martes, 14 de febrero de 2017

Ballenas en gimnasios

"En este mundo no existe cualidad alguna que no proceda del contraste." Moby Dick

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 50 segs)

Está circulando por Whatsapp un vídeo de un ballena emergiendo del suelo de un gimnasio de colegio para volver a caer salpicando agua a los asistentes. El público, que parecen estudiantes del centro, hace gestos de sorpresa al verlo. Aunque ahora ha tenido un repunte, el vídeo original es de principios de 2016.


No pretende hacernos creer que hay una ballena real, y en el mensaje que se manda en cadena junto al vídeo lo dejan claro. La idea es anunciar un sistema holográfico que, gracias a dos haces de luces, puede dibujar imágenes en 3 dimensiones. La primera vez que lo vi, en el móvil de un familiar, me aseguraba que eran hologramas muy bien logrados, como advertía el texto. Algo no encajaba.

Aunque no es algo imposible, los últimos avances en el sector generan imágenes muy logradas, pero todavía no llegan al nivel de perfección de las imágenes del vídeo en cuestión y, desde luego, no son capaces de hacerlo sin un elemento de apoyo (agua, humo, espejos o superficies). Ya hay algunos prototipos en estudio que prometen un nivel parecido al de Star Wars, con una imagen saliendo desde una base y proyectados hacia arriba, pero uno de los problemas es colorear la imagen.

Un poco de investigación lleva a revelar que el origen del vídeo es una campaña de una empresa, Magic Leap, y que es evidentemente falso. La empresa comercializa un set de gafas de realidad aumentada, ni siquiera hologramas de verdad, que básicamente consiste en un proyección sobre la lente que tenemos delante. Nadie sin esas gafas podría ver nada más allá de una cancha vacía. Raya el concepto de publicidad engañosa porque el público está aleccionado para que haga como que realmente ve algo que no puede ver y que resulta mucho menos espectacular de lo que muestra el vídeo, la ballena está incluida en posproducción del vídeo.

Aún así, ambos sectores (holografía y realidad aumentada) cuentan con un amplio recorrido en la maduración de su tecnología y va a dar no pocos elementos comerciales, especialmente en ocio.

viernes, 10 de febrero de 2017

Revancha

"Dios creó el alcohol para que los irlandeses no dominasen el mundo."  Dicho irlandés

 (tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs)

Mis compañeros irlandeses tenían un sentido del humor y de la justicia un tanto particular, y cuando se diluían en alcohol eran capaces de dar anécdotas que, aún hoy, cuento para romper el hielo cuando estoy de cañas frente a personas a las que acabo de conocer.

Dos de ellos llevaban una rivalidad de bromas vengativas que había llevado a que uno de ellos se levantase, después de una noche de fiesta, con un tatuaje nada artístico. Afortunadamente en una zona poco visible. Lejos de escandalizarse (como mi compañera española y yo hicimos), se lo tomaron con humor, diciendo que por un tatuaje más no pasaba nada y el recién tatuado amenazó entre risas con buscar una broma acorde.

Le dije que mi "broma acorde", si me hubieran tatuado sin mi consentimiento, sería delito con total seguridad. A lo que, negando con la cabeza y en un tono paternalista como quien da un consejo a alguien mucho menor, me dijo que había que saber aceptar las bromas.

Ya no estaba en Irlanda cuando sucedió la venganza, pero me lo contaron con todo lujo de detalles por teléfono. Aprovechando que el "tatuador" estaba trabajando, se colaron en su casa y desplazaron todos los muebles de sitio. Exactamente 3 centímetros, todos en la misma dirección, de tal forma que parecía que no había cambiado nada.

Al llegar a casa, completamente sobrio, y de forma inexplicable, se empezó a dar golpes con mesas y a tropezar con sillas, no le dio mucha importancia porque había quedado y tenía prisa. Esa misma noche volvió ebrio a casa y se dejó caer en el sofá, como tantas veces había hecho antes, para dormir un rato, pero acabó en el suelo por primera vez, con una brecha en la cabeza por golpearse con la mesa. El sofá, me dijo, estaba más lejos de lo habitual y se dio cuenta mientras caía. No se si fue presa de una trampa cognitiva medieval o si esa noche le falló su instinto irlandés para acabar indemne tras decenas de pintas, pero lo cierto es que juró, entre risas, tomarse la revancha.


martes, 7 de febrero de 2017

Primeras impresiones

"La experiencia es el mejor de los maestros, sólo que la matrícula es muy pesada."  Thomas Carlyle

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Aunque ya se comentaba desde hace tiempo, hace unos años la Universidad de Nueva York llevó a cabo un estudio para certificar que la primera impresión es la que marca nuestra impresión a largo plazo de alguien. Los primeros 30 segundos son esenciales, a partir de ahí podemos cambiar las impresiones, pero poco a poco. Algunos artículos reducen ese primer lapso de tiempo a 7 segundos para analizar si  la otra parte es viable como socio de negocios.

Ese mecanismo surge en la amígdala, una de las partes más primitivas del cerebro. Es la misma que nos hace estar alerta ante desconocidos que se acercan mucho o la que dispara nuestra agresividad para ponernos a la defensiva. Recibe buena parte de los datos de nuestro entorno, recogidos por nuestros sentidos (ojos, oídos, piel...) y lo procesa todo. Necesita respuestas rápidas, instintivas, para enfrentarse peligros, algo muy útil en nuestros antepasados remotos donde la seguridad era una quimera.

Esa rapidez para asimilar datos y tomar decisiones inmediatas tiene grandes ventajas, pero también inconvenientes. El mismo mecanismo se activa sin distinguir del todo si se trata de una persona o de un objeto inanimado, sólo si supone una amenaza, y esa primera impresión puede llevar a trampas cognitivas. Ya en la Edad Media se dieron cuenta de esto y muchos castillos tenían una valiosa defensa en las escaleras de las torres defensivas: Uno de los escalones tenía una altura ligeramente mayor, casi inapreciable a simple vista, donde los atacantes que no lo conocían eran propensos a tropezar (y en todo caso, si sabían que era una práctica habitual, a subir más lentamente).

El subconsciente calculaba el alto de los primeros escalones y lo asimilaba como constante, una primera impresión, y al llegar al que era ligeramente más alto simplemente no estaban preparados y tropezaban, algo bastante aparatoso teniendo en cuenta la situación de emergencia y el peso extra de armas y armaduras. Es difícil pensar que esto llegase a funcionar, pero hay "experimentos" modernos que lo han recogido en vídeo, en el ejemplo han aumentado el escalón apenas unos milímetros:




viernes, 3 de febrero de 2017

La bóveda de las semillas

"Smi mens jernet er varmt." ("Forja el hierro cuando todavía está caliente")
Proverbio noruego

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Un veterano cocinero de Barcelona decidió iniciar una particular búsqueda por su comarca para recuperar aquellas frutas y hortalizas que se han ido quedando relegadas por su baja producción o por su poca resistencia a los usos agrícolas actuales.

Su intención no era recuperar sabores perdidos, como comentaba el martes pasado, si no una especie de homenaje a la biodiversidad y a la tradición. Recorrió los mercados tradicionales y fue haciendo labores de investigador nato para ir llegando a los payeses que seguían usando las semillas originales de las especies que sus antepasados habían cultivado.

Pueblo a pueblo para recuperar un cierto legado en declive, y con bastante éxito dado que es un viaje personal. En el momento en que leí su historia, hace un par de años, había recuperado 120 tipos de semillas. Incluso comentaba la anécdota de que había recuperado un bote de semillas con más de 30 años, y que había logrado hacerlas germinar.

Quitando el romanticismo de la historia, y la lucha de algunos ciudadanos por recuperar partes de la historia local, aunque sean en su vertiente gastronómica, existe un proyecto de mucha más envergadura, la bóveda de las semillas. Se enclava sólo a 1400 km del Polo Norte, en un archipiélago noruego alejado del continente, rodeado de pequeños asentamientos escasamente poblados o directamente abandonados.

Su indice de semillas almacenadas se cuentan por cientos de miles, de más de 5000 especies distintas, aportadas desde más de 200 países por particulares, fundaciones o gobiernos. Es lo más parecido a un bunker, construido a 150 metros de profundidad para garantizar un entorno de baja temperatura por si la refrigeración artificial falla debido a averías, guerras o desastres de gran envergadura. Este proyecto no está revestido del romanticismo del cocinero barcelonés, se consideran una especie de arca de Noé del mundo vegetal y sus semillas podrían, muy pragmáticamente, ser clonadas o modificadas para afrontar nuevos retos alimentarios de la humanidad.

Cuanto más he ido leyendo sobre el tema de esta semana, más me convencía de añadir un nuevo destino a mi lista de lugares que visitar, a pesar de la advertencia de viajar armado por el peligro real que suponen los osos polares, y es que entrar en esta bóveda debe ser toda una experiencia.

martes, 31 de enero de 2017

Tomates

"Vivimos bajo el control de nuestros sentidos" Diane Ackerman

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 50 segs)

Hay una "carrera" científica entre investigadores de varias universidades de todo el mundo para, y es cuanto menos sorprendente, volver a dar sabor a tomate a los tomates comerciales. Parece un tema menor, pero el equipo que lo logre tiene la llave de una industria de varias decenas de miles de millones de euros. Vender tomates que sepan a tomate de verdad es una ventaja competitiva considerable.

¿Por qué si los tomates del pueblo sí saben a tomate no se usa esa misma especie? No siempre los tomates de pueblo saben a tomate, deben estar en su punto justo de maduración, y eso es una ventana de unas pocas semanas a lo largo del año. Y el consumidor quiere disponer de ellos siempre. Además, los tomates que suelen traerse del pueblo rara vez tienen una forma "bonita", se alejan de los que pueblan las estanterías de los comercios, que son redondos y de piel inmaculada, brillante. La exigencia del consumidor medio a menudo es parte del problema.

Después de años investigando, parece que los grupos de investigación sólo han encontrado el camino en la manipulación genética. Eso tiene no pocas controversias en Europa, y la ciencia no siempre sabe como calmar los ánimos. Varios equipos europeos (entre ellos españoles), estadounidenses y chinos buscan la clave para evitar una de las pequeñas desilusiones del consumidor medio. 

A pesar de que la ciencia china no siempre nos llega por falta de traducción (lo que ha llevado a cuestionar a que el Inglés sea lengua única internacional de la ciencia), en este caso sí ha habido esfuerzos por estudiar los resultados de los genetistas del China’s Agricultural Genomics Institute en Shenzhen. Afirman que lo que realmente da sabor al tomate es el aroma, pequeñas partículas que se liberan cuando mordemos el tomate y que llegan a nuestra papilas gustativas. Estos compuestos apenas suponen partes por trillón, pero son los que consiguen dar la sensación de sabor.

Ya han localizado los mecanismos para conseguir su objetivo, pero no saben como implementarlos sin riesgos para el resto de características que tienen los tomates actuales, conseguidas primero con selección de especies e hibridación por nuestros antepasados y con las modificaciones genéticas más recientes (algunas con experimentos tan extraños como intentar insertar genes de salmón para un mayor aguante al frío, aunque no luego no llegase a comercializarse).

viernes, 27 de enero de 2017

Desde dentro

"En cualquier momento de decisión lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada." Theodore Roosevelt

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins)

Si el martes comentaba algunos tipos de Ofertas de Empleo Público, hoy voy a comentar mi experiencia personal al respecto. En 2016 me apunté a varios procesos, a los tres que comentaba en el anterior post. En AENA apenas percibí esa sensación de estar en un proceso público, al pedir requisitos básicos muy altos los candidatos eramos menos, y los puestos muy específicos, al que opté yo apenas eramos 120 candidatos para 5 plazas. Casi como un proceso de empleo normal.

Como me quedé a las puertas de conseguir plaza me animé y me presenté a la de Correos, aún sabiendo que ni me gustaba el puesto, ni tenía opciones reales por estar dirigida a consolidar empleo más que a buscar nuevo personal. La idea principal era ver un proceso desde dentro, comprobar los tiempos, los trámites, el ambiente. Una toma de contacto real de cara a futuros procesos con más afinidad. He trabajado varios años en colaboración con administraciones y se lo mucho que cuesta mover los temas y la documentación, quería comprobar como era desde otro punto de vista.

A pesar de que me había estudiado el temario por encima (por alguna misteriosa razón fui incapaz de ir sin saber de que iba el tema, a pesar de que no luchaba por ningún puesto), cumplí mi objetivo y hablé con gente, pregunté y me formé una idea de los tipos de candidato. Suena mal, pero cuando hay 1 puesto por cada 100 candidatos, vas a competir, y cada pequeña ventaja puede marcar diferencia. Es donde descubrí que hay candidatos que se dedican a esto a tiempo completo antes incluso de que aparezcan las ofertas de empleo.

La prueba que más en serio me he tomado ha sido la de Adif, el sábado pasado, a pesar de que no estudié todo lo que me hubiera gustado (no siempre se dispone del tiempo cuando hay otras obligaciones), fui más tranquilo al examen con unos conocimientos más sólidos de los que he tenido en muchos exámenes en la ingeniería.

Viendo la cantidad de aspirantes me propuse no salir con menos de un 9, y siendo el examen tipo test quitando puntos por respuestas equivocadas, decidí arriesgar si con las que tenía seguras no superaba esa marca. Al final tuve que arriesgar en ciertas preguntas que no veía claras y creo que me muevo entre el 8,4 y el 9,5.

Sí, el nivel en estos procesos está muy alto.

martes, 24 de enero de 2017

Procesos de Empleo Público

"Aéquitas de íure multum remittit"
("La equidad suaviza el rigor del Derecho")

Aforismo jurídico latino.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 3 mins)

Parece que el sector público se está reactivando, después de varios años sin cubrir casi ni las jubilaciones, varias empresas del sector público han iniciado campañas de contratación. En Junio, salieron plazas de AENA, en Julio para Correos, en Septiembre para ADIF y en Diciembre para Metro Madrid, entre otras. No siempre te aseguran plaza de funcionario, los destinos son relativamente remotos, y el sueldo de entrada suele ser más bien modesto, pero en todo caso suelen ser empleos con mucha estabilidad y una oportunidad para cambiar la trayectoria de una carrera profesional.

Según la Ley de Contratos del Sector Público deben someterse a sus principios los entes, organismos y entidades del sector público, aquellos donde estos tengan más del 50% de participación, e incluso aquellos con entidad jurídica propia, recursos propios y que se ajustan a derecho privado en otros temas pero que tengan en su actividad económica servicios públicos. Y estos principios son que las ofertas de empleo deben publicarse adecuadamente, incluyendo notas de prensa a algún medio de gran difusión, y que el proceso de selección debe ser transparente y accesible a cualquier persona. En el proceso todos deben estar valorados de forma cuantitativa con los mismos requisitos y se elegirá, por lo común, por orden de nota.


Partiendo de esa misma base, luego cada una tiene sus propias particularidades. Todas tienen requisitos previos, pero algunas son más restrictivas que otras para elegir candidatos con determinada formación mínima. Por lo general es necesario un examen de conocimientos generales o específicos para obtener una nota. Y suelen tener tablas con méritos, que pueden sumar puntos a la nota del examen.

En AENA, por ejemplo, había una primera fase por la que vinculaban titulaciones con los puestos ofertados. Si tenías la titulación adecuada pasabas a la siguiente fase, donde sumaban méritos por idiomas, experiencia previa y estudios de posgrado oficiales que otorgaban una serie de puntos. Si llegabas a un mínimo (bastante exigente), había un examen de idiomas y otro psicotécnico, la suma de notas de examen, y méritos previos daban una nota que te abría la puerta, por orden, a una entrevista personal. Un proceso con varias fases, cada vez más restrictivas que busca candidatos muy formados.

En Correos las condiciones de entrada fueron casi inexistentes, los 120.000 solicitantes, casi en su totalidad, pasaron la primera fase sin problemas, y tuvieron acceso a una prueba de conocimientos sobre Correos y un psicotécnico. La peculiaridad es que los méritos contaban el 50% de la nota final, y se otorgaban por experiencia previa y por cursos hechos a nivel interno para trabajadores. A pesar de estar abierto a cualquiera, fue un proceso de consolidación de empleo, es decir, para facilitar una plaza fija a temporales que hubieran trabajado ya en Correos.

En ADIF las condiciones de entrada eran algo más estrictas que en Correos (y se vio reflejado en el número de aspirantes), aunque menos que en AENA. Una vez pasada esa primera fase, se convocó un examen de conocimientos específicos sobre legislación de la Administración Pública, sobre seguridad laboral, sobre legislación ferroviaria y sobre conocimientos de Inglés. La puntuación obtenida con méritos es casi inexistente, pero en algunos puestos existen una serie de requisitos médicos (vista o audición). Un proceso muy enfocado a candidatos con capacidad de aprendizaje que se estudiasen la densa maraña de leyes y normativas.

Cada proceso tiene sus peculiaridades, y aunque es tentador presentarse a todos "por si suena la flauta", es bueno conocer las peculiaridades de cada uno. Generalmente la comunicación con el candidato es nula y es el propio candidato el que debe estar atento a las webs de cada proceso, con visitas frecuentes porque, aunque los procesos se dilaten durante meses, los tiempos de interacción para mandar documentos o reclamaciones son cortos, pocos días, y estrictos. Para presentarse con ciertas opciones hay que tomárselo en serio y es esencial dedicar tiempo a la preparación, hay muchos candidatos, algunos de ellos llevan preparándose meses antes de que se materialice la oferta de empleo, y hay que competir con ellos por las plazas.