viernes, 10 de marzo de 2017

Ampliando formación

"Antes que toda otra cosa la preparación es la clave para el éxito." Alexander Graham Bell 

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 20 segs)


El miércoles, en un post con atraso, comentaba que uno de los motivos de esa falta de puntualidad era que me había surgido un curso del Servicio de Empleo. Parece que ahora casi todos los cursos nuevos que van saliendo son Certificados de Profesionalidad: 610 horas de clase y un tramo de 80 horas de prácticas en empresa. Se divide en varios módulos formativos que se pueden hacer de forma independiente y que se conservan, de tal forma que no es necesario hacer las 610 horas seguidas para conseguir el certificado completo, añadiendo flexibilidad y facilitando la formación.

A efectos académicos no tienen mayor trascendencia, no cuentan como estudios mínimos para adquirir méritos por nivel de estudios en una oposición, por ejemplo, pero a nivel laboral capacitan para una serie de labores, y se equiparan a la Formación Profesional. Están reconocidos a nivel europeo y su coste es cero, por tanto es una potente herramienta para reciclar o profesionalizar perfiles.

El que estoy haciendo se denomina "Desarrollo de proyectos de redes eléctricas de baja y alta tensión" (aquí el BOE del curso). ¿Qué puede aportar este curso a alguien que ya es Ingeniero Técnico Industrial de la rama de Electricidad? Me lo iba cuestionando mientras iba de camino al centro de estudios para hacer la prueba de selección. 

En su día me llamaron para hacer un Certificado sobre programación y relación con empresas. Sólo hice uno de los módulos de 210 horas que se centraba en la programación en JAVA. En su día lo llamé tercera pata de mi perfil, aunque ahora lo veo más como un rasgo añadido que hace mi perfil más competitivo por flexible (y el firme convencimiento de que la programación es como el Inglés o el diseño 3D, cualquier profesional industrial debería ser competente para tener un perfil atractivo). En este caso, obtener un Certificado Profesional para proyectar redes eléctricas supone ahondar en una formación en la que apenas se incide en la carrera, más centrada en grandes centrales o en aspectos más académicos de la electricidad. Es hasta cierto punto irónico conocer la física de la electricidad pero dudar a la hora de decidir qué cable del mercado es más adecuado.

Por lo pronto, llevamos 24 horas de clase y ya conozco varios distribuidores y donde encontrar sus catálogos, software específico para diseñar acometidas de baja tensión y sus productos más adecuados para ello. Es hora de volver un poco a mi perfil más técnico, que hasta ahora estaba siendo supeditado por el perfil más enfocado a la gestión, a la dirección de proyectos. Es hora de empezar a redondear mi perfil.


miércoles, 8 de marzo de 2017

Tiempo

"El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace." Marco Aurelio

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 20 segs)

Esta semana los posts van a ser un tanto atípicos debido a que han coincidido en el tiempo varios temas. Por un lado la pantalla de mi ordenador decidió dejar de funcionar el domingo, lo que me ha impedido realizar buena parte de mis funciones habituales. Afortunadamente ya dispongo de una nueva, aunque da que pensar que dependa tanto de equipos informáticos para mi día a día.

Por otro lado he empezado a estudiar alemán con más intensidad. En Agosto estoy invitado a una boda en Suiza, y la ceremonia será en alemán, así que tengo que practicar el conversacional para entender la ceremonia y para interactuar con otros invitados nativos si se da el caso. A diferencia del inglés, que nos rodea y que acabas por aprender casi sin querer, he tenido que dedicar muchas, muchas, horas de esfuerzo consciente y estudio para entender textos técnicos, y todavía estoy perdido en todos los demás aspectos. Ahora es una carrera contrarreloj.

Y, por último, he empezado un Certificado de Profesionalidad que me han llegado a través del Servicio de Empleo. El curso me capacita para proyectar redes de baja y alta tensión, incluyendo proyectos de iluminación interior y exterior. La duración es de 610 horas + 80 horas de prácticas. El problema es encajar 6 horas diarias de clase en mis rutinas ya de por si expansivas en el tiempo, de forma repentina (desde el aviso por móvil, hasta la selección presencial de participantes pasaron apenas 24 horas, y otras tantas para empezar el curso).

viernes, 3 de marzo de 2017

Pan

"A falta de pan, buenas son tortas." Refrán español

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Hace un par de meses descubrí una marca de bebidas en polvo, tienen un catálogo con decenas de sabores y se caracteriza por usar sólo colorantes naturales y stevia como edulcorante. Suele venderse en algunos gimnasios o tiendas de nutrición. Aunque al principio lo compré para enmascarar el sabor de las pastillas potabilizadoras que llevo en el kit de emergencia de las excursiones, lo cierto es que lo he añadido como producto de consumo habitual como alternativa para los refrescos azucarados.

Aunque tienen varios formatos yo compro el más pequeño, un stick que da para preparar entre 500 y 1000 mililitros, en función de mi experiencia previa con el sabor frente a la concentración. Cada stick son 13 céntimos, y genera sorpresas en mi entorno por el bajo precio, pero cualquier refresco de 330 mililitros de los más habituales te cuesta entre 40 y 50 céntimos, y en ese precio hay que incluir el coste del envase (una lata frente a un sobre de papel), el agua ya incluida en el refresco (y el transporte, a más volumen y peso, más coste) y la publicidad. Al final el coste por litro es similar.

Puede parecer que compiten por precio pero su público objetivo es distinto.

Existen casos muy variopintos de competencia dentro del mismo sector. Me remonto a 1993, no por ser el último, pero si de los más peculiares. Yo era sólo un crío y aún así recuerdo comentarios inconexos, que más de una década después encajaron mientras estudiaba "la guerra del pan" en las clases de economía en la Universidad. 

Uno de los empresarios que fabricaba pan, en un momento en el que era más común comprarlo en la panadería que en el supermercado, decidió bajar el precio ostensiblemente. Todavía en pesetas, decidió empezar a venderlo a 25 pesetas en lugar de las 40 habituales. Los competidores decían que vendía por debajo del coste, haciendo dumping, o que usaba materias primas que no pasarían controles de calidad. Puede que en las panaderías todo quedase en una campaña comercial de cara al consumidor, pero en los polígonos, al menos en el de mi ciudad, se llegó a boicotear los vehículos de reparto con ruedas pinchadas y lunas rotas. 

martes, 28 de febrero de 2017

Guerra de precios

"Porque además de homo sapiens y homo faber, el hombre es también, y sobre todo, homo ludens." Arturo Pérez Reverte.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links:  2 min y 25 segs)

Hace 20 años en el mundo de los juegos de rol de mesa, con el mítico Dungeons and Dragons luchando contra decenas de nuevos competidores en EEUU y el salto al gran mercado en España, los manuales de juego se presentaban como libros casi enciclopédicos, con papel de buen gramaje, a color, con ilustraciones de calidad y tapas duras. Los precios habituales rondaban los 30 euros.

El mercado era limitado, y el precio alto, pero las ventas se desarrollaban relativamente bien por ser el público objetivo un sector fiel que dedicaba buena parte de su poder adquisitivo a su hobby. Las distribuidoras se excusaban sobre el alto precio del producto aduciendo también a su alto coste de producción y, aunque esto no acababa de convencer, la ausencia de competencia dejaba pocas opciones. Mientras tanto, una distribuidora española de juegos de rol y mesa con base en Barcelona y productos fundamentalmente españoles, Jocs Internacional, luchaba sin éxito por cuadrar sus cuentas. Tras su cierre ocupó su lugar una recién creada editorial, fundada también en Barcelona, y con intención de tomar el relevo.  

La caja de Pandora decidió coger uno de los buques insignias de su predecesora y re-editar un juego de rol con un gran trabajo de documentación histórica, que jugaba con los mitos y leyendas del norte de la península, con un toque oscuro, más maduro, escrito y desarrollado íntegramente en España por Ricard Ibañez. Su reto a las grandes distribuidoras internacionales era demostrar que podía hacer un producto de gran calidad, con buen papel y a todo color, para venderlo a 18 euros, un 40% menos que otros productos a su nivel. Aprovechando los canales de distribución de su antecesora, consiguió ponerlo en el mercado en 2001. Era un producto muy cuidado, un ejemplar digno de hojear, pero las cuentas no salieron y tuvieron que echar el cierre.

Una tercera nueva editorial se haría cargo de sus proyectos pero acabaron, de nuevo, por cesar la actividad tan sólo dos años después a pesar de haber logrado saltar la frontera y publicar el material en francés en el país vecino. Ya fuese por seguir una saga de editoriales quebradas, con los posibles vicios heredados de una mala gestión, o por una apuesta excesivamente audaz, lo cierto es que no pudieron seguir el ritmo y quebraron.

Actualmente el proyecto sigue vivo gracias a otra editorial española, independiente de las tres anteriores, que dispone de un catálogo más amplio y con precios similares a los que tienen sus competidores internacionales. Ha conseguido dar el salto al mercado anglosajón a pesar de tratarse de un entorno plenamente ibérico con leyendas e historias locales. El juego se había ganado el rumor de estar maldito y que cerraba editoriales, pero lo cierto es que hay una explicación más empresarial a la sucesión de quiebras que salpica su pasado. Es difícil entrar en batallas de precios si no eres un gigante que pueda asumir los costes de ese enfrentamiento.

viernes, 24 de febrero de 2017

Control remoto

"Ser autodidacta es, estoy convencido, el único tipo de educación que existe." Isaac Asimov
"El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos." Proverbio Chino

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 3 mins y 20 segs)

Esta entrada apenas se relaciona con la del martes, pero me agarro a un clavo ardiendo para meter mi propia experiencia que, a fin de cuentas, es de lo que se trata en un blog dedicado a dar a conocer mi perfil. Bueno, tiene que ver con drones y con nuevos proyectos, incluyendo estudio de costes.

Llevo unas semanas dando vueltas a qué hacer con mi nueva adquisición, una impresora 3D. No tendría sentido usar un sistema costoso, y con tanto potencial, para hacer figuritas decorativas o cosillas que mejoran el día a día pero que puedes comprar ya hechas por pocos euros. Y finalmente he encontrado algo que me motiva.

La base

Voy a usar un mando antiguo de consola y su receptor específico, conectados por radiofrecuencia, para diseñar un robot manejado a distancia, una especie de araña que hará las delicias de los pequeños de la familia. Gracias a Arduino sólo necesito desempolvar mis conocimientos de electrónica, y aprender un nuevo lenguaje de programación (partiendo de mis conocimientos en JAVA, no debería ser difícil). La parte del diseño voy a realizarla con un programa de diseño en 3D compatible con impresoras, Autodesk Fusion 360, gratuito para actividades sin ánimo de lucro y con un entorno bastante intuitivo si ya has manejado Catia y con multitud de tutoriales para dar los primeros pasos.

El presupuesto

El coste del mando y el receptor asciende a 40€, pero ya dispongo de ellos y puedo asegurar que he amortizado con creces su coste en años anteriores. Lo que sí he tenido que comprar son dos placas electrónicas y unos cuantos elementos (tornillería, resistencias, motores eléctricos, capacitores y LED's), cuyo coste total asciende a 50€.

Autdesk Fusion 360 es gratuito, pero puedes añadir add-ons de pago para añadir nuevas funcionalidades, así que le dedicaré un gasto de unos 10€, que voy a imputar al 50% a este proyecto porque es muy probable que no sea el único que realice. Total 5€

Por no hacer pesado el post, resumo mis cálculos de coste eléctrico. Estimo que mi impresora necesita 240W de potencia en condiciones normales y que el proyecto, incluyendo pruebas y piezas desechadas, va a emplear 200 horas de impresión. No le imputo ninguna partida en costes indirectos porque es un proyecto extra que no implica nada a la carga normal. A 0,14€/kWh, son 6,72€. El gasto eléctrico del ordenador y pantalla es superior, 300W con carga de trabajo media/alta, y el tiempo de uso será similar, unos 8,4€, le imputo el 75% porque no será uso exclusivo ni cuando me dedique sólo a ello (responderé emails en ese tiempo, por ejemplo). Redondeando al alza 14€ en energía eléctrica.

Uso filamento PLA para imprimir el cuerpo (casi todo lo que no es electrónica), unos 250 gramos incluyendo piezas de prueba, unos 5€.

Afinar el desgaste de la propia impresora con mi poca experiencia sería temerario, así que le asignaré un simbólico 2% de su coste aproximado que ya podré corregir en el futuro, 12€.

Con un cálculo conservador en consumo de energía y material, el coste total será 86€. Siendo las tarjetas y elementos electrónicos recuperables para futuros proyectos o versiones mejoradas de este.

Consideraciones

Hay algunos drones más baratos en el mercado, aunque sin la calidad y funcionalidad que yo pretendo conseguir. Es cierto que el coste de un prototipo como el mio no tiene nada que ver con el coste de un producto hecho en masa, la escalabilidad de los costes es distinta, pero me puede la formación y necesitaba hacer un estudio previo aunque no fuese exhaustivo.

Tampoco incluyo costes en personal, porque básicamente soy yo y la finalidad es aprender. Se puede recortar el tiempo empleado por alguien que ya sepa manejar el software de diseño y el lenguaje de programación específico. Formar a un técnico que requiera herramientas específicas tiene un coste, y en este caso lo asumo porque me gusta el tema y porque añade valor a mi perfil laboral. 86€ y unas cuantas horas de mi tiempo es un precio más que aceptable.

martes, 21 de febrero de 2017

Drones desechables

"Inventar un avión no es nada. Construir uno ya es algo. Pero volar lo es todo." Otto Lilienthal

(tiempo medio de lectura, sin links: 1 min y 45 segs)

La agencia DARPA, Defense Advanced Research Projects Agency, ha financiado el proyecto que titula este post y que es muy autodescriptivo: Buscan un dron barato de un sólo uso capaz de portar hasta dos kilos. El prototipo parece un avión de papel hecho en cartón, material barato y abundante, que sólo incluye un sistema de GPS y electrónica básica para guiarlo al lugar adecuado con una precisión de 10 metros.

Transporte remoto de ayuda por aire no es un concepto innovador dado que empezó a funcionar en la Segunda Guerra Mundial. Se usaba para mandar recursos, incluso ayuda canina, en aquellos puntos de difícil acceso por carretera, ya fuera por accidentes geográficos, ya fuera por lineas enemigas. El sistema era poco sofisticado, se establecía por radio una zona más o menos despejada, se dejaban caer los paquetes con paracaídas y se cruzaban los dedos porque los enemigos que lo vieran no llegasen antes que los soldados a los que estaban destinadas las ayudas.

Actualmente se utiliza el mismo sistema con ciertos avances técnicos, grandes paracaídas con GPS, que pueden modificar ligeramente su trayectoria para llegar al punto de destino. Pero cuentan con dos problemas, el primero de ellos es de costes, para que sea rentable debe ser una carga grande, los paracaídas no son baratos ni siquiera en su concepto más simple (volviendo a la Segunda Guerra Mundial, hubo una crisis con el tema de los paracaídas que consumían mucha tela y que llevó a incluir ropa en las cartillas de racionamiento) y el segundo es que el rango de desplazamiento del paracaídas es limitado, es decir, es necesario sobrevolar la zona específica. Sólo los aviones militares pueden llevar estas grandes cargas y lanzarlas en vuelo y en el reciente conflicto de Siria los militares aconsejaron no desplegar ayuda humanitaria sobre Alepo por aire por las implicaciones diplomáticas y la seguridad que ello conllevaba.

Este nuevo prototipo tiene la intención de solventar algunos de los inconvenientes de su hermano mayor. La reducción de coste frente a los drones viene de la ausencia de propulsión y baterías, y la idea es lanzarlo desde una "nave nodriza" que pueda acercarse a distancia de seguridad, sin necesidad de sobrevolarlas, de zonas que lo necesiten. No servirá para grandes cargamentos, pero sí podrá hacer llegar discretamente pequeños paquetes de medicinas o comida.

viernes, 17 de febrero de 2017

Holografías y VR

"¿Y si Ahab abandona de súbito la búsqueda?. Es probable que la pierna inexistente le duela para toda la vida." Moby dick

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 50 segs)

Del mensaje de la ballena que motivó el post del martes saco dos lecturas distintas. Por un lado, que nos creemos casi toda la información que leemos sin tener un filtro crítico. En este caso en concreto no me lo creí, tengo una buena base científica y técnica, y la curiosidad de saber como están los avances en distintos campos. No estaré al tanto de cada avance, pero los grandes saltos cualitativos no pasan desapercibidos como para tener de repente una tecnología muy avanzada, muy madura y enterarte de ello por un Whatsapp (en un caso extremo, ¿nos enteraríamos de la llegada a Marte por un vídeo en un colegio?). Me preocupa más otros sectores que no domino en absoluto y la de veces que habré leído sobre otros temas y haya aceptado como cierto un contenido que no lo es.

La otra vertiente es que este tipo de tecnología, crear elementos visuales donde no los hay, va a tener un recorrido espectacular. Por un lado la holografía estará más limitada al sector servicios, a espectáculos estáticos y a entornos educativos/laborales. Un holograma difícilmente va a sustituir a la recepcionista de un hotel o a la posibilidad de ver un motor físico en una clase, pero en ciertos casos puede ser un apoyo visual con un coste relativamente bajo. Cuando uno trabaja en diseño 3D suele conocer las medidas y se hace una idea del volumen de las piezas, pero poder proyectarlas en el aire en mitad de una reunión y ver su tamaño real, y en qué puntos exactos podría tener fallas de diseño, es todo un avance que ahorraría mucho tiempo, y muchos emails.

Por otro lado, la Realidad Virtual ya está enseñando parte de su potencial, y es casi todo enfocado a un ocio bastante friki de momento. En mi grupo de amigos hay opiniones divididas sobre la viabilidad de su implantación pero, en general, todos querríamos probar sus avances comerciales. La opinión más extendida es que si uno llega cansado de trabajar, no le apetece estar dando saltos en un juego, o ver películas inmersivas que te obliguen a andar girando la cabeza. En mi caso sí que acabaría por hacerme con un aparato de estos para disfrutar un ocio activo durante el fin de semana.