martes, 26 de septiembre de 2017

Mentalidad

"고생 끝에 낙이 온다"
"Al final del sufrimiento viene la felicidad."
Proverbio coreano.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs)

Depende de la situación geográfica, la manera de enfrentarse a los problemas es distinta, tanto a nivel personal, como profesional. Nuestra reacción viene marcada por nuestro carácter, que viene definido por genética, tradiciones y educación. Sin duda para establecer "estándares" de respuesta (con sus excepciones) es adecuado fijarse en las divisiones regionales.

Actualmente el sector del videojuego parece estar polarizándose: O hacen megaproducciones de decenas (o cientos) de millones de dolares para consolas y ordenadores, con un precio del producto a lo "tradicional", unos 60 o 70 euros. O hacen juegos para móvil con mucha menos inversión, gratuitos pero con micro-transacciones internas para obtener ventajas. Estos segundos obtienen beneficios más variables pero la masa potencial de clientes es mucho mayor.

Ha llegado a Europa uno de los videojuegos coreanos para móvil que están rompiendo el mercado asiático. En sus dos primeras semanas tuvo beneficios de 21 millones de dólares, y es un resultado más que interesante. Viene de una saga nacida para ordenadores, pero ha dado el salto al movil con lo que se presupone que va a herederar un importante número de jugadores de su saga matriz.

Pero en Europa parece que no va a funcionar tan bien, aunque tendrá sin duda unos resultados buenos. No somos su mercado. Los desarrolladores son coreanos y el juego es para un público asiático. El principal escollo reside en su sistema de "esfuerzo vs recompensa", que es desalentador para el europeo medio. Es necesario estar durante horas repitiendo una serie de acciones para obtener "premios" que te permitan evolucionar dentro del juego, cualquiera que no le dedique una considerable cantidad de tiempo corre el riesgo de quedarse descolgado respecto a otros jugadores.

En Europa tenemos menos paciencia, y no concebimos diversión en estar varias horas sin un hilo argumental, sin algo atrayente, sin "recompensas". Mientras que ellos tienen un sistema muy expansivo, nosotros tendemos a sistemas más intensivos. Y es curioso el paralelismo que se traza desde al ocio al mercado laboral.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Major Tom

"Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y formadora del carácter. Tal vez no hay mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que siempre hemos conocido." Carl Sagan 

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 25 segs)

Siempre que hablo de temas referentes a la exploración espacial, me pongo de fondo alguna de las versiones de Spaces Oddity de David Bowie. Quizás porque lo considero uno de los pocos temas en los que ingenieria, ciencia y poesía van casi de la mano y esta canción saca un lado más humano.




En prácticamente todos los campos la ingeniería es inflexible... se tiene que limitar a los hechos, a las leyes físicas y jugamos con eso. No hay margen para sentimientos, ni para cuestiones políticas, ni para revanchas identitarias (el uso del proyecto puede, la realización no). La ingeniería es fría. Casi todos los ingenieros de los que he hablado del tema han pasado malos ratos, noches con los ojos abiertos mirando al techo buscando una solución a un problema. Se podrán negociar los margenes de seguridad, pero no se puede negociar la física, ni las limitaciones.

Pero en el tema espacial encuentro ese pequeño resquicio de poesía, de mirar al infinito y pensar que sí, que habrá problemas que nos quiten el sueño, pero es llevar al se humano más allá de esa frontera. Y uno se siente pequeño.

martes, 19 de septiembre de 2017

Cassini

“La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de dichos límites, en lo imposible”. Segunda ley de Arthur C. Clarke.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links:  1 min y 20 segs)


La semana pasada nos despedimos de uno de los proyectos espaciales más prolíficos tras 13 años de investigación: La sonda Cassini se desintegraba en la atmósfera de Saturno.

Ha estado 13 años enviando fotografías y datos de Saturno, sus anillos y sus lunas, ofreciendo nuevos datos y cambiando paradigmas como el que afirmaba que era necesario estar a la distancia exacta, con poco margen, del sol para poder albergar vida. Cassini envió datos que hacen pensar que hay océanos de agua líquida bajo la superficie de las lunas de Saturno, lo que amplia el rango de distancia de planetas frente a su estrella con capacidad de tener vida.

El final de la misión ha sido una despedida a lo grande, con la sonda estallando en llamas y convirtiéndose en una estrella fugaz en la superficie de Saturno. Ya sin combustible y sin capacidad casi para maniobrar, decidieron que se acercase al propio planeta, entrar en su atmósfera y tomar las últimas fotos épicas. Su destrucción, también calculada, se debe a la decisión de evitar riesgos y no contaminar accidentalmente algunas de las lunas que había estado estudiando.

Detrás de este trabajo, de esta documentación y de una cantidad ingente de datos, ha habido miles de profesionales dedicados durante 30 años que ha durado el proyecto. Para algunos casi un hijo, toda una vida. No ocultan las peleas constantes entre ciencia e ingeniería, pero lo que ha conseguido ha sido unir esas dos disciplinas para acercarnos un paso más allá en la profundidad del espacio.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Proactividad y costes

"La creatividad y la innovación requieren flexibilidad y asumir riesgos." Brian Tracy

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 40 segs)

Ya comenté que había estado un mes ausente, y no por estar de vacaciones durante un mes entero sino por haber hecho unas practicas para completar un certificado oficial. La empresa a la que me destinaron se encarga de hacer armarios eléctricos de todo tipo, en mi estancia allí tenían proyectados varios para control y operación de la potencia en depuradoras.

Al inicio de la primera semana no había nadie en el taller, así que nos pidieron organizar los pedidos e inventariar el material que más tarde usarían los cuadristas para montar los armarios. Nada que ver con nuestra categoría profesional, ni ingenieros ni proyectistas, acabamos de mozos de almacén. A pesar de la desazón (por ser suave), es entendible, no van a dar proyectos de ingenieria tan especificos a gente que acaba de llegar y que no puede tener una supervisión constante. Así que nos arremangamos y ordenamos el almacén prestando especial atención a la documentación técnica y a los planos de montaje de algunos de los proyectos en curso, una cosa es mancharse las manos y otra es no querer sacar algo de rendimiento. Así que esos primeros días adquirí bastantes conocimientos mucho más prácticos de lo que uno obtiene sentado en un ordenador, es un plus poder tener entre las manos los elementos, ver los planos de montaje y cableado y tiempo para "trastear" con ellos.

Al final de esa primera semana aparecieron los operarios, con una rutina de trabajo establecida que nos dejó un poco de lado mientras preparaban su vuelta, y puede que fuera una de las experiencias laborales más interesantes que he tenido hasta ahora.

No relacionada con la electricidad, pero con la gestión de equipos y recursos humanos. Al estar sin tareas propias, y sin ánimo de estorbar, me hice a un lado y observé la organización.

Todos y cada uno de los pasos a dar en el mecanizado de los armarios, y en su montaje posterior, tenía que pasar por la supervisión del jefe de taller, que a parte de estar respondiendo a preguntas y dando el visto bueno a los tres operarios, tenía que discutir con los proyectistas por gazapos en los planos, por los pedidos o modificaciones por parte del cliente, sin descuidar su propio trabajo como cuadrista. Un tipo muy capaz.

El problema es que cuando tenía algún problema con algún pedido, y tenía que estar en oficinas, el trabajo se estancaba en el taller. Había una situación de cuello de botella evidente. Ya no digo que los nuevos, o los que estábamos con unas practicas temporales, tuviéramos vetado el salirnos del guión, hasta los más veteranos paraban si el jefe de taller no daba la orden explicita de seguir. Ni un taladro más, ni un remache más, ni un montar un cable más.

Parte del carácter de ser flexible, y yo lo soy hasta cierto punto, es un espíritu crítico. Si algo no sale hay que ver porque no sale y buscar alternativas. Y yo lo pasaba mal porque, incluso sin tener una implicación real en la empresa, veía cosas que se podían hacer mejor o momentos de parón que bien podrían haberse aprovechado con otros métodos. Uno se adapta, pero no quiere decir que esté cómodo.

Lo que pude ir viendo es que cualquier fallo era malgastar material, y en cada proyecto había que ajustar mucho los costes para que fuera rentable sacarlo adelante. Por tanto, la proactividad estaba muy mal vista porque podía llevar a errores, con un coste asociado, no había margen para andar "probando". No querían gente adaptable o flexible, que tuviera sus propias ideas, querían operarios que simplemente hicieran lo que les decían, en un sistema muy rígido, para no salirse ni un milímetro de lo calculado. Era más barato pagar horas no aprovechadas, que pagar material mal aprovechado, y es que en ello les iba el beneficio. 

martes, 12 de septiembre de 2017

Adaptabilidad y flexibilidad

"El comportamiento termina cuando la necesidad es satisfecha: el retorno al equilibrio se caracteriza entonces por un sentimiento de satisfacción" Jean Piaget

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

El mundo laboral evoluciona a un alto ritmo. En medios dedicados a la economía publican periódicamente noticias sobre los trabajos que ahora no existen pero que probablemente van a ser necesarios en una década (o este otro enlace). Y uno de los mantras es que se buscan profesionales adaptables y flexibles.

Hace 10 o 15 años era impensable fijar la vista en el espacio y pensar que tendríamos una fuente de recursos minerales "inagotable" allí arriba, y desde hace un par de años se considera muy seriamente la minería espacial. China, como acto de fuerza en su paso firme por la hegemonía que quiere arrebatarle a EEUU, envía un cohete mensual al espacio. Y su programa espacial (y otro link aquí) es más ambicioso que el de Europa o Rusia.

La geopolítica avanza, la conectividad avanza y es difícil concebir el mismo entorno laboral que el de hace una década, y seguramente será muy distinto al que viviremos en una década, incluso estando en una isla como es Europa, y aún más "isla" como es España.

Pero surgen voces opuestas a la necesidad "imperiosa" de buscar talentos que sean flexibles y se adapten. Quizás, se plantean, sea incluso contraproducente tener a ese tipo de personas en el equipo, no tanto por esas capacidades como tal, si no por los rasgos de personalidad que hay detrás. Las personas que se adaptan a todo lo hacen a las buenas y a las malas, y no buscarán tratar de cambiar una situación perniciosa para ellas o para la empresa. Y alguien flexible puede sentirse incómodo para llevar a cabo planes estructurados porque en su carácter está el cambio.

Piaget, psicólogo y biólogo, defensor del enfoque constructivista del aprendizaje, todos somos flexibles y adaptables en distintos grados y cambiamos nuestro enfoque con nuevas vivencias. Algunos más fácilmente, otros con mayor dificultad. Por tanto parece que lo ideal es estudiar detalladamente cuales son las necesidades reales de la empresa, y elegir el grado de capacidad en función de los resultados. No siempre más adaptable o flexible es mejor.

lunes, 11 de septiembre de 2017

De vuelta

"A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco" Michel de Montaigne

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 30 segundos)


Al final ha sido una pausa larga en el blog, más de lo esperado y conveniente, pero al volver del viaje a Suiza empecé unas prácticas no remuneradas en una empresa de montaje de armarios eléctricos, dos semanas que necesitaba para conseguir el certificado de proyectista de baja y alta tensión. No he parado este mes, y aunque la mayor parte de los días me acostaba agotado física y mentalmente, era feliz porque hacía tiempo que no vivía un periodo de estrés que me llevase al máximo.

He llenado la recamara de historias y anécdotas durante este mes, y mañana empezaré de nuevo con el ritmo habitual de publicación de dos posts por semana.

Para los que también estéis empezando a volver a la rutina después del periodo estival, feliz reenganche.   

viernes, 4 de agosto de 2017

Vacaciones

En Agosto la actividad del blog se verá seriamente reducida por varias razones.

La primera de ellas es la preparación y asistencia a varias entrevistas en distintos procesos selectivos.

El otro motivo de peso es un viaje a Suiza de varios días en el que no dispondré de acceso a Internet.

viernes, 28 de julio de 2017

Cerebro

"Antes de negar con la cabeza, asegúrate de que la tienes" Truman Capote

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 45 segs)

Llevo 3 semanas girando en torno al mismo tema. En primer lugar, a las posiciones que podemos tomar en una reunión de equipo para afrontar un tema común. Y las posibles dinámicas para hacer avanzar la solución de un proyecto.

La semana pasada coincidió la difusión del estudio sobre imágenes manipuladas y los resultados, más bien pobres, de detección de trucajes en la imagen. Un 60%, cuando ya estamos avisados de la posibilidad de que hayan sido editadas, es realmente bajo. Incluso con unas pautas sobre qué buscar el porcentaje no mejora más que sensiblemente. Es difícil llevar la contraria a nuestros propios ojos.

Esta semana ha tocado hablar sobre el cerebro, no es la primera vez, ni será la última. Soy un ingeniero que atesora conocimientos diversos y peculiares. Muy peculiares.

He tenido algunas experiencias enriquecedoras en las ultimas semanas. Una de ellas fue una dinámica de grupo para un puesto de trabajo en determinada empresa. La dinámica consistió en buscar una solución a un problema de la propia empresa, con el fin de que debatiésemos, intentásemos explicar nuestros puntos de vista y demostrar la capacidad de trabajo en equipo, en este caso con otros candidatos. Lo interesante es que el puesto es una beca, espectacular pero beca, y los aspirantes muy jóvenes, pocos pasamos la treintena, y casi sin experiencia.

En el polo opuesto, estuve en un debate sobre fiscalidad a raíz de un mensaje de whatsapp que está circulando. En ese grupo soy el más joven, la experiencia rebosa en el resto de componentes y aunque el tema de debate se alejaba de nuestro gremio (ingeniería), no quedaba tan lejos como para no poder razonar con cierto criterio, incluso cuando carezcamos de los datos concretos. Decidí participar activamente porque, por mi otra formación (MBA), sí era una voz relativamente autorizada.

En el primer caso por inexperiencia, y cierta candidez, y en el segundo por ideología, y sin rastro alguno de candidez, se dijeron, y mantuvieron, algunas cosas poco defendibles desde un punto de vista “profesional”. Me chocó porque en una dinámica de una entrevista de trabajo para titulados universitarios y en un foro de técnicos se espera cierto grado de análisis.

Pero nuestro cerebro tiene sus propios mecanismos, trata de protegerse, en ello le ha ido la  supervivencia durante cientos de miles de años. Estamos programados para no cuestionar nuestras ideas. Cuando alguien nos lleva la contraria, se activa el mecanismo “fight or flight”. El análisis pormenorizado no es una de sus prioridades.

A mi me pasa, y eso que tengo fama de ser un tipo tranquilo que sabe manejar los tiempos. Pero hay veces que simplemente me quito el sombrero gris, lo tiro bien lejos, y me sale el primate interior. Muy metafóricamente. No perderé las formas, pero noto como pierdo capacidad racional y mis decisiones se vuelven más instintivas.

Es inevitable, antes o después el cerebro primitivo va a influir en nuestra capacidad de debatir, de negociar o de trabajar en equipo, y no es razonable. No siempre es malo, pero a veces irá en contra de nuestros intereses o los de nuestra empresa (creados a partir de estructuras sociales, alejadas de los instintos primarios). ¿No será mejor cultivar la parte analítica y llevar ese trabajo hecho de antes para evitar deficiencias ya metidos en faena? Aunque a veces parezcamos algo repelentes.

martes, 25 de julio de 2017

Rechazo y dolor físico

"La memoria es el centinela del cerebro." William Shakespeare

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Un estudio de 2013 analizó las implicaciones fisiológicas del rechazo. La conclusión fue que la parte del cerebro que se activa al ser rechazados es la misma que se activa cuando sufrimos dolor físico. Se activan las mismas reacciones e, incluso, el cerebro da la orden de liberar una sustancia opiácea que rellena los huecos entre las neuronas y que trata de mitigar el dolor, sin importar si este es físico o emocional.

Responde a un rasgo evolutivo. Aquellos individuos sensibles al rechazo eran más capaces de modificar las conductas que molestaban a la tribu y así no ser expulsados. El miedo al rechazo es un instinto codificado en los genes. De hecho hay fundamentos fisiológicos para decir que está en los genes: los individuos con mayor capacidad de segregar la sustancia opiácea son más insensibles al rechazo porque el “dolor” se propaga con menor efectividad.

El rechazo tiene el efecto de bajar temporalmente nuestro Coeficiente Intelectual, afecta a nuestra memoria a corto plazo, a nuestra capacidad de toma de decisiones y, además, no es racional. En uno de los estudios se mostraron a varias personas imágenes de otros adultos y les pidieron seleccionar a aquellos con los que creían poder tener una atracción romántica, como si fuera una web de citas. El dolor emocional no se mitigó cuando a los sujetos de estudio se les comunicó que los perfiles que les habían rechazado eran falsos, o cuando se les decía que pertenecían a grupos como el Ku Klux Klan. El dolor estaba ahí, permanecía contra toda lógica, incluso sabiendo que el rechazo era falso y provocado.

Es más, el cerebro apenas es capaz de recrear dolor físico, cuando pensamos en una experiencia físicamente dolorosa, generalmente no somos capaces de evocar de nuevo ese dolor. Sin embargo, cuando la experiencia fue emocionalmente dolorosa o embarazosa, el cerebro activa la misma respuesta y es posible incluso experimentar los mismos efectos rememorando la experiencia traumática de rechazo.

viernes, 21 de julio de 2017

Colchones

"Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver." Proverbio judío

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins)

Cuando estaba haciendo el Camino de Santiago Primitivo comprobamos que las vertientes menos conocidas del Camino de Santiago suelen tener infraestructuras más modestas, nada que ver con el Camino de Santiago Francés, por ejemplo, supongo que el más frecuentado.

Tras una de las jornadas más duras, con ya varios días de cansancio acumulado en hombros y piernas, llegamos a una pequeña aldeita cuyo albergue estaba situado en una ladera, con un paisaje espectacular de fondo. En las fotos que había visto antes del viaje, ese albergue parecía modesto pero cuco, en persona era un poco menos atractivo.

Nada más entrar en el cuerpo principal de la pequeña edificación, la sala de las literas, vimos mucho barro y moscas. O los anteriores peregrinos no lo habían dejado nada bien, o la dejadez era evidente desde hacía días o semanas (nada que ver con lo mostrado en las fotos). La ducha daba reparos, por ser eufemistico. Y por la noche, en la litera de abajo, veía un montón de bichitos negros corretear en el colchón de arriba cada vez que la chica que dormía en la parte alta de la litera se movía.

Tampoco pudimos hacer nada, no había más en 10 km a la redonda, y andando, con ya unos cuantos kilómetros en las piernas, no es fácil decidir dejar algo estable y conocido por algo que no sabíamos si iba a estar igual. Y estaba tan cansado que, a pesar de mi animadversión por insectos varios, simplemente me puse de lado para no ver el colchón de arriba.

No es un negocio, funcionan con la voluntad, creo recordar que tenían establecido un precio voluntario de 3 euros para pagar mantenimiento, luz y agua. Las fotos que pusieron eran cucas por el mero prestigio, no por el dinero.

Pensándolo en retrospectiva, y siempre desde el ocio, más de un hotel o de un restaurante, me ha decepcionado después de ver que la realidad tenía poco que ver con las fotos (y ellos si tienen un afan lucrativo). ¿Cómo no sera a mayor escala con negocios más importantes? ¿O entre empresas cuando se mueven millones de euros?

El estudio que comentaba el martes, más allá de lo anecdótico del estudio y de las imágenes, arroja una conclusión interesante, es posible entrenar nuestra capacidad analítica y crítica para detectar estos fraudes. Y es importante en varios sentidos, tanto en lo personal, como ante responsabilidades laborales.   

martes, 18 de julio de 2017

Imagenes manipuladas

“Lies sound like facts to those who've been conditioned to mis-recognize the truth” DaShanne Stokes

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 25 segs)

Estos días está siendo noticia un estudio sobre la capacidad de la gente para advertir manipulación en las imágenes que vemos online. Ya comentaba la semana pasada que hay que ser muy analíticos porque nuestro cerebro tiende a engañarnos. ¿Y cuando intentan engañarnos desde fuera?.

El estudio, publicado en la revista Cognitive Research: Principles and Implications, expuso a voluntarios a una batería de 10 imágenes distintas, la mitad de ellas sin manipular, y la otra mitad manipuladas de alguna forma (añadiendo elementos, eliminándolos, alargando los existentes, etc). De la base de 707 participantes se infiere que sólo podemos detectar, de media, un 60% de las imágenes manipuladas, y tan sólo podemos encontrar el elemento exacto manipulado en un 45% de las ocasiones.

La autora, Sophie Nightingale, habla de la importancia de este estudio en un momento en el que la tecnología nos bombardea con imágenes constantemente y estamos expuestos a fuentes manipuladas. Cualquiera puede ser víctima de una noticia falsa e, incluso, modificar los recuerdos que tenemos manipulando el material gráfico disponible.

En otro experimento posterior se indicó a los nuevos participantes algunas pautas para encontrar las manipulaciones, y aunque apenas mejoró la detección de imágenes manipuladas hasta el 65%, los participantes fueron capaces de señalar con mayor precisión los elementos manipulados, lo que, a juicio de los autores, significa que unas pautas más focalizadas ayudan a detectar en qué formas somos manipulados, y que hay que incidir en encontrar métodos que mejoren la percepción de estar siendo manipulados.

viernes, 14 de julio de 2017

Sombrero gris

"Ningún hombre es lo suficientemente sabio por sí mismo." Platón

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs)

A raíz del post del martes, me ha llegado algún mensaje en el que me señalaban que había hecho mucha incidencia en el sobrero negro intentando explicarlo más detalladamente. Y, efectivamente, es la postura que suelo tomar de forma natural.

En el día a día no suelo lleva la contraria a casi nadie, cada uno tiene su punto de vista y suelo tener bastante empatía al respecto. Pero en el entorno laboral sí suelo ser un poco más crítico con las cosas que no veo del todo claras, y eso me viene por formación. Me gusta empaparme en datos (también me gusta "llevar" el sombrero blanco) e, inevitablemente, me lleva a cuestionar lo que veo, es mi trasfondo científico el que manda ahí. Digamos que lo mio es un sombrero gris.

Si en mi día a día no soy crítico, y mi científico interior se queda calladito, ¿por qué serlo en proyectos laborales? Soy plenamente consciente de que el cerebro nos hace trampas de forma instintiva y es prioritario parar y analizar.

Mi postura es totalmente constructiva, y si ya hay otro crítico en el grupo, me posiciono más en el lado de buscar soluciones creativas, pero considero necesario que haya siempre alguien que busque los puntos débiles, porque es mejor buscarlos cuando todavía hay solución en una fase inicial que tener que apresurarse cuando ya es tarde y el proyecto peligra, o ya hemos invertido demasiado y dar marcha atrás supone un sacrificio.

Es un poco la filosofía del "décimo hombre", esta regla que se popularizó en la película "Guerra Mundial Z" como un sistema de la inteligencia israelí que les salva inicialmente del desastre y se basa en que si hay 9 personas de acuerdo en algo, la décima debe dudar y cuestionar. Nada puede pasar por alto, incluso cuando parece evidente que no hay peligro. No hay indicios de que realmente usen esa regla, pero sí he leído que suelen tener equipos que analizan tesis improbables con una finalidad parecida. La idea es anticiparse a los problemas antes de que surjan, incluso cuando todo parece ir bien.

martes, 11 de julio de 2017

Seis sombreros

"La curiosidad y el afán de resolver dilemas constituyen el sello distintivo de nuestra especie" Carl Sagan

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 25 segs)

En las tomas de decisiones grupales, en las que hay que debatir un tema, es difícil llegar a un acuerdo común, especialmente si el número de asistentes es alto. Jeff Bezos instauró la regla de las dos pizzas, si una reunión necesita más de dos pizzas para comer es que hay demasiada gente, precisamente para evitar grandes reuniones improductivas.

Pero incluso en pequeños grupos hay situaciones en las que se llega a un punto muerto por la incapacidad de llegar a entendimientos. Habrá ocasiones, especialmente en negociaciones económicas, en las que la mejor decisión es simplemente levantarse de la mesa, pero dentro de la misma empresa eso no es tan fácil, ni recomendable.

Para llegar a puntos de acuerdo el psicólogo Edward de Bono ha diseñado un sistema en el que prima una especie de empatía a la hora de exponer nuestra ideas. El sistema de los seis sombreros establece unas reglas para aportar ideas a la reunión de forma ordenada y coordinada. Se reparten seis sombreros de distintos colores, y cada color tiene asignada una función, que el portador del sombrero debe intentar desarrollar lo mejor posible.

El portador del sombrero blanco, por ejemplo, debe aportar datos y hechos concretos. Mostrar las facetas del problema más técnicas, sin opiniones propias.

El portador del sombrero rojo expone el problema desde el punto de vista más visceral, aludiendo a emociones y basándose casi en intuiciones.

El sombrero negro tiene un tinte un poco más peculiar y cuesta más definirlo. Responde al juicio negativo, y no significa que haya que ser negativo, ni poner pegas a todo, pero sí analizar el problema y buscar los posibles fallos para construir soluciones en torno a aquellas debilidades que hay que buscar a conciencia.

El sombrero amarillo es el contrapunto, se fija especialmente en lo positivo, y lo exterioriza. Se aísla de lo negativo, para presentar sólo en las ventajas.

El sombrero verde lleva a su portador a tener que esforzarse en el pensamiento lateral, a la búsqueda de alternativas más creativas, a lanzar ideas más creativas.

El sombrero azul lleva al pensamiento analítico sobre la propia reunión, si se está haciendo correctamente, cuando debe intervenir cada tipo de sombrero, recopilar la información que haya ido saliendo. Su función es la de un moderador.

Este sistema se puede usar de forma que cada asistente lleve un tipo de sombrero y se debata, cambiando el tipo de sombrero entre los asistentes para ir variando los puntos de vista. O bien se puede aplicar secuencialmente, todos usan el mismo sombrero metafórico a la vez, si toca actuar desde el sombrero blanco, todos los asistentes intentarán ser asépticos y si se usa el verde, todos creativos.

No hay sistema perfecto, pero existen opciones distintas que ir probando con distintos grupos para ver qué funciona y qué no funciona de cara a mejorar las decisiones que redunden en un mejor rumbo de la empresa.

viernes, 7 de julio de 2017

Construcción

"Ningún hombre es lo suficientemente sabio por sí mismo." Platón

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Antes del curso de certificación no tenía mucha idea de construcción. Apurando, no tenía tampoco mucha idea de instalaciones eléctricas más allá de la propia teoría estudiada en la carrera. Afortunadamente tengo disposición a aprender y he dado con gente que sabe mucho y de la que he exprimido lo que he podido.

En teoría para las instalaciones eléctricas no es necesario saber de construcción, los esquemas unifilares no entienden de muros, pero ayuda bastante a la hora de diseñar un proyecto completo, tanto en coste como en seguridad. Hay que dar un paso atrás y observar el conjunto, sobretodo si queremos saber por donde pasan físicamente los cables y así poder calcular su recorrido y la longitud total que necesitamos. En una vivienda unos cálculos mal hechos nos llevan a puñado de metros de más, que aumentan poco el coste, en un edificio completo la desviación supone cifras más contundentes (y ni hablar en instalaciones industriales de gran calado).

El otro día hicimos un ejercicio en CYPE, y a pesar de no haberlo usado nunca, avancé bastante gracias a que tengo nociones de Autocad y de diseño 3D. El ejercicio se basaba en un edificio, 2 plantas subterráneas y 5 plantas sobre el nivel de suelo, que serviría de vivienda a 18 familias, con dos locales y una veintena de plazas de garaje. Dado que iba a buen ritmo, el profesor me pidió que calculase también la salubridad y el estudio térmico. Tuve que estudiarme las respectivas normativas para anticipar que fallos iba a darme CYPE, que es muy completo, pero hay que saber qué se hace.

Manejar software siempre se me ha dado relativamente bien, pero tuve que hacer un par de consultas para tener nociones general de por donde hacer pasar los conductos de ventilación, o el hueco más idóneo para lanzar todos los cables que cruzaban desde el cuadro inferior hasta la planta más alta de todas. Ahora tengo algunos conceptos claros y conseguí diseñar todo el edificio en un tiempo más que aceptable. Es buena idea rodearse de gente que sabe.

martes, 4 de julio de 2017

CYPE

"La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad" Aristóteles

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 30 segs)

Llevo un par de semanas aprendiendo a usar el nuevo software de ingeniería que da nombre a este post, de la mano de Cype Ingenieros. Más que un único programa de cálculo, es un conjunto de varias decenas de ellos que abarcan todo lo necesario para el cálculo de instalaciones de un edificio en función de su uso, y cumpliendo la normativa de cada país (podemos elegir entre varios, pero sin duda el más completo es España dado que la desarrolladora es española).

Aunque la función principal de un ingeniero eléctrico debería ceñirse a las instalaciones eléctricas, lo habitual es que en una empresa de ingeniería pequeña o mediana también se encargue de climatización, salubridad, iluminación e, incluso, fontanería. Cype puede encargarse de eso.

Una de las partes más importantes a la hora de afrontar un proyecto es definir bien el edificio, es decir, usar unos planos buenos, con medidas precisas, e ir desarrollando los forjados, los cerramientos y los materiales de suelos y ventanas (hay un amplio catálogo para no tener que hacerlo manualmente) para que el programa pueda calcular donde están las roturas térmicas y los flujos de calor y aire. De nuevo, si las instalaciones son sólo eléctricas será innecesario, pero si ya incluimos climatización o salubridad, es de vital importancia conocer el edificio y los materiales de los que está hecho.

No es difícil, casi un juego, pero requiere de tiempo, organización y meticulosidad. El programa ya se encargará de indicarnos dónde no cumplimos la normativa y propondrá soluciones para solventarlo. Cuando el diseño esté acabado y se hayan corregido todos los errores, generará un presupuesto detallado, un plan de Seguridad y Salud y una memoria, ningún documento es perfecto, pero ayuda bastante para tener una base sobre la que trabajar.

viernes, 30 de junio de 2017

Competencia

 "An rud nach gabh leasachadh, 'S fheudar cur suas leis"
Trad: "Lo que no se puede evitar debe llevarse a cabo"
Proverbio Irlandés

(tiempo de lectura medio estimado, sin links:  1 min y 35 segs)

El otro día charlaba con un compañero que también jugó al rugby y me comentaba que antes de cada partido, por poco nivel que tuvieran los adversarios, salían nerviosos al campo. Eso mismo me pasaba en Irlanda cuando jugué algún partido, que a pesar de saber que partíamos con ventaja, salíamos dando saltitos, cardíacos, incluso cuando entre los compañeros de equipo había militares. Existía un riesgo inherente a la actividad y la adrenalina se disparaba.

Antes de cada "partida", de cada momento en el que se compite, hay cierta tensión, especialmente si hay algún tipo de riesgo físico, pero también cuando podemos jugarnos algo más emocional, bienes o aspectos de nuestro futuro. El adicto al juego no lo hace por la posibilidad de llevarse dinero, la adicción es al riesgo, a competir contra otros o contra la casa.

Sobre el experimento que comentaba el martes, he participado en algunos parecidos, no tanto enfocados a la gestualidad de los ganadores y de los perdedores, sino a las dinámicas de grupo. En mi caso siempre suelo empezar con el ánimo de colaborar más que de competir, si ambos podemos ganar con poco riesgo, ¿para qué arriesgarse a perder todo por un pequeño margen extra de ganancia? La suma de las ganancias de ambas partes suele superar a las ganancias que obtiene uno solo si acapara la recompensa. Obviamente hay veces que si el entorno no está por colaborar, hay que remangarse y meterse en el barro, soy conservador pero no niego que disfruto con algo de riesgo si me veo en la tesitura de tener que hacerlo. Al fin y al cabo, a veces no hay elección y lo mejor es saber adaptarse y hasta hacerlo tuyo.

martes, 27 de junio de 2017

Sonrisa

"El hombre sabe mucho más de lo que él entiende."  Alfred Adler

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 35 segs).
 
En la University of Southern California han llegado a una conclusión curiosa sobre el gesto tras la victoria o la derrota. Según ellos, una persona que sonríe al ganar, tendrá menos oportunidades de ganar la siguiente competición contra el mismo oponente.

Para el experimento se ha usado una de las dinámicas de grupo ya trilladas en el estudio sociológico. Se enfrenta a dos sujetos, y se les ofrece un dinero con dos opciones. Dividir o quedárselo todo. Si ambos deciden dividir, ambos se llevan una parte. Si ambos deciden quedárselo todo, no ganan nada ninguno. Y si uno opta por dividir, y el otro por quedárselo todo, es este segundo individuo el que se lo lleva todo.

En el estudio del primer párrafo se enfrentó a los dos concursantes mediante Skype y se grabó las reacciones de ambos. Y el ganador que tendía a sonreír tras la victoria tenía más tendencia a ser visto de forma agresiva en el futuro y sus ganancias se reducían. Sin embargo, el perdedor que sonreía parecía ganarse una imagen de persona dispuesta a colaborar y en general tendía a aumentar sus ganancias. El estudio se realizó usando big data.

Aunque en el resumen de la investigación, y en general en los experimentos que usan está dinámica de "split/steal", se habla como si realmente fuese una competición, no tiene mucho sentido en el terreno deportivo. Realmente es una herramienta de estudio sociológico que se puede aplicar al resto del espectro, en el día a día, para valorar la cooperación en el grupo. A veces parece que estos estudios quedan muy lejanos del mundo empresarial, pero el buen manejo de las emociones de un equipo puede hacer que marque la diferencia.

miércoles, 14 de junio de 2017

Paréntesis

 "Yo era entonces un idealista de cátedra...." Leopoldo Alas Clarín

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 50 segs)

Ayer no pude publicar, y la situación apunta a que me será muy difícil hacerlo esta semana y la próxima. He sobrestimado la longitud del día.

Actualmente tengo activos cuatro procesos de selección. Dos de ellos implican exámenes tipo oposición donde se valora el nivel de Inglés y el estudio del temario facilitado en la convocatoria, para los que estudio una media de 5 o 6 horas cada mañana. Por las tardes estoy realizando un curso de Instalaciones Eléctricas de Baja y Alta Tensión que me lleva otras 6 horas, más otras 2 horas en total de transportes de un lugar a otro, y a casa. Estoy desarrollando la habilidad de comer mientras camino por la puerta del Sol sorteando turistas.

Obviamente el blog, y construir una imagen digital medio decente, es una meta importante, pero lo primero es el trabajo, o la posibilidad de obtener uno. Y no me puedo permitir aflojar el ritmo, o empobrecer la eficiencia con menos horas de sueño o ejercicio, ya recortadas, porque estos procesos tienen mucha afluencia y competir es una necesidad, especialmente cuando hay candidatos que se pueden dedicar a prepararse a tiempo completo.

En paralelo, estoy intentando construir dos nuevas relaciones de amistad con personas que han vivido gran parte de su vida en Inglaterra y que suponen un salto para mi nivel de Inglés. Aunque puedo mantener conversaciones fluidas, noto que la ausencia de una práctica consistente me hace estar menos ágil cuando surge la oportunidad de hablar con alguien. No busco un profesor, aunque estoy seguro de que hay margen para aprender, sino alguien con quien irme de cañas y hablar en un ambiente distendido para volver a coger ritmo y depurar mi acento (a juzgar por experiencias recientes, demasiado irlandés). Si alguien puede/quiere echarme una mano en esto, ya sabéis mi correo (mmonzonmoreno@hotmail.es).

Por tanto, y aunque no me siento del todo cómodo con la decisión, debo priorizar y el blog quedará relegado a un segundo plano hasta que haga los exámenes. El 27 de junio volveré a escribir, espero veros de vuelta.




viernes, 9 de junio de 2017

Horizonte

"Cuando lo hayas encontrado, anótalo" Charles Dickens

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 45 segs)

No es que me atraiga especialmente el tema de los aviones militares, asunto que protagonizó el post del martes pasado. Es más, puede que haya algún error de bulto porque mis conocimientos están ahí, pero son limitados, y sin tiempo para ampliarlos. Va la disculpa a los que saben del tema a fondo.

La idea real, y he recibido algunos emails preguntando, era otra. Por un lado, evidenciar las no siempre bien planificadas estrategias a largo plazo. Construir un porta-aviones que requiere de aviones de despegue vertical, de los que España no tiene ningún programa propio, ni participa en ellos, es una temeridad estratégica. Me consta que para tomar ciertas decisiones tenemos que ajustar los presupuestos (y hablo en general), si la opción ideal cuesta 90, pero sólo tenemos 70, y no podemos conseguir ni un céntimo más... lo más común es pensar en corto plazo y que sean los que vengan después los que asuman las limitaciones. 

Por otro lado quería hablar de la capacidad de negociación, que desemboca en el mismo punto. No es lo mismo comprar 12 aviones, que comprar 60. Y no se busca la rebaja de precio, si no controlar el mantenimiento (que en la vida útil de un avión puede duplicar el coste inicial de este) y los detalles de desarrollo que permitan estudiar la tecnología, añadir conocimientos formando técnicos específicos o generar industria propia que pueda afrontar ese mantenimiento. Al igual que en el párrafo anterior, lo deseable es pensar a largo plazo, aunque la tendencia es quedarse en el corto y pagar menos de inicio y que sean los de después los que se enfrenten a las limitaciones.

En algún proyecto que he realizado contemplaba opciones previsibles a largo plazo, y ni otros compañeros, ni el cliente, han aceptado el sobrecoste. Pensar en 10 o 15 años es difícil cuando el desembolso se hace hoy. Obviamente el cliente manda y sin el apoyo unánime de los compañeros, no se suele discutir con quien paga, pero a veces cuesta no echar la vista al horizonte.

(Nota posterior: A veces el horizonte emociona y asusta a partes iguales.)

martes, 6 de junio de 2017

F-35

"Quien desea luchar, debe primero saber el costo" Sun Tzu

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs)

España se plantea comprar 60 unidades de F-35, el avión de combate de EEUU. Aunque las necesidades más prioritarias serían sólo 12 para la armada dado que la configuración F-35B tiene capacidad de despegue vertical, como los actuales Harriers a los que habrá que jubilar pronto, que navegan sobre el "Juan Carlos I".

Tras dar de baja el portaaviones Principe de Asturias en 2013, sólo se dispone de este modelo de "portaaviones", que realmente es más un buque de guerra anfibio con una pista de aterrizaje pensada para helicópteros y que no permite el despliegue de aviones de combate convencionales. Por eso se habla de necesidad de adquirir el F-35B, cualquier otro modelo de avión de combate dejaría sin portaaviones operativo a la armada española.

Si la necesidad es de 12 unidades, ¿por qué comprar 60? Su competidor comercial directo es el Eurofighter, programa en el que España tiene intereses particulares y del que forma parte. Aunque nos interesa para conseguir paquetes de trabajo y a nivel económico es más rentable (ya hemos invertido bastante, aunque parezca un caso de sunk cost fallacy), algunos analistas dicen que es poco recomendable basar el ejercito de aire en un sólo modelo. Y si se compran 60 unidades la capacidad negociadora es mayor que si se compran sólo 12, buscando más que una rebaja en el precio de compra, una mayor capacidad de control sobre el funcionamiento del propio avión y su mantenimiento.

Además, en el apartado operativo, cada modelo tiene sus propias ventajas, incluso contando con que el Eurofighter es de cuarta generación y el F-35 de quinta. Varios países ya compaginan ambos modelos, o planean hacerlo, dando más fuerza a la idea de los analistas de lo idóneo de diversificar.

viernes, 2 de junio de 2017

Eje

"El futuro, al igual que la estabilidad, no es algo que se pueda dar, se tiene que construir" Thomas Jefferson

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 30 segs) 

Que me gusta el transporte ferroviario es sabido para cualquiera que se pase por aquí de vez en cuando. De hecho hace unos meses intenté entrar en ADIF en una oferta de empleo público, con la idea de ir moviéndome dentro y acabar gestionando transporte ferroviario. No quedé mal en el proceso, pero no lo suficientemente bien como para entrar en el cupo de los que hicieron el curso para ingresar.

Sin embargo, creo que es muy difícil tener beneficios con este tipo de transporte. Sí, mueve mucha mercancía de golpe, pero entre centros de distribución, y luego sigue haciendo falta camiones que lo distribuyan localmente (costes que hay que sumar a la factura final de transporte). Y sólo hablando de beneficios anuales. Si tenemos que tener en cuenta el amortizar la obra, que es mucho dinero, y más en regiones montañosas, la opción por tren es difícilmente defendible desde el punto de vista exclusivamente económico.

Una de sus grandes ventajas es la capacidad de crear ejes comerciales, articula y dinamiza regiones enteras precisamente por su capacidad de mover personas y mercancías por la misma infraestructura, sin retenciones y sin apenas incidencias (la seguridad casi absoluta es muy cara). No será del todo rentable directamente, pero los efectos colaterales son más tangibles. Si España puede optar a conectar dos corredores a la banana azul, no debería dejar pasar la oportunidad.

martes, 30 de mayo de 2017

Banana azul

"The only way to be sure of catching a train is to miss the one before it." Gilbert K. Chesterton

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs)

La banana azul es término acuñado por un grupo de geógrafos franceses y comprende una zona determinada dentro de Europa, concretamente desde un punto medio de Inglaterra hasta Milán, describiendo una curvatura que ha servido para atribuirle tan curioso nombre frutal. Este corredor discontinuo, y altamente urbanizado, suscita mucho interés para autoridades y empresarios. No en vano es una de las zonas más industrializadas, con más dinero y población de Occidente. Un lugar histórico por el que habitualmente han circulado mercancías y personas convirtiéndolo en un eje comercial de gran importancia.

Existen otros equivalentes que quieren competir en importancia, la banana dorada, por ejemplo, con un gran peso en el sector de las IT, pero el volumen potencial de consumidores es menor. Y ahí está el punto importante por el que el acceso a la banana azul es esencial para cualquier país europeo, por el potencial incremento en sus ventas.

Europa está incrementando las redes de ferrocarril para cohesionar y hacer más eficientes las distintas redes nacionales y así poder crear una red supranacional que permita un mejor intercambio de bienes y servicios a nivel europeo. Aunque no siempre es rentable directamente en términos económicos como medio de transporte debido a la gran inversión que requiere, ayuda a dinamizar las zonas que conecta.

Y aquí es donde entra la oportunidad de España. Actualmente hay dos corredores proyectados en los que se avanza menos de los que los empresarios querrían. Uno de ellos desde Algeciras, pasando por la costa mediterránea española y francesa, hasta llegar a paises como Rumanía, y otro que vendría desde Portugal y conectaría la zona norte de España, Oeste de Francia y llegaría hasta Mannheim, Alemania. Ambos corredores se conectarían en Algeciras y Madrid, esta última fuera del recorrido natural de ambos proyectos pero como nexo y plataforma de unión logística como gran nodo industrial. Los dos corredores conectan gran parte de las zonas más industrializadas de España, y los dos acaban conectando con la banana azul.  


viernes, 26 de mayo de 2017

EPI's y responsabilidad colectiva.

"Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca." Proverbio Serbio

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 45 segs)

Los Equipos Protección de Individual (EPI's) son una de las medidas básicas en el Plan de Seguridad y Salud. Los EPI's comprenden desde complejos sistemas autónomos con filtración de aire hasta un sencillo par de guantes de lona, todo aquello que el operario debe utilizar para reducir los riesgos señalados en el Plan de Seguridad y Salud. De nuevo, no todos las tareas son iguales, no lleva la misma equipación un operario que trabaja con pintura pulverizada que un operario que está colocando tubos en una zanja, y cada uno debe llevar medidas de seguridad adecuadas a su labor.

En este caso no he tenido la suerte de trabajar a ambos lados, pero he hablado con operarios que se quejan de que su jefe les obliga a ponerse los EPI's, que a veces son incómodos para trabajar, y estaban convencidos de que su insistencia sólo respondía a una demostración de poder. Y no dudo de que a veces responda a esa razón, pero he hablado con encargados de obra que me confesaban ponerse pálidos cada vez que un operario se ponía a trabajar sin el casco, los guantes y la línea de vida, porque en caso de accidente, si el operario no lleva las EPI's necesarias, la responsabilidad es del propio encargado.

Parto de la base de que entiendo que, por ejemplo, ponerse gafas y guantes para hacer un taladro en una pieza puede ser un inconveniente en pleno verano, donde se suda y todo parece sobrar incluso en naves climatizadas. Lo traslado a la vida doméstica y poca gente conozco (o ninguna) que se ponga guantes y gafas anti-impactos para hacer un taladro en su pared. Pero también entiendo que el empresario, a través de sus delegados o encargados, insista en que lleven esas protecciones dado que la responsabilidad final recae en él.

Y, sobretodo, entiendo la sensación del proyectista de responsabilidad colectiva. Tuve un profesor de proyectos que todavía, 20 años después, recordaba vividamente el momento en el que un operario falleció en una obra que dirigía él. Y decía sentirse culpable a pesar de que se había seguido toda la reglamentación y tomado las precauciones posibles, que no se lo deseaba ni a su peor enemigo.


martes, 23 de mayo de 2017

Plan de Seguridad y Salud

"No midas el trabajo hasta que el día termine y la labor esté hecha" Elizabeth Barrett Browning

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 50 segs)

En el curso que estoy haciendo por las tardes se trata de formarnos para ser capaces de redactar proyectos en el sector eléctrico y, como van de la mano, se comparten muchos puntos con el sector de la construcción. Uno de los más importantes es quizás la elaboración de un Plan de Seguridad y Salud (En adelante PSS), dado que es necesario para la apertura de un centro de trabajo o de reanudación de la actividad después de efectuar alteraciones, ampliaciones o transformaciones de importancia.

El PSS lo tiene que elaborar el contratista y lo tiene que aprobar el coordinador de seguridad y salud en la fase de obra. Los requisitos están definidos en el RD 1627/1997 y una de sus funciones esenciales es la de identificar los peligros que pueden darse en el lugar de trabajo y las medidas preventivas que se deben tomar para paliarlos en la medida de lo posible.

Es importante tener un proyecto bien laborado y un PSS completo y consistente para evitar accidentes e incidencias. Nadie quiere accidentes; ni los trabajadores, ni los promotores, ni el proyectista.

Uno de los puntos más técnicos y menos "administrativos" que requiere de una colaboración estrecha entre los operarios y el coordinador de seguridad y salud, es la identificación en cada unidad de obra, y en cada tajo, de los posibles peligros. Se analiza cada función y se incluyen desde los más leves como caídas al mismo nivel, hasta los más peligrosos e improbables como el volcado de maquinaria pesada. Es necesario tener en cuenta cómo se realiza el trabajo y que peligros inherentes hay en ese proceso (no es lo mismo poner una luminaria a 12 metros de altura, que excavar una zanja). Aunque lo habitual es que la misma persona haga el estudio para identificar los riesgos y proponga las medidas preventivas, es hasta tal punto importante que existen especialistas en determinar los posibles riesgos en cada zona de trabajo y especialistas encargado de proponer medidas preventivas.

Existen multitud de guías en Internet para elaborar este documento, aquí y aquí, por ejemplo. Se reducen la incidencias, aumenta la seguridad y a la larga se recupera la inversión de hacer las cosas de la manera correcta.

viernes, 19 de mayo de 2017

Big data

 "La ciencia se construye a partir de aproximaciones que gradualmente se acercan a la verdad." Isaac Asimov

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 25 segs)

Hace un par de semanas estuve en una charla sobre Big Data y, sin duda, la parte más interesante fue la relativa al Machine Learning. Antes se usaba estadística, se cogía una pequeña muestra de todos los datos disponibles, y se extrapolaba al resto, eso conlleva errores estadísticos por escoger mal la muestra, por ejemplo. O a estar más limitados a la hora de recabar los datos. Es el futuro, incluso teniendo en cuenta la idea que dejaba caer el martes: los primeros intentos suelen ser bastante imprecisos, pero los resultados van mejorando poco a poco y automáticamente.

En Big Data no se analizan pequeñas muestras sino que se analizan todos los datos disponibles. Y hablamos de muchos datos, cada paso que damos, especialmente si usamos medios telemáticos, queda registrado como dato. La primera limitación obvia es la de controlar esas cantidades ingentes de datos.

Y es donde entra en juego el término Machine Learning. Me he apuntado a un curso online del tema por la Universidad de Stanford. El problema es que he sobreestimado mi capacidad de reunir tiempo para ello, y me es imposible seguir semana a semana las varias horas que piden de trabajo, así que he quedado como oyente, sin opción a título, pero con más flexibilidad para revisar y trabajar en el material disponible.

Como al final los títulos cuentan en el CV, intentaré sacármelo más adelante, pero de momento voy a ampliar mis conocimientos. Aunque en principio parezca quedar fuera de mi perfil, a mi parecer puede ser un buen enlace, incluso con conocimientos básicos, entre la ingeniería, la programación y el MBA. Una especie de Oficina Técnica de Proyectos con capacidad de obtener información más precisa.

martes, 16 de mayo de 2017

Machine Learning

 "Los ordenadores son inútiles. Sólo pueden darte respuestas" Picasso

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 10 segs)

Machine learning es un término al que vamos a tener que acostumbrarnos en breve. Se trata de la capacidad de las máquinas de aprender por ellas mismas. No significa que una tostadora pueda rebelarse, pero sí que un software de Inteligencia Artificial pueda hacer funciones más allá de las que tenía programadas en un principio.

La Inteligencia Artificial convencional está acotada por la inteligencia del programador, es decir, un sistema sólo puede tomar decisiones que previamente estaban parametrizadas y programadas de fábrica. Por ejemplo, una Inteligencia Artificial puede decidir bajar las persianas automáticamente en una oficina si el sol pudiera ser molesto para el usuario, aunque la decisión la toma basándose en la hora que es, en si el clima es soleado y en si hay gente en la oficina, no es una decisión que tome el sistema, la decisión la ha tomado el programador y ha dejado marcadas las condiciones de antemano. Sólo ha tenido que instalar unos sensores de luminosidad, de presencia y un reloj para ver cuando se cumplen esas condiciones.

Machine learning da un paso más. Igual que en el ejemplo anterior, el sistema sólo tiene opción de bajar y subir las persianas, pero en lugar de un sistema rígido de condiciones en el que si los sensores mandan los datos concretos se bajan las persianas, dispone de un algoritmo. Este algoritmo acumula datos en una base de datos y los analiza, el programador no le dice en qué condiciones debe bajar las persianas, pero el algoritmo le indica que tome nota de cuándo los usuarios bajan las persianas manualmente, y en qué condiciones, para intentar replicarlo en el futuro. Los primeros intentos serán muy inexactos porque no tendrá suficientes datos para trazar patrones, pero a medida que los usuarios vayan utilizando las persianas de forma manual, o corrigiendo el comportamiento del sistema (por ejemplo, subiendo las persianas si las ha bajado cuando no era necesario), aumentará el número de datos a analizar, el comportamiento será mucho más preciso y se adaptará a cada oficina, porque no todas están localizadas en el mismo punto, ni sus usuarios tienen las mismas preferencias. Un buen algoritmo incluso podrá adaptarse a cambios estacionales, a distinguir a los usuarios en función de sus rutinas y ofrecer un servicio personalizado, etc.

Este ejemplo es sencillo ya que hay pocas variables, las funciones son sencillas y el usuario puede determinar muy claramente sus opciones. Una buena programación convencional podría simular un sistema de Inteligencia Artificial avanzado de grandes prestraciones, que tome múltiples decisiones y elija, todavía en función del criterio del programador. ¿Pero qué sucede cuando hay millones de datos y opciones cruzadas? Allí donde el análisis estadístico y las limitaciones de un equipo de programadores tiene su tope, el machine learning se impone y se sofistica día a día, y su uso del big data es la llave para una Inteligencia Artificial más autónoma que ofrezca mejores servicios.

viernes, 12 de mayo de 2017

Streisand

"Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen." Oscar Wilde

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 35 segs) 

El lanzamiento de las zapatillas de Nike capaces de acercar al corredor al límite de las dos horas ha causado debates en los círculos deportivos que frecuento y los blogs que he consultado. En casi todos se obvia la proeza y se critica la campaña mercadotécnica de fondo.

El efecto Streisand, llamado así por el dudoso honor de la actriz Barbra Streisand de hacerlo popular, viene a decir que cuando alguien intenta censurar una información, suele tener un efecto contrario. El intento fracasa y recibe más eco precisamente por ese intento de censura. Muchos periodistas y corredores profesionales han criticado las zapatillas, picando en la provocación de la marca deportiva al llamar Maratón a algo que no lo era estrictamente. Y seguramente ello provoque que el producto llegue a oídos de más gente que si Nike hubiera hecho una campaña publicitaria convencional. Parecido al dicho de Oscar Wilde que abre el post de hoy.

No me cabe duda de, como corredor (muy) amateur, que este verano voy a ver a bastantes corredores igual de (muy) amateurs que yo, con unas deportivas de 250 euros que son capaces de hacer que profesionales arañen unos segundos a sus tiempos. Pero que son inútiles para gente que ya no sólo es incapaz de hacer un tiempo decente en una Maratón, si no que no son capaces de acabar los más de 42 kilómetros de la prueba. Lo que en un principio parecía marcar un público objetivo de profesionales, va a tener un caladero de consumidores en los, infinitamente más numerosos, principiantes. Y eso es todo un éxito de la campaña de Nike.

Personalmente seguiré tirando de deportivas Asics o Mizuno de un par de temporadas anteriores, con precios inferiores al 50% de las de la temporada actual, que para los tiempo que hago yo y donde los hago, no necesito una gran tecnología ni un diseño a la última.


martes, 9 de mayo de 2017

2 horas

"Estoy feliz por ser parte de la familia Nike". LeBron James

(tiempo de lectura medio estimado: 1 min y 45 segs)

Hace unos días el medallista olímpico Eliud Kipchoge, de la mano de Nike, batió el record de tiempo de una prueba de Maratón. Corrió los 42.195 metros de distancia en 2 horas y 25 segundos. Hasta ahora el mejor tiempo era de 2 horas, 2 minutos y 57 segundos. Recortar más de dos minutos es toda una proeza y aunque no bajaron de las 2 horas como quería el organizador del evento, el corredor ralentizó su ritmo en el último tercio de la carrera, es sin duda toda una promoción para las zapatillas que se presentaban. 

Era necesario que alguien muy preparado corriese un tiempo espectacular, de hecho hubo tres corredores que lo intentaron y sólo acabó uno, pero el protagonista no era el corredor. Nike ha invertido mucho tiempo y dinero en esas zapatillas, verdaderas protagonistas de la noticia, algunos incluso piensan que supone una ventaja que roza la ilegalidad, un dopaje tecnológico. El running, o salir a correr, es un negocio lucrativo para Nike, empresa que maneja ingresos de varias decenas de miles de millones y que está enfocando su negocio al nuevo deporte de moda.

A pesar de que, de momento, nadie se ha atrevido a censurar el propio calzado, lo cierto es que este tiempo no va a contar como oficial y el record a batir seguirá manteniéndose en 2 horas y casi 3 minutos. El motivo es que la distancia se recorrió en condiciones muy preparadas, con un grupo de fondistas que protegían a Kipchoge, con un coche eléctrico llevando un panel que cortase el viento, con avituallamiento constante y todo los apoyos que uno se pueda imaginar. No se puede quitar mérito a la proeza, por primera vez se ve la barrera de las dos horas al alcance de la mano, pero se hizo en condiciones de laboratorio.

Por tanto, el tema de esta semana, que en principio podría parecer motivacional, tiene más que ver con la tecnología. O con la mercadotecnia, ya que las zapatillas protagonistas de la historia saldrán al mercado en Junio.

viernes, 5 de mayo de 2017

Sunk Cost Fallacy

"Al bar al principio, hay que echarle billetes" Fermín Trujillo, personaje de la serie La que se avecina.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 3 min y 15segs)

Esta semana el post con más peso es sin duda el de hoy. El martes comentaba que muchos emprendedores se estrellaban en sus negocios por culpa de una falta de formación específica a la hora de gestionar y analizar proyectos de viabilidad de negocio. La primera vez que me di cuenta de esta situación fue con el boom de los cigarrillos electrónicos y que abrieran 4 tiendas en la misma calle en un plazo de 6 meses. Ninguna llegó a cumplir el año, y no se en que pensaban aquellos que decidieron abrir la tercera y la cuarta tienda. Es especialmente importante cuando te juegas tu dinero y tu tiempo, pero también se da con cierta frecuencia en grandes empresas cuyos directores de proyecto no siempre entienden un análisis de viabilidad.

En este caso he tenido la suerte de trabajar directamente en casi todos los eslabones. He trabajado a pie de calle haciendo encuestas. He analizado datos que otros han tomado para mi. He cocinado estadísticas con datos que otros han analizado para mi. Y finalmente, he elaborado informes de proyectos basándome en estadísticas que no había hecho yo, y de las que no había controlado el origen de las fuentes. Sólo me faltaría el de director de proyecto que recibe ese informe, y espero en algún momento de mi carrera poder estar en ese papel.

En cada uno de los pasos se van perdiendo irremisiblemente datos. Cuando haces una encuesta, por ejemplo, no es lo mismo que alguien afirme muy rotundamente a que tarde unos segundos en contestar, a pesar de que en la casilla vas a marcar un "sí". Por muy bien que se diseñe una encuesta, el tener que cuadrar todo en preguntas rápidas de múltiples opciones, habitualmente sin opción a matices, permite una mayor recogida de datos en poco tiempo, pero a costa de su calidad. O no es lo mismo enviar a medir distancias a alguien cuidadoso, que a alguien que lo hace rápido pero no es preciso.

Siempre que me he situado en los eslabones más cercanos a la decisión final y he tenido que realizar informes, he optado por presentar el análisis bajo tres escenarios. Uno particularmente negativo en el que el entorno empeora, uno neutro en linea con las tendencias actuales y uno positivo donde el entorno mejora. Justificando, con números y estadísticas, que si en cada escalón previo que ha traído la información hasta el punto actual se ha podido cometer errores de apreciación, es necesario asumir esos errores e incluirlos en un análisis. Para bien o para mal.

Al final el que tiene que valorar el riesgo es el que se juega su dinero, o su puesto, y es el que decide cual de los hipotéticos casos le parece más plausible o adecuado. No es fácil, ni siquiera con formación, pocos vieron la crisis de las hipotecas subprime hace una década, y que todavía da coletazos, por ejemplo.

Alguna vez no me ha quedado más remedio que recomendar a alguien que desista, que ni siquiera el análisis más optimista puede aguantar decisiones irracionales. Es difícil de asumir, y más para los que somos "corredores de fondo", pero solemos caer en la "Sunk Cost Fallacy", algo así como "Falacia del Coste por el Desagüe".

Esta teoría afirma que el impulso es seguir manteniendo el esfuerzo tras haber dedicado muchos recursos, esperando que al final haya un retorno positivo y compense todo el tiempo y/o dinero dedicado a un proyecto ( y da igual lo que sea, un negocio, una relación personal, incluso un flirteo, etc.). A veces, y sólo tras haberlo estudiado cuidadosamente, lo mejor es asumir que no va a haber un retorno de nuestra inversión y salir de esa situación antes de seguir empleando unos recursos que no podemos malgastar.

martes, 2 de mayo de 2017

Análisis de negocio

"Dile a Michael que lo hice por negocio, yo siempre lo quise" Salvatore Tessio, película "El padrino"

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 40 segs) 

Una de las grandes carencias entre los emprendedores es su formación en el sector más "económico" de sus negocios. Es decir, la idea la tienen clara, sobran las ganas de trabajar y consiguen financiación, aunque sea arriesgando todo su patrimonio, pero falla un análisis previo del negocio, su viabilidad. Si el tema de la pasada era la muerte por éxito, esta semana toca la muerte por fracaso.

El tema no se ciñe exclusivamente a negocios a baja escala, una tienda de barrio o una pequeña empresa de reformas, aunque sean los que sufren especialmente esa ausencia de conocimientos. Aunque en algunas escuelas técnicas existan asignaturas de economía o proyectos en el temario de las ingenierías, muchos ingenieros salen (salimos) sin mucha idea de cómo plantear un buen análisis de negocio, la formación está más dirigida a calcular los costes en un entorno industrial que a analizar tendencias o viabilidad. Y luego toca enfrentarse a datos que no sabemos manejar y, con prisas o dead-lines próximos, a firmar sin revisar lo que otros departamentos han hecho.

En un análisis medianamente importante intervienen varios agentes: Posibles encuestadores con trabajo de campo, analistas que cocinan los datos, economistas que los interpretan y el proyectista que lo encajan en el plano general. Ingeniería o Dirección de Proyecto no tienen porque saber interpretar todos los ratios, o conocer todos los sistemas de análisis, pero dado que es el responsable final, es de esperar que tengan una serie de herramientas para tener una visión general, especialmente cuando hay tantos tramos fuera de un control directo.

Hay sistemas sencillos, como el TIR y el VAN, que en unos minutos y con un par de fórmulas nos dan una respuesta aproximada de la viabilidad económica y de las tasas de retorno o de los tiempos de inversión. Cada proyecto tiene sus particularidades, y herramientas genéricas no van a resultar útiles siempre, pero una sencilla comprobación, y una llamada al departamento adecuado para que expliquen aquello que no cuadra del todo, pueden salvar líneas de negocio, o empresas enteras. Aunque, sin duda, lo mejor es contar con formación específica algo más avanzada y realizar una revisión propia de los números a los que acabaremos por estampar nuestra firma.

domingo, 30 de abril de 2017

Oportunidades

"Este no es el final de la guerra, ni tan siquiera el principio del fin. Es, tal vez, el final del principio" Winston Churchill, en referencia a la II Guerra Mundial.

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 30 segs).

El tema del martes, el exceso de éxito y la dificultad para gestionarlo a largo plazo, no se ciñe, ni mucho menos, exclusivamente a los barrios de grandes ciudades, aunque el hilo conductor sea la visión urbanística de Jane Jacobs. Ni siquiera se ciñe a productos concretos o campañas determinadas (cómo la de RENFE y sus 25 años de AVE). Puede afectar a toda una empresa y llevarla a la quiebra.

En una charla sobre emprendedores, a la que asistí mientras buscaba como montar un negocio, una de las ponentes había fundado una empresa con un producto novedoso que requería de poca infraestructura, toda la transacción se hacía online y el producto se montaba y enviaba desde la casa de la empresaria, y poco después desde una oficina con un pequeño almacén.

En el momento de la charla había salido de una crisis que por poco se lleva por delante la idea. Había tenido un inicio titubeante, pero tras trabajar duro pudo montar una oficina y contratar gente, el producto tenía unos indices de ventas que crecían mensualmente, y había dado el salto al mercado internacional con mucho éxito. ¿Por qué llegó esa crisis si tenía una buena idea y un público receptivo? Pues porque su idea era tan buena que varios inversores había decidido aportar una gran cantidad de dinero. Y con tanto dinero perdieron la cabeza, duplicaron oficinas, estructuras innecesarias y se esforzaron menos en su producto. Siempre digo que en un entorno sin necesidad suele llevar a soluciones demasiado simples, y a menudo poco eficientes.

A veces, cuando la oportunidad es demasiado buena, nos crecemos, morimos de éxito, y no sabemos gestionar la respuesta posterior que cristaliza el resultado a largo plazo. Aunque he impersonalizado las causas, generalmente hay alguien detrás que es responsable de las decisiones, o de la ausencia de estas. Cómo siempre, ya sea en el plano académico, ya sea en un plano más empírico, creo que una buena formación puede evitarlo.


 (Esta entrada estaba programada para el viernes, 28 de abril, como es habitual. Por algún motivo la aplicación que uso para publicar de forma remota cuando voy a estar fuera ha decidido no funcionar, y no he podido solventarlo hasta tener un ordenador con conexión a red).

martes, 25 de abril de 2017

Muerte de éxito

" Lo realmente importante no es llegar a la cima; sino saber mantenerse en ella" Alfred de Musset

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins y 50 segs)

Jane Jacobs, divulgadora científica y teórica del urbanismo, es autora del libro "Muerte y vida en las grandes ciudades", el contenido del libro hace referencia a la evolución de la propia ciudad, a su crecimiento, a su estabilización y a la posterior decadencia de la propia ciudad o de algunos barrios de esta. Salvando la distancias por la complejidad de un organismo vivo, y hasta cierto punto fuera de control, como es una ciudad, lo cierto es que en marketing existe un concepto parecido para productos, más entendible por su baja escala: "ciclo de vida de un producto".

Una arquitecta me explicaba parte del contenido del libro como un ciclo simplificado. El ejemplo es un barrio de una gran ciudad, de renta media y relativamente confortable, donde predominan el uso residencial pero existen negocios del sector servicios como bares, restaurantes y alguna sala de espectáculos o teatros. En determinado momento, uno de los teatros se revaloriza, ya sea por una tendencia de consumo o por una mejoría del servicio ofertado. La mayor afluencia de asistentes revitaliza los negocios del sector hostelero, bares y restaurantes, impulsados por el éxito del teatro, llenan sus locales con espectadores que se toman algo antes de entrar o después de salir del espectáculo.

La afluencia de gente de fuera del barrio impulsa, ya no sólo a los negocios locales tradicionales, si no que también favorece la apertura de nuevos restaurantes, y el auge de espacios de ocio alternativos. Quizás no consigan entrada para el teatro de éxito y amorticen el viaje con la entrada en otro teatro o con una buena cena. El barrio empieza a especializarse en teatros, bares y restaurantes. Es un éxito de afluencia que marca llenos y genera recursos económicos y empleos. Es posible que haya restaurantes que mejoren su servicio gracias a los nuevos recursos generados y, a su vez, con entidad propia, generen más flujo de gente hacia el barrio que van al propio restaurante al margen del teatro precursor original.

El espacio es limitado y el precio de los locales sube, sólo aquellos negocios con mayores márgenes pueden permitirse un espacio en el barrio de moda, desplazando a los locales comerciales que, sin ser tan lucrativos, hacen posible el día a día a los residentes. El barrio empieza a ser incómodo para vivir, donde había una panadería, por ejemplo, ahora hay un local de comida take-away. Los residentes empiezan a mudarse a barrios más confortables, y la ausencia de consumidores y negocios locales tiene un impacto de "desertización" de las aceras, que conlleva sensación de inseguridad y el inicio del éxodo.

Esa desertización puede acentuarse, y acelerarse, por el auge de otro barrio que desplace a los consumidores externos, o por un cambio de tendencias de consumo por la crisis, por ejemplo, y puede dar el empujón final para que los negocios empiecen a echar de menos al público local, y sin un plan de acción rápido, los márgenes de beneficios se estrechen y lleven a cerrar los negocios, tanto los nuevos como los antiguos. Con una pérdida neta de residentes y creación de riqueza respecto al punto inicial.

Las escalas de tiempo, y las causas, van variando en función de cada caso pero existen multitud de ejemplos, algunos tan importantes como el  de la que fue la cuarta ciudad en importancia de EEUU: Detroit.

No siempre se puede prever, y esto es extrapolable a los negocios (y un caso de hoy mismo), pero en el propio libro se apuntan posible soluciones, cómo diversificación de negocios, crecimientos sostenibles y la proyección de espacios e infraestructuras que respondan a necesidades reales y no a proyectos más ortodoxos.

viernes, 21 de abril de 2017

Chicago

"La violencia es el último recurso del incompetente"  Isaac Asimov

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 mins)

El domingo tuve la suerte de poder tener una charla informal con alguien que trabaja en seguridad del aeropuerto de Chicago, donde tuvo lugar el desalojo violento de un pasajero de un vuelo de United Airlines. A pesar de que la charla fue muy cordial, es innegable el choque cultural estadounidense con el europeo.

Los agentes de seguridad implicados fueron apartados de su trabajo, no se si despedidos o suspendidos, inmediatamente. No dependen de United Airlines, son una especie de policía interna del aeropuerto que trabaja sin armas y cuya principal función queda relegada a tratar con clientes descontentos o en rebeldía. Han tenido varios escándalos de este estilo por sus formas, y todo parte de la idea de si mismos de ser autoridad indiscutible en un país donde la autoridad tiene un peso específico muy contundente.

Se ha mezclado la brutalidad del desalojo con una mala práctica comercial, el overbooking, y todo se ha achacado a la compañía aérea. Ya no se si ese error que se ha transmitido en medios es malintencionado, o simplemente que el departamento de comunicación de la aerolínea es realmente malo. El agente de seguridad con quien hablé defiende que sus compañeros hicieron su trabajo, y que los culpables son el pasajero que no siguió las ordenes y la aerolínea por recolocar parte de su personal en vuelos ya completos con la consiguiente expulsión de viajeros que ya tienen su asiento asignado, y ocupado.

Le insistí en el hecho de que yo probablemente hubiera actuado igual. Por un lado si yo cancelo el billete en el último momento no me devuelven dinero, pero ellos pueden denegarme unilateralmente la plaza incluso cuando ya estoy dentro del avión, y compensar de forma ridícula. Basándose en la superioridad del monopolio. Y aunque acabe aceptando ser colocado en vuelo posterior, si mi trabajo está sobre la mesa y ese vuelo posterior no me permite desempeñar mis funciones, no entiendo porque "hacer su trabajo" está por encima de "yo hacer el mio".

La compañía alude a lo mismo, "es mi trabajo, tengo que enviar tripulación para operar otro vuelo", y su solución es ejercer el uso de la fuerza usando a los agentes del aeropuerto como herramienta. No se plantean ni aumentar la cantidad de dinero que ofrecer para que haya voluntarios que abandonen el avión (mi trabajo es lo primero, pero no todo el mundo va a trabajar, seguro que hay voluntarios a cambio de la cantidad adecuada), ni se plantean mejorar su sistema de gestión para cerrar las plazas destinadas a personal de la compañía antes de llegar a situaciones incómodas. Total, al final no habido ni siquiera castigo bursátil y un entorno sin necesidad suele llevar a soluciones demasiado simples, y a menudo poco eficientes.

martes, 18 de abril de 2017

United Airlines

"Short of committing murder, bad publicity sells more seats" Michael O'Leary, director ejecutivo de Ryanair

(tiempo de lectura estimado, sin links: 2 mins y 20 segs)

El pasado 9 de abril un pasajero era sacado a rastras de un avión operado por United Airlines debido a un caso de overbooking. A pesar de que todos estamos familiarizados con el término de overbooking, vender más billetes que asientos disponibles, nos sorprende que puedan llegar a quitarte físicamente el asiento, "lo normal" es que si ya te han permitido embarcar, el que se quede sin asiento sea el que llegue más tarde. Y ver un vídeo con un tipo con la cara ensangrentada, perdió dos dientes y le rompieron la nariz, por culpa de los miembros de seguridad del aeropuerto no contribuye a aceptar una práctica ya de por si muy cuestionada, aunque legal.

El pasajero en principio aceptó bajar del avión, pero atención al cliente le confirmaba que el siguiente vuelo no sería hasta el día siguiente, momento en el que aludió su trabajo como médico y la necesidad de visitar pacientes para cambiar de opinión y optar por negarse a ceder su asiento.

Una de las críticas técnicas a la compañía más repetidas no es respecto a la violencia empleada, si no a la tardanza en dar una explicación coherente y ofrecer unas disculpas convincentes. En cuestión de minutos el vídeo corría por Internet, en pocas horas ya era viral y las redes sociales era un hervidero contra la compañía, incluso con falsas campañas que hacían el juego a otras compañías de la compentencia. Y tras tratar de culpar al cliente, finalmente no hubo una disculpa formal hasta casi dos días más tarde, cuando el daño a la imagen corporativa ya estaba hecho.

A pesar de ello, el efecto sobre la compañía no ha sido tan devastador como se pensaba. Si echamos un vistazo a su valoración bursátil se puede observar que durante algunos días después del escándalo hubo una ligera bajada, aunque ni siquiera tocando fondo respecto a los valores del último mes, pero ya está en proceso de recuperar lo perdido ni diez días después del suceso. Y eso contando que en la última semana un escorpión picó a un pasajero en uno de sus aviones, y una pareja que se desplazaba a Costa Rica se vio fuera del vuelo que les llevaba a su propia boda.

Aunque United Airlines tiene acuerdos con otras compañías para favorecer a directivos y ejecutivos a la hora de asignar asientos en caso de overbooking, en este caso los nuevos pasajeros eran la tripulación de otro vuelo de la compañía que debían llegar a tiempo a otro aeropuerto para comandar otro avión. Y aunque el daño económico ha sido reducido, al menos han tomado nota y han optado por cambiar sus políticas de "reacomodo" de asientos.


sábado, 15 de abril de 2017

Paladar

"Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad"  Aristóteles

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 30 segs)

Soy un tanto persistente en la idea de que todo es entrenable, que la formación constante, ya sea académica o por experiencia sobre el campo, es esencial en cualquier carrera profesional e, incluso, en el día a día. Siempre que he tenido oportunidad, me he rodeado de profesionales que no dejan de aprender en su trabajo y evolucionan, porque son ellos los que mantienen el pulso, los que no se van a quedar atrás.

Hoy, en linea con lo que hablaba el martes, traigo algo curioso. Igual que saber manejar Catia o hablar bien Inglés es cuestión de entrenamiento, el paladar tambien es susceptible de ser entrenado. No es apto para todos los públicos, pero si lo encuentro por casualidad lo compraré para probar. Macarrones hechos con harina de insectos, en concreto, con grillos.

He encontrado un par empresas que han probado la idea de secar insectos, molerlos y mezclarlos con harina de trigo para elaborar distintos tipos de pasta. Una pequeña fábrica francesa, l’Atélier à pâtes, que inició la producción en 2015, pero que no dispone de tan curioso producto en su web, quizás por ser demasiado arriesgado para su linea de negocio porque no es un producto fácil de colocar al lado de las pastas tradicionales.

Otra empresa, Bugsolutely, quizás con un mercado más enfocado y con menos riesgo de hacer caer el resto del negocio, sí apuesta abiertamente en su web por este nuevo alimento. Ya el martes hablé de que la FAO recomendaba el aumento de consumo de insectos y este parece un paso intermedio bastante aceptable, al menos para los que tenemos todavía reparo en ver las patas o las antenas. Aquí dejo el enlace en español de esta empresa donde apunta varias razones para probar su producto. Personalmente creo que me animaría, y a vosotros, ¿os convence?.

martes, 11 de abril de 2017

Arañas y estadística

"Has de mirar con quién comes y bebes antes que lo que comes y bebes; porque comida sin amigo es comida de leones y lobos". Epicuro

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 2 min y 10 segs)

Si padeces aracnofobia, es mejor no seguir leyendo este post.

El 14 de marzo se publicaba un estudio sobre el consumo total de "carne" por parte de arañas. En realidad en el apelativo de "carne" se incluye toda proteína de origen animal, incluyendo insectos, pero no deja de ser sorprendente la conclusión. Las arañas consumen entre 400 y 800 millones de toneladas de "carne", es un rango amplio pero contando que se estima el consumo de proteína animal del ser humano en 400 millones de toneladas, podemos decir que las arañas comen anualmente, cómo poco, la misma cantidad de "carne" que los humanos, y pudiera ser que lleguen a comer el doble. Aquí el estudio con los métodos de medición. En todo momento usan la estadística, algo que ya se había hecho antes, pero teniendo en cuenta nuevas especies que sólo salen de noche o que viven en zonas demasiado agrestes para haber tenido una medición de población aceptable hasta ahora.

Una noticia sorprendente que ha llevado a varios medios a hacer sus propias cuentas, como The Washington Post, que afirmaba que las arañas podrían llegar a comerse a toda la población humana en un año, contando que si todos los seres humanos nos pusiéramos en una báscula se estima que esta marcaría en torno a 350 millones de toneladas.

De verificarse estos datos (los del estudio, no los de The Washington Post) veo dos importantes conclusiones: La primera es que las arañas son una parte esencial en el control de población del resto de insectos, habrá que empezar a verlas con ojos más amables. La segunda es que hay una enorme cantidad de proteína animal que no estamos aprovechando y que ya tiene un sistema de producción sostenible.

La entomofagia, consumo de insectos por seres humanos, es uno de los caballos de batalla de ciertas entidades como la FAO. Son fáciles de criar, lo que los hace muy accesibles en zonas con pocos recursos, y su "producción" se hace forma sostenible. Requieren menos agua y energía que las granjas actuales de aves o bóvidos. Ya se han empezado a dar algunos pasos, aunque lejos de lo que la FAO propone, ciertas empresas empiezan a usar la cría de insectos como medio económico y sostenible de crear piensos para animales en granjas tradicionales, hasta ahora con soja y un impacto medioambiental considerable.

Existe una iniciativa para criar, secar y envasar orugas. Aunque usan pienso para pollos para alimentar a las orugas y apuntan a que si el origen de los alimentos de las orugas es el mismo que el de los pollos, la ventaja tampoco es evidente. El siguiente paso es encontrar un sistema para alimentarles que tenga como base los desperdicios de otras industrias, y así cerrar el círculo.  

viernes, 7 de abril de 2017

En movimiento

"Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. La cuestión es moverse." Robert Louis Stevenson

(tiempo de lectura medio estimado, sin links: 1 min y 20 segs)

Los trenes me evocan una extraña fascinación. Por un lado está el componente más ingenieril, les veo como un elemento logístico de gran valor. No tienen la versatilidad de los camiones, y el desarrollo inicial es más caro, pero cuentan con la capacidad de mover grandes dimensiones de carga a través de largas distancias a una velocidad muy superior al resto de vehículos terrestres, y a un coste muy aceptable (el desarrollo inicial es muy caro, pero los costes de explotación están más contenidos). A parte de que la complejidad técnica de gestionar la red de trenes, y los problemas inherentes de manejar maquinaria pesada, me parece un reto al que no me importaría enfrentarme como parte de mi carrera laboral.

Por otro lado tienen un lado bastante romántico. Mientras que el avión es un mero trámite, aunque muy útil, en el que lo que prima es cubrir grandes distancias, y lo que importa es llegar al otro lado, con los trenes hay toda una corriente de gente que disfruta mucho con el propio viaje, aunque no parece suficiente para salvarlo de los números rojos en EEUU.

Siempre he considerado el Interrail una gran idea para crear más lazos entre países europeos, y quiero sacarme la espinita en los próximos meses de no haberlo hecho todavía. Más de una vez he realizado viajes de fin de semana a ciudades alejadas de la mía para disfrutar del recorrido, especialmente en momentos en los que necesito, por trabajo o por motivos personales, reordenar las ideas. No hay nada como ver pasar el paisaje para empujarte a tomar decisiones que impliquen movimiento.