martes, 29 de noviembre de 2016

Estrés

"Aprende de los errores ajenos. No vivirás lo suficiente como para cometerlos todos." Anna Eleanor Roosevelt 

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 20 segs)

Según la Agencia Europea Para La Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), el estrés cuesta en Europa 136.000 millones de euros al año. Así, en frío, es difícil de asimilar, o incluso de creer, pero varios estudios de otros organismos arrojan luz al tema, se estima es el responsable del 50% de las bajas médicas y el 40% de las rotaciones de personal. Y tiene una alta incidencia en las capas medias-altas de los organigramas de la empresa, afecta especialmente a mandos intermedios o directivos. Escuché en la CNN que en EEUU uno de cada tres empleados pensaba en cambiarse de trabajo por culpa de su estrés, o de la mala gestión del estrés que tenían sus jefes, allí también se considera un problema de salud de primer orden.

Hay que saber diferenciar entre el cansancio por un trabajo duro y el estrés. Podría poner algún ejemplo externo para mostrar la diferencia, pero tengo el mio de primera mano:

En la Universidad tenía clases prácticas, estudiaba, jugaba al fútbol, trabajaba y los fines de semana colaboraba en un voluntariado. Pero no había decisiones traumáticas, el trabajo era fácil y me gustaba, me pagaba los estudios y no tenía que rendir cuentas a nadie de mis suspensos. Todo estaba bajo control, no estaba estresado, estaba agotado. Llegaba a casa, me daba una ducha y caía en la cama como un saco de patatas.

Unos pocos años después, en otro trabajo, tenía una fecha muy próxima para entregar un informe, y dependía de otros, y a su vez otros dependían de mi. Y mis decisiones no sólo me afectaban a mi. Y se juntaba con épocas de pocos ingresos y altos gastos (no todo el estrés viene del trabajo). Por muy cansado que estuviera, al meterme en la cama miraba al techo y no pegaba ojo en horas. Se duerme menos, aumenta la irascibilidad, se toman peores decisiones y la calidad del trabajo se resiente.

Un poco de estrés es bueno, es un rasgo evolutivo que prepara el cuerpo para poder afrontar desafíos inminentes. Pero ciertos límites nos llevan a la cifra de costes con la que abría el post, ¿quien no ha visto a un ingeniero o un operario a golpes de rabia con una máquina que no funciona y que debería estar en marcha?

Es cierto que al principio no me creía del todo las cifras hasta que he empezado a leer informes y el cómo habían calculado esos costes. Si nos fijamos exclusivamente desde el punto de vista empresarial, puede que los trabajadores que se vayan no sean de los que son buenos para nuestro negocio (suena fatal, pero no todos valemos para todo), pero cuando se van los buenos, ¿cuánto cuesta formar a una persona cualificada?. O de los que se quedan, ¿cómo afecta a su rendimiento y a sus decisiones laborales?. Y ya a nivel personal, ¿cuánto nos cuesta no poder desempeñar nuestro trabajo? ¿qué factura se paga a nivel familia y entorno? ¿cómo afecta a nuestra salud? Aunque no existe el entorno perfecto libre de estrés, en la revista Forbes nos dan unos consejos para controlarlo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Riesgos

"El fútbol es un deporte de caballeros jugado por bestias, el rugby es un deporte de bestias jugado por caballeros." Dicho popular sin fuente verificada.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 20 segs)

Ya comentaba el martes pasado que este blog es un intento de construirme una imagen de marca decente. Estoy preparándome unas oposiciones y traduciendo un manual de alemán a inglés, y el tiempo da de si lo que da de si, pero aunque tenga desactualizado el CV y linkedin (espero poder solventarlo en breve), trato de mantener mi ritmo constante de publicación en el blog. No siempre es fácil, hay temas que sólo he escuchado de pasada y antes de publicarlos debo documentarme durante horas para evitar errores de bulto, que aún así asumo que alguno se me escapa. Es un riesgo exponerse tanto, pero me puedo definir mejor aquí que en dos páginas de currículo.

Aunque el tema de la imagen de marca lo estudié en el MBA, lo cierto es que yo ya sabía de su efecto, no tanto enfocado a las redes, como ahora, pero sí de cuidar la imagen en situaciones adversas. Uno de los veranos que estuve en Irlanda, el hermano de la familia que me alojaba, un militar de aspecto fiero pero de carcajada fácil, disfrutaba de su permiso de dos meses jugando una liguilla local de rugby. Si el día anterior no había sido demasiado duro, ni demasiado pasado por agua, me levantaba pronto para salir a correr por el barrio antes de ir a trabajar y, como ahora, siempre acababa con un sprint. Una de las mañanas se vino conmigo y al ver mi sprint me dijo que con mi altura, mi complexión y mi velocidad les vendría bien en el equipo, aunque mi resistencia con el alcohol estuviera en entredicho. Nunca supe porque dije que sí, probablemente las endorfinas, cuando nunca antes había practicado este deporte y allí no son especialmente cariñosos como para ser mi primer paso, pero lo cierto es que fue muy divertido y apenas me llevé unas (muchas) magulladuras en la media docena de partidos que jugué.

Uno de los días me llevé un golpe tremendo que me hizo rodar varios metros sobre el césped, mientras rodaba comprobé que había podido pasar el balón a un compañero que corría unos metros por delante a mi derecha. Tampoco tuvo suerte y también le placaron. Cuando pude levantarme, casi sin resuello, comprobé que él no se levantaba y que le empezaba a manar sangre desde la ingle. Se paró el juego y se lo llevaron al vestuario donde había preparado una enfermería improvisada. En el golpe se había rajado la bolsa escrotal, apenas un par de centímetros, nada realmente serio pero que hizo que todos nos mareásemos un poco. A los pocos minutos salió dispuesto a seguir jugando, sonriente, con la herida cosida y bien acolchada para evitar nuevos golpes. Tanto un equipo como otro trató de disuadirle, pero nos pidió por favor que siguiéramos. No hubo que insistir mucho para que todos volvieran a sus posiciones.

Durante el tercer tiempo, que es como se llama a irse de cervezas con los contrincantes después del partido, le pregunté si no fue una locura salir a jugar de nuevo, que al fin y al cabo no nos jugábamos nada. Y me dijo que sus dos hijos pequeños estaban mirando desde la grada junto a su ex-mujer y que para ellos quería seguir siendo un héroe, un Wayne Shelford. A la semana siguiente vino a buscarme para decirme que llevaba varios días sin que sus hijos se quisieran separar de él, incluso yendo a trabajar, y que hablaban con orgullo de ese partido a todo el mundo con el que se cruzaban. Una inversión en imagen personal con muchos riesgos, pero con un resultado muy positivo.

martes, 22 de noviembre de 2016

Imagen de marca

"A esta liga le hacía falta un buen pepino" Eslogan del C.D. Leganés.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 min y 15 segs)

La imagen de marca es la percepción que tienen los consumidores de la identidad de determinada marca, y no depende exclusivamente de valores objetivos. Un buen departamento de comunicación o una campaña de marketing bien hecha pueden construir a una imagen positiva de una empresa, y por extensión de sus productos. O incluso afrontar un escándalo para minimizar sus efectos sobre las ventas o los resultados. Igual que una mala campaña puede dar al traste con la percepción del consumidor, por bueno que sean los productos. Tal es su importancia que se está revirtiendo el concepto tradicional de que todos los departamentos trabajan para producción, y en ciertas ocasiones deben aceptar que el departamento de comunicación dirija las operaciones hasta cierto punto, como en el caso de la gestión de la polémica de los playmobil.

Actualmente está de moda por su asimilación al mundo personal. Se ha acuñado el término personal branding, que viene a ser que se considera la imagen propia como algo a cuidar, elaborar, mejorar y proteger de cara a transmitir un perfil determinado, muy útil para buscar trabajo en ciertos sectores más competitivos. Y al igual que las grandes empresas tienen departamentos de comunicación que lidian con contratiempos, aquellos que deciden cuidar su imagen de marca personal deben elaborar sus estrategias para cuidar su presencia en Internet y en persona.

Este blog es una herramienta para labrarme mi imagen de marca. En su momento decidí que mi CV decía poco de mi, hay miles de ingenieros con un MBA y que hablen Inglés, y opté por crear una web personal, y este blog, como forma de darme a conocer a un nivel más íntimo ante posibles reclutadores. Al no ser un experto en comunicación, habrá cosas que me beneficien y otras que no, pero confío en que el computo global sea positivo y me preocupo de tener más actualizado esto que mi propio Curriculum.

El ejemplo que voy a mencionar es uno de los grupos de comunicación que mejor lo están haciendo, para mi gusto, en los últimos años: el Club Deportivo Leganés. Ya no es sólo porque me sienta del "Lega", es que cuando paso por Whatsapp sus campañas siempre tiene una acogida positiva más allá de nuestro límite local.

Con el eslogan con el que abro el post, irreverente donde los haya, y jugando con nuestro gentilicio más ancestral y peculiar ("pepineros"), consiguieron ganarse a gran parte de la afición que hace un par de años celebraba su ascenso a Segunda División. Actualmente sus carteles en los partidos locales triunfan, dado que hacen juegos de palabras con el equipo rival, siempre desde el respeto y la originalidad, y me consta que más de uno (y de media docena) los va buscando por la calle. Y ya no sólo en ámbito local, buena parte del buen ambiente con otras aficiones se debe a ellos y es que en foros deportivos se puede leer que están deseando enfrentarse al Leganés sólo por ver como este equipo de comunicación les sorprende. Y mientras tanto, la imagen de marca de un equipo modesto, por las nubes.

viernes, 18 de noviembre de 2016

En el Camino de Santiago

"Europa se construyó en el Camino de Santiago" Atribuida a Goethe

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 3 mins)



Cuando hice el Camino coincidí con un funcionario de industria a punto de jubilarse. Una de las noches, en las que no nos tocó cocinar a ninguno de los dos, estábamos sentados, desparramados tras una etapa larga, en la mesa común del albergue. Entonces se materializó aquello a lo que eludía supuestamente Goethe sobre la construcción de Europa, habíamos pasado junto a unos generadores eólicos y salió el tema de la energía.

Es un tema que procuro no tocar demasiado porque habitualmente se mezcla ideología y política, y ya es complejo en si mismo sólo con las consideraciones técnicas y económicas. Pero en este caso había cierta predisposición al debate. Su postura de salida era que teníamos que afrancesarnos y quintuplicar las centrales nucleares actuales en España. Esgrimía que "los molinillos de viento son mucho más caros que las nucleares" y que "seguimos comprando energía a Francia porque no producimos lo suficiente". Esto último ya lo desmonté el martes.

De vez cuando bromeo con la idea de que soy muy ingeniero con ciertos temas, no porque esté especialmente orgulloso de ser ingeniero (cualquiera con tiempo y ganas puede), si no más bien para dulcificar mi tendencia a ponerme tan técnico que otros me echan en cara que racionalizo demasiado y que parece que soy intransigente. Realmente soy un mediador nato, diplomático y con tendencia a relativizar para acercar posturas, pero los datos son los datos. Puedo mostrarme más o menos conciliador, pero yo me rindo ante la evidencia científica. No hace falta decir que me puse muy ingeniero en esa charla.

Tenía un profesor que decía que si se empleaban varias soluciones técnicas para un mismo problema, es que ninguna de ellas era suficientemente buena como para desbancar a las demás. Y aunque parto de la base de que nuestro problema más acuciante es el aumento de las concentraciones de CO2, no cierro la puerta a ninguna tecnología de generación eléctrica. A todos nos gusta tener una nevera en casa, y yo hago uso intensivo y extensivo de ordenadores y pantallas tanto para trabajo, como formación y ocio.

Así que puse sobre la mesa mis datos. La energía nuclear es barata de producir, no emite gases contaminantes y es muy estable, muy fácil de integrar en las redes de distribución (siempre produce lo mismo, en el mismo lugar). En España la usamos como generación de base, siempre funcionando a máxima eficiencia. Salvo paradas técnicas, nos aporta entre un 25% y un 40% de la potencia necesaria (la variación no depende de lo que produce, si no del total del consumo, que va variando a lo largo del día). Y aunque es caro, buena parte de sus residuos se pueden tratar para alimentar otros tipos de centrales nucleares.

Esperar menos sería terrible, es una tecnología que ya lleva extendida 40 años (lo que supone 40 años de I+D+i a sus espaldas), popularizada especialmente tras la guerra fría y la firma de desnuclearizar los arsenales de las grandes potencias. Pero aunque su coste de MWh es el más barato si tenemos en cuenta los costes de operación, incluyendo combustible, se suele dejar de lado en ese análisis otros costes como la reutilización del combustible o el almacenaje de los residuos. Por no contar con que ninguna aseguradora se hace cargo de los costes de un accidente a gran escala, y es el estado el que debe sufragar ese coste, así que mientras que en otras tecnologías sí se imputa ese coste por seguros que cubren casi todas las incidencias, en la nuclear sólo se contempla el seguro de las incidencias básicas.

En ese momento, hace dos o tres años, el coste de la nuclear en Europa era de aproximadamente 100 €/MWh, y la eólica acababa de recortar su coste hasta ese valor simbólico. El factor precio, tan esgrimido en foros generalistas, se desvanecía como argumento. Actualmente, el precio de la nuclear ha ascendido a 110 €/MWh, mientras que ya hay proyectos fiables que ofrecen energía eólica a 80 €/MWh. Y más que tiene que bajar ya que es una tecnología con apenas 15 años de maduración.

Aún así, siempre que nos empeñamos en tratar el coste de generación de distintas energías, arañando pequeñas cantidades como logros existenciales, olvidamos que en el peso de la factura, el coste de la energía como tal no llega al 32%. El resto son impuestos y tasas.

martes, 15 de noviembre de 2016

Electricidad

"The belief in a certain idea gives to the researcher the support for his work. Without this belief he would be lost in a sea of doubts and insufficiently verified proofs." Konrad Zuse

"Con Europa dividida en nacionalidades formadas libremente y líbera internamente, la paz entre los estados habría llegado a ser más fácil: los Estados Unidos de Europa se convirtieron en una posibilidad."  Napoleón

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 4 mins)

Hoy, algo específico de mi sector.

Mientras preparo este post (lunes 14 de Noviembre, 7:50 de la mañana), la demanda energética supera los 30.000 MW en España. Los intercambios internacionales a estas horas tienen un balance neto de poco más de 1.000 MW, siendo España netamente exportador (vendemos más de la que compramos). En unas horas llegaremos a una franja horaria de gran consumo (de 10:00 a 14:00), que es cuando casi todas las industrias y comercios coinciden en funcionamiento (hoy se prevé un consumo estable en torno a la linea de 33.000 MW) y ya a las 19 horas alcanzaremos el pico de producción donde adquiere más peso el consumo doméstico (con una previsión de picos de 35.000 MW). Es de esperar que sigamos siendo netamente exportadores todo el día gracias al buen comportamiento de la energía eólica y a que Francia lleva dos semanas comprando nuestro “excedente” debido a la parada simultanea de 21 de sus centrales.

No es lo habitual, lo más común es que nuestras conexiones con el país vecino estén al límite de capacidad, pero siendo nosotros quienes compramos. Esta tabla, del último informe de operaciones (2015) de Red Eléctrica Española, muestra los intercambios de 2015  con Francia:

Fuente: Red Eléctrica Española. Porcentaje de uso de la interconexión con Francia en 2015

Si estamos siendo capaces de apoyar su suministro ahora, ¿por qué hemos estado comprando energía al país vecino durante 2015 y 2016 (no aparece en la tabla, pero si en los avances de informes), especialmente durante el verano? Es cierto que en verano el consumo es mayor, pero ¿tenemos un sistema tan frágil que depende del comportamiento de la eólica? La normativa obliga a tener preparadas centrales que actúen como reserva de potencia rodante, es decir, que puedan empezar a trabajar en cuestión de minutos si hay algún defecto en la red o si hay un pico de consumo no previsto y es necesaria una importante inyección de energía. Cumplimos esa norma de sobra, es más, sucesivas políticas expansionistas de distintas tecnologías (ciclos combinados, huertos solares, eólica) han hecho que tengamos muchas más centrales de las que podamos necesitar. Entonces, ¿por qué importar de Francia?

Hasta hace una década, teníamos un déficit de producción y distribución en la zona norte, los lectores de Cataluña podrán confirmar que eran muy frecuentes los cortes de luz en verano. Ya fuesen las centrales o las lineas de transmisión no podían dar más de lo que ya daban. Y comprábamos a Francia de forma sistemática para complementar el suministro. Lo curioso es que a su vez vendíamos nuestra energía a Portugal y Marruecos. El problema era la red eléctrica de alta y muy alta tensión. 

Un ejemplo con números inventados. Si en Extremadura se podían producir 3000, y en Cataluña necesitaban 2500, deberíamos poder afrontarlo a nivel nacional, pero los cables que las unían apenas tenían capacidad para soportar el paso de 1000, el resultado era que en Extremadura sobraban 2000 de capacidad y en Cataluña todavía necesitaban otros 1500. Cataluña con cortes, y Extremadura vendiendo a Portugal, no era problema de capacidad de producción, si no por motivos técnicos de transporte.

Gracias a la proliferación de distintas tecnologías, se ha descentralizado la producción y las grandes autopistas de la electricidad en España están menos saturadas porque la producción satisface el consumo local. También es cierto que Red Eléctrica Española ha hecho mejoras considerables y constantes. Así hemos conseguido que en la última década tuviéramos el estatus de netamente exportadores, a la vez que cubríamos mejor el consumo propio. Nuestras redes de transporte podían canalizar nuestra sobrecapacidad de producción para vender más allá de nuestras fronteras.

Fuente: Red Eléctrica Española. Gráfico de evolución intercambios internacionales


Salvo por el hecho puntual de estas semanas en las que apoyamos a Francia, el paradigma vuelve a cambiar y la tendencia, de nuevo, es que seamos netamente importadores. Especialmente por la mayor importación de Francia, y ya no por necesidades técnicas, si no por un mejor precio del MW/h cuando la eólica no funciona con buen rendimiento.

Europa está presionando para que la península ibérica deje de ser una isla energética, nuestra capacidad de intercambio con Francia ha sido tradicionalmente ínfima respecto a la producción de ambos países, apenas suficiente para apoyar puntualmente la producción en las regiones fronterizas. Y el primer paso ha sido abrir una nueva conexión con Francia, la nueva línea HVDC Santa Llogaia-Baixas, que ha duplicado la capacidad que teníamos hasta ahora. Hay otras tres lineas más en proyecto, desde distintos puntos de la cornisa cantábrica.

Otra de las iniciativas, que hasta ahora bloqueaban España y Reino Unido, es hacer más transparente la asignación de producción de energía y los precios de la misma, es decir, que los mecanismos que deciden qué centrales producen y cuales se quedan en espera sean suficientemente claros como para que un país europeo puedan intentar producir energía a mejor precio para suministrar a otros países europeos.

La idea subyacente es que, a grandes rasgos, si en Bélgica hay una central produciendo a 40 €/MW, y en España hay centrales produciendo a 55 €/MW, sea la central belga la que produzca en detrimento de las españolas, de tal forma que el precio de la energía se reduzca. No será su energía la que llegue directamente, pero ellos suministraran más barato a Francia, y Francia suministrará con su “excedente” a España. Eso conlleva que los costes en la industria disminuyan, y las economías de aquellos países con energía más cara se dinamicen (nos afecta y mucho). Sería importante ya no sólo fortalecer las interconexiones fronterizas, si no mejorar también las lineas de muy alta tensión que circulan por Europa.

Con el resultado del Brexit estos planes se están reactivando, dado que Reino Unido se oponía y ahora, en teoría, habrá más predisposición al avance. Pero con la victoria de Trump, y su postura sobre la OTAN y la defensa de Europa, se percibe aún con mayor intensidad la necesidad de crear un sistema muy interconectado que permita que España pueda sostener con su producción parte de la industria alemana (por ejemplo) en caso de que Rusia corte el suministro de gas a la zona norte de Europa.

Sólo queda comprobar los resultados de las elecciones en Francia y Alemania para ver si materializa ese paso en la integración eléctrica europea.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Incomprensión

"La soberanía del hombre está oculta en la dimensión de sus conocimientos." Francis Bacon

(tiempo de lectura medio, sin links: 7 mins)


Pensaba programarlo para el viernes, que no estaré disponible, pero tiene más sentido que lo publique hoy. Este post va a ser absolutamente personal, generalmente cuento anécdotas pero en esta ocasión voy a dar un paso más allá, y voy a profundizar. Por favor, leed hasta el final antes de formarse una idea equivocada (que ya me ha pasado).

He seguido de cerca el desenlace de las elecciones de EEUU, e intercambiando mensajes por whatsapp con varias personas y un grupo de amigos. En lineas generales, en Europa, y en especial en España, hemos pasado un poco del tema hasta ahora, apenas nos llegaba información de las locuras de Trump, pero nada de análisis en profundidad de uno u otro candidato. Ni, en general, teníamos idea de como funcionan las elecciones allí,o de quienes eran los otros 8 candidatos disponibles. ¿Cuántos artículos han explicado el escándalo de los emails de Clinton? ¿Cuántos economistas han analizado las muchas quiebras empresariales de Trump? Alguno suelto y sin profundizar demasiado.

Yo no puedo quedarme sólo con eso, y luego lanzar las consignas ideológicas prefabricadas. Ya no se si de nacimiento, o por formación, necesito comprender las cosas. Necesito comprender como un tipo con mensajes racistas, machistas, anti-sistema, anti-europeo (quiere cancelar el TTIP), que ha humillado a familiares de soldados caídos en combate (algo casi Sacrosanto en EEUU), que ha puesto en duda a los científicos, a los grandes empresarios (obviándose él, claro) y a parte de sus aliados comerciales, puede ser candidato a la Casa Blanca, y no uno cualquiera, si uno que pugnaba con posibilidades por el Despacho Oval.

Es algo así como quien ve una máquina que coge lingotes de acero por un lado y por el otro devuelve eslabones que van formando una cadena. Donde mucha gente simplemente se sorprende, a mi me gusta indagar, ver las entrañas de la maquinaria, entender cada paso. Hay un vídeo en Internet en el que muestran el paso final, en el que transforma varas de acero en eslabones y los enlaza. La primera vez estuve 10 minutos viéndolo en bucle, analizando cada movimiento rotatorio, cada oscilación, cada golpe preciso de la cuchilla de corte.

Con las elecciones de EEUU me ha pasado igual, me fascinaba que una candidata como Hillary Clinton no pudiera arrasar con un tipo como Trump enfrente. Y más en un país puntero en muchos temas, que aloja grandes universidades y es cuna de grandes empresas. Así que me puse manos a la obra y me metí de lleno en redes sociales con predominancia estadounidense. Pregunté a unos y a otros. Observé y escuché mucho. Necesitaba comprender el proceso, no quedarme con el resultado final.

El primer impacto fue darme cuenta de que la mayoría de potenciales votantes de Trump no eran rednecks. Era gente normal para el estándar americano, que en otro momento no hubieran votado a un candidato así, pero que en este momento económico, político y social, no veían alternativa. Una semana antes de las elecciones empecé a comprender por qué Trump tenía el apoyo que tenía. No compartía su punto de vista, pero la gente con la que hablaba que iban a votarle no parecían desequilibrados, ni extremistas, no todos al menos.

En estas elecciones había 10 candidatos, pero el sistema electoral, y en cierto modo la sociedad, te empuja a elegir entre los dos primeros, los demócratas y los republicanos. Los otros apenas tienen espacio en televisión, se insta al voto útil, etc. La decisión pasa a ser binaria. O Clinton o Trump. En España con 4 grandes partidos nacionales y varios regionales ya tenemos problemas para encuadrarnos ciegamente en uno de ellos, ¿qué pasaría si aquí sólo tuviéramos dos opciones?

En EEUU el primer efecto es una baja participación. No llegan al 55% de los posible electores. Es decir, casi la mitad de la gente con derecho a voto decide no hacerlo. En unas elecciones con tantas repercusiones mediáticas. Sea cual sea tu ideología, o el candidato que menos horroroso te parezca, eso ya da pistas de que a este lado del Atlántico hemos simplificado mucho y se nos escapan matices.

Así que he intentado ser aséptico con mis ideas previas, hacer un trabajo sistemático y organizado, para encontrar esos matices sin la pátina de ideología:

1) Es una elección binaria, no te puedes salir de ahí, debes buscar uno de los extremos y adaptarte a él. Habrá cosas que no te gusten, y otras que sí. En este caso en particular, más que cosas positivas de los candidatos, la gente se decantaba al otro lado por las cosas negativas.

2) Se vota a un equipo, la cara visible es el candidato, pero votas a un partido o ideología. Aquí pasa igual, estoy seguro que hay muchos votantes del PP que no se sienten cómodos con Rajoy, y muchos votantes de Podemos que no se siente cómodos con Pablo Iglesias. Gran parte del propio Partido Republicano no aceptan a Trump, pero muchos le han votado a pesar de ello.

3) La clase media norteamericana, como en general la europea, está perdiendo peso. Ven que su nivel de vida, incluso trabajando, cae poco a poco, irremisiblemente. Hablé con un tipo de 40 años que lleva trabajando 20 en la misma empresa como administrativo, y me comentaba que le han acortado la jornada laboral y el sueldo. Y que tenía miedo del despido, porque mientras que al principio pudo ahorrar y comprarse una casa, actualmente apenas llega a final de mes con su sueldo y el de su mujer. Y que incluso ha renunciado a su cabaña en el lago, imagen típica, para que su hija mayor fuera a la Universidad. Trump ha sabido manipular este descontento y atraerlo a su campaña con razonamientos a menudo cogidos por los pelos. Pero Clinton no ha sabido calmar a esa parte de la población.

4) Enlazando con el punto 3, muchos ven a Clinton como parte del sistema, que lleva dos décadas en cargos públicos. La candidata de Wall Street. El mismo Wall Street que les condujo a una crisis brutal de la que, a pesar de los datos positivos, no han salido todavía. De todos aquellos que especularon en grandes bancos y agencias de rating, pocos han sido juzgados, el sistema financiero se mantiene intacto. Y de eso se culpa a establishment que muchos dicen Clinton representa. La gente quiere un cambio.

5) El sistema estadounidense deja mucha más libertad a sus congresistas para que voten contra aquello que promueve el presidente. Si Obama, con buenos proyectos e ideas, con apoyo de su partido, no pudo sacar adelante casi nada, ¿Qué puede hacer Trump si todo lo que decida debe pasar por el Senado y Congreso? Lo comentaba el martes, pocos creen realmente que vaya a haber un cambio para bien o para mal. Al margen de bromas y memes, no había sensación de urgencia real de tener que parar a nadie, la prueba es que casi la mitad de los votantes se ha quedado en casa.

6) A los mítines de Clinton iban estrellas del cine y de la música, llenaba estadios. Trump casi siempre salía solo, ni siquiera sus compañeros de partido querían salir con él y sus mítines rara vez llegaban a congregar a la cuarta parte de los que congregaba su rival. Esto es algo que me han comentado con frecuencia, en EEUU son conscientes de que todo es espectáculo, les gustan mucho las grandes puestas en escena. Confían en que Trump simplemente esté siendo un showman para salir en los medios y ganar apoyos, y creen que el verdadero Trump, ya con el cargo ganado, se parezca más al que dio el discurso moderado de aceptación del resultado, y no el Trump demagogo de la campaña electoral.

7) Uno de los argumentos más esgrimidos es la firma del pacto TTIP con Europa, un pacto de libre comercio que aquí asusta especialmente a la franja izquierda del ideario europeo. Trump alega que en un pacto similar con México se prometieron 20 millones de puestos de trabajo por la apertura de fronteras, pero que estudios recientes demuestran que EEUU perdió un millón de puestos de trabajo por la deslocalización. De nuevo se une al punto 3. Es más que probable que Trump se haya beneficiado de este tipo de pactos como empresario, pero ha sabido canalizar ese descontento social y ese miedo a perder el puesto de trabajo del americano medio.

8) El candidato que más conectaba con la gente joven era Bernie Sanders, del Partido Demócrata, que fue desbancado en las primarias en un duelo muy igualado con Hillary Clinton. Es palpable el descontento de votantes jóvenes y que probablemente se han quedado en casa porque la candidata no les convencía.Y ha habido una diferencia muy pequeña en votos como para que esto también cuente.

9) En general se daba por hecha la victoria de Clinton. En las encuestas más pesimistas tan sólo se otorgaba un 20% de probabilidades de que ganase Trump. En parte eso ha hecho que muchos no del todo convencidos se quedasen en casa, especialmente jovenes, y que otros muchos votasen a Trump como toque de atención a las élites. Algo así como lo que pasó en el Brexit (y que ya comenté en este blog).

Estoy seguro que entre los votantes de Trump habrá racistas, machistas y cualquiera de los extremos más sórdidos del arco electoral americano, pero no ha ganado por eso, ha ganado por los matices que han atraído a la clase media. Aún con varios días intentando formarme, he dejado muchas lagunas de información que por tiempo e interés he obviado (al final, yo no puedo votar y mi tiempo es limitado), puede que más adelante profundice, por curiosidad, en los escándalos de unos y otros.

Explicar esto me ha costado dos discusiones con personas cercanas, una especialmente íntima, que daban por hecho mi apoyo a Trump, algo sumamente ridículo para cualquiera que me conozca minimamente. Es probable que si no hubiera otro candidato salvo Trump, yo me hubiera quedado en casa, no me gustan las promesas que no se pueden cumplir ni los insultos, pero es necesario saber como funcionan las cosas si en algún momento pretendemos arreglarlas o cambiarlas. Sin artificios, sin mirar a otra parte. Eso es lo que hace un ingeniero.

martes, 8 de noviembre de 2016

Elecciones EEUU

"Yo manejo un gran negocio con números uno en todos lados. Necesitamos mi manera de pensar y mi carácter para traer de vuelta el país. Por lo tanto, mi temperamento es bueno." Donald Trump.
"Humilde" Respuesta a la pregunta de un posible nombre en clave para los Servicios Secretos.

"Para todos los americanos. Porque creo que juntos somos más fuertes. Es una visión de futuro que enraíza con nuestros valores y se refleja en una generación de gente joven que es la más abierta, diversa y conectada que hemos visto" Hillary Clinton.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 35 segs)


Mi falta de uso de Facebook o Twitter la compenso con mi actividad en redes sociales abiertas cuyos usuarios son, no en exclusiva pero mayormente, estadounidenses y una mezcla de alemanes, franceses y holandeses. Por un lado me ayuda a practicar un inglés más alejado del académico, que tantas risas generaba en Irlanda, y por otro estoy aprovechando para hacer social networking

En una de estas redes sociales el tema de las elecciones estadounidenses lleva martilleando durante semanas. Y seguidores de ambas opciones se esfuerzan en crear contenido, básicamente memes, que impulsen a sus candidatos. En contra de la impresión que trasciende de los medios de comunicación europeos, los seguidores de Trump son numerosos y activos, y no siempre son rednecks que almuerzan armados. Viendo en primera persona como miden sus fuerzas en Internet, me sorprende un poco menos que Trump tenga opciones reales de ser presidente.

Desde Europa, y siempre basándome en mi experiencia directa en estas redes sociales, se observan estas elecciones con una mezcla de estupor e incomprensión. Quitando los más agoreros, un porcentaje muy pequeño, desde allí ponen un poco más de humor y se ha expandido la idea de que hay que elegir entre "a giant douche" y "a turd sandwich", términos acuñados en South Park sobre lo poco adecuado de ambas opciones.

Bromean con la idea del fin del mundo, o incluso con guerras: Si gana Clinton la tercera Guerra Mundial, si gana Trump una guerra civil. Pero de fondo, tanto los que apoyan a unos y a otros, como los que no apoyan a ninguno de los candidatos y sus equipos, están convencidos de que EEUU no va a caer, y que ni siquiera habrá grandes cambios. Yo, como europeo, espero más nervioso de lo que he percibido en los estadounidenses con los que he hablado estos días.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Priorizar

"El secreto de la existencia no consiste sólamente en vivir, sino en saber para qué se vive" Fiódor Dostoyevski 

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 10 segs)

Siempre digo que a mi lo que me gusta es una vida tranquila, pero lo cierto es que me siento cómodo en una vida tranquila. La diferencia es un pequeño matiz. Realmente lo que me gusta es tener plazos cortos, dificultades a las que poder enfrentarse, sentirme útil. Ya sea educación, o genética, el ocio me hace sentir culpable si no va precedido de un intenso trabajo que me haga ganármelo a nivel moral.

Las veces que he entrado en un momento valle, sin un objetivo a corto plazo, sin un proyecto claro a largo plazo, me he sentido tranquilo pero, hasta cierto punto, inútil. Me cuesta más arrancar y tomar decisiones. Sentir cierta ansiedad, cierto miedo, es el motor evolutivo, el precio a pagar, para ser resolutivos y avanzar.

Esta actitud, que en principio parece positiva, realmente hace que focalizar en proyecto menos concisos sea difícil. Me está costando coger ritmo para prepararme para los exámenes de ADIF, sin tener una fecha fija en el horizonte, sin jugar con la presión, sin nadie que sepa mis avances, tiendo a dispersarme en otros asuntos. Aunque no sean ocio, no estoy haciendo lo que debo. Sin presión no se priorizar. Le pongo remedio estableciendo horarios espartanos, generando planes estrictos, pero no es ni de lejos igual de efectivo que tener la obligación respirando en tu nuca. Como ingeniero, esto me duele, pero hay veces donde lo emocional puede a lo racional.

martes, 1 de noviembre de 2016

Chimpancés

"No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros." Paulo Coelho

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Explica Marvin Harris, reconocido antropólogo, en su libro “Nuestra especie”, la habilidad funcional de los chimpancés (con los que el ser humano comparte el 98,9% del genoma). Enumera una serie de casos observados en África por distintos grupos de investigación.

El caso más conocido, y que todos hemos visto en documentales, es el de los chimpancés introduciendo un palo en un termitero para que las termitas muerdan el palo y llevárselo ellos a la boca para comerse sus presas. Aunque en los documentales dan más importancia a ese gesto final, lo cierto es que antes el chimpancé ha elegido una rama flexible y resistente, le ha quitado las hojas y ha estudiado, mediante el prueba y error, cómo mover el palo dentro del termitero, que debido a su dureza suele tener pocos caminos vulnerables donde introducir la rama. La elección de una rama verde flexible no es aleatoria, conocen las peculiaridades de los termiteros. 

En otra región, donde el insecto más común es una hormiga cuyos mordiscos son bastante dolorosos, han cambiado el modo de terminar su “pesca”, dejan que las hormigas suban por el palo y antes de que puedan llegar hasta ellos, mueven el palo velozmente y se lo llevan a la boca donde mastican frenéticamente para evitar mordeduras. Estos mismos chimpancés cogen hojas de los arboles, las mastican hasta formar una masa y la dejan en cavidades húmedas o en raíces, donde se empapan, y una vez cargadas de agua las vuelven a introducir en la boca para obtener el agua, o la usan para limpiarse el cuerpo.

Quizás el caso más curioso es un lugar con higueras abundantes, las ramas más altas son finas y no pueden colgarse de ellas, así que primero se comen los higos a la altura a la que pueden alcanzar. Cuando estos se acaban entra en juego la necesidad, el cálculo de calorías y la habilidad. Siempre buscan la opción más fácil, que en principio es cambiar la zona, pero cuando es imposible (por no entrar en zonas controladas por otros grupos o por la existencia de depredadores) buscan ramas gordas, las parten y lo lanzan contra las ramas que no alcanzan para que caigan los higos. Es un gasto calórico intenso, pero usan herramientas para llegar a punto inaccesibles, o más concretamente para que estos puntos inaccesibles lleguen a ellos.