismo mecanismo se activa sin distinguir del todo si se trata de una persona o de un objeto inanimado, sólo si supone una amenaza, y esa primera impresión puede llevar a trampas cognitivas. Ya en la Edad Media se dieron cuenta de esto y muchos castillos tenían una valiosa defensa en las escaleras de las torres defensivas: Uno de los escalones tenía una altura ligeramente mayor, casi inapreciable a simple vista, donde los atacantes que no lo conocían eran propensos a tropezar (y en todo caso, si sabían que era una práctica habitual, a subir más lentamente).

El subconsciente calculaba el alto de los primeros escalones y lo asimilaba como constante, una primera impresión, y al llegar al que era ligeramente más alto simplemente no estaban preparados y tropezaban, algo bastante aparatoso teniendo en cuenta la situación de emergencia y el peso extra de armas y armaduras. Es difícil pensar que esto llegase a funcionar, pero hay "experimentos" modernos que lo han recogido en vídeo, en el ejemplo han aumentado el escalón apenas unos milímetros:




viernes, 3 de febrero de 2017

La bóveda de las semillas

"Smi mens jernet er varmt." ("Forja el hierro cuando todavía está caliente")
Proverbio noruego

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Un veterano cocinero de Barcelona decidió iniciar una particular búsqueda por su comarca para recuperar aquellas frutas y hortalizas que se han ido quedando relegadas por su baja producción o por su poca resistencia a los usos agrícolas actuales.

Su intención no era recuperar sabores perdidos, como comentaba el martes pasado, si no una especie de homenaje a la biodiversidad y a la tradición. Recorrió los mercados tradicionales y fue haciendo labores de investigador nato para ir llegando a los payeses que seguían usando las semillas originales de las especies que sus antepasados habían cultivado.

Pueblo a pueblo para recuperar un cierto legado en declive, y con bastante éxito dado que es un viaje personal. En el momento en que leí su historia, hace un par de años, había recuperado 120 tipos de semillas. Incluso comentaba la anécdota de que había recuperado un bote de semillas con más de 30 años, y que había logrado hacerlas germinar.

Quitando el romanticismo de la historia, y la lucha de algunos ciudadanos por recuperar partes de la historia local, aunque sean en su vertiente gastronómica, existe un proyecto de mucha más envergadura, la bóveda de las semillas. Se enclava sólo a 1400 km del Polo Norte, en un archipiélago noruego alejado del continente, rodeado de pequeños asentamientos escasamente poblados o directamente abandonados.

Su indice de semillas almacenadas se cuentan por cientos de miles, de más de 5000 especies distintas, aportadas desde más de 200 países por particulares, fundaciones o gobiernos. Es lo más parecido a un bunker, construido a 150 metros de profundidad para garantizar un entorno de baja temperatura por si la refrigeración artificial falla debido a averías, guerras o desastres de gran envergadura. Este proyecto no está revestido del romanticismo del cocinero barcelonés, se consideran una especie de arca de Noé del mundo vegetal y sus semillas podrían, muy pragmáticamente, ser clonadas o modificadas para afrontar nuevos retos alimentarios de la humanidad.

Cuanto más he ido leyendo sobre el tema de esta semana, más me convencía de añadir un nuevo destino a mi lista de lugares que visitar, a pesar de la advertencia de viajar armado por el peligro real que suponen los osos polares, y es que entrar en esta bóveda debe ser toda una experiencia.